INTRODUCIÓN
En tanto la política es concebida, en la actualidad, elemento indispensable para el desarrollo y la transformación de una sociedad determinada –esto, aún desde lecturas ideológicas antagónicas - es posible encontrar visiones opuestas a esta especie de modus insuperable en autores clásicos cuyas teorías generales se han trasladado a la actualidad. Autores que inspiran, en rasgos universales, a ciertos movimientos y espacios que retoman para sí, de modo, a priori, contradictorio, la ‘verdad’ del concepto ‘política’ como elemento transformador.
Concretamente, aquí nos interesa analizar la visión de política en Karl Marx para luego verificar las continuidades e interrupciones de su visión de la política en ciertos espacios de la izquierda local organizados como partidos o coaliciones políticas. Es decir, nuestro objetivo es intentar reconocer en el corpus discursivo e ideológico general de ciertos espacios de la política real inspirados en las nociones más generales del marxismo –anticapitalismo, sociedad sin clases- la identificación real y las disrupciones con la teoría general marxista que los moviliza.
Marx: Política y Estado como las pinzas de la misma opresión.
La explicación más elemental, difundida y reinterpretada por diversos autores sobre la visión marxiana de la política es aquella que, de modo general, entiende a esta actividad como herramienta de poder de una clase para dominar a la otra. Igualmente, esta lectura atribuye a la política no ser más que una esfera de la economía, base real sobre la cual se sustenta la superestructura marxista. Ello representa, a su vez, que la política no es autónoma, sino que depende de lo social. Seremos más precisos.
Según ha señalado Norberto Bobbio en Ni con Marx ni Contra Marx, el autor alemán claramente subordina la política a la economía. Y aún más: para el italiano, en Marx “la esfera de la política es la esfera de la fuerza” . En ese mismo sentido se expresa Robert Nisbet cuando señala que, para Marx, “el poder político es alienación” . Según Nisbet interpreta de Marx, esta alienación concluirá cuando el hombre llegue, “bajo el socialismo, a la emancipación plena de todas las limitaciones” . Es válido resaltar en este punto que para Marx, “la emancipación política significa reducir al hombre a miembro de la sociedad civil, a un individuo independiente y egoísta por una parte, y a un ciudadano, a persona moral, por la otra. La emancipación humana será completa únicamente cuando el individuo real absorba en sí mismo al ciudadano abstracto”. . Es entendible pues, que, siempre según Nisbet, la ciudadanía política, para Marx, representa una forma de alienación en sí misma.
Esta concepción negativa de la política en Marx es más expresa aún cuando en La Miseria de la Filosofía el mismo Marx señala que “la clase trabajadora sustituirá, en el curso de su desarrollo, a la antigua sociedad civil, una asociación que excluirá las clases y su antagonismo, y no habrá más poder político propiamente dicho” . No obstante, sin desconocer que una revolución es un acto político y que el socialismo no puede desarrollarse sin revolución, el autor de El Capital considera que una vez comenzado el proceso de organización, “tan pronto se manifiesta su propósito y espíritu, se quita esa capa política” . Y para ser aún más claros, es recomendable repasar el fragmento de El Manifiesto Comunista en donde se señala que el poder político es “el poder organizado de una clase para la opresión de otra” .
Si bien resultaría, hasta aquí, clara la visión marxista sobre la política y el rol jugado por ésta en la sociedad de clases, objeto de crítica permanente en la obra del autor alemán, es necesario repasar brevemente el rol del Estado en el mismo sistema social clasista para comprender en términos más acabados esta concepción negativista de la política.
Según Bobbio en Ni con Marx ni Contra Marx, Marx considera al Estado “como el conjunto de las instituciones políticas en que se concentra la máxima fuerza imponible y disponible de una determinada sociedad” . En Marx, “el Estado es la forma en que los individuos de una clase dominante hacen valer sus intereses comunes” , a la vez que es “el conjunto de aparatos, de los cuales el determinante es el aparato represivo ( ) contribuyendo a mantener el dominio de la clase dominante sobre la clase dominada” . En La Ideología Alemana, Marx sostiene que, en definitiva, el Estado no es más que la forma de organización que los burgueses se dan por necesidad, tanto hacia el exterior como hacia el interior, a fin de garantizar recíprocamente su propiedad y sus intereses. Por lo tanto, señala Bobbio, el Estado es el aparato del cual se ha servido la burguesía para su propio dominio.
Igualmente dice Hugo Quiroga en Marx y la Teoría del Estado, que para el autor de El Capital el Estado no es el momento positivo del desarrollo histórico ni tampoco momento de superación del Estado prepolítico, sino “un instrumento de dominación. El Estado oprime, no es la ‘realización de la libertad’, ni la superación de la inseguridad que resulta del estado de naturaleza” .
El Estado es visto entonces desde la concepción marxista como una maquinaria puesta en juego para la opresión de la clase dominante sobre la clase subordinada. Sólo que esta clase dominante -identificada claramente con la burguesía- busca unificar políticamente un colectivo dado bajo la creencia de que existe un interés general, interés que es, para Marx, ficticio. En realidad, lo que sucede es una conversión de los intereses particulares de la clase dominante en interés general. “Los intereses que se están defendiendo son los de la clase dominante, la que se vale de ese estado para organizar la dominación de clase” explica Quiroga.
Es el mismo Marx el que dirá en La Sagrada Familia que “el estado político es el producto de la sociedad burguesa” . A partir de lo cual, interpreta Quiroga, si se elimina la propiedad privada, fuente de división entre los individuos, “desaparecerán los intereses divergentes, y en consecuencia, ya no tendrán razón de ser el estado ni la política”, entendida esta última, en palabras de Colletti, como “instancia de mediación de intereses” . Ya sin los intereses contrapuestos, en una sociedad sin clases se vuelve innecesaria esa instancia de mediación de intereses. Es decir: se vuelve innecesaria la política. Por tanto, la política es herramienta de ese Estado que, señalándose expresión organizativa de una sociedad, encubre que no es más que el ente, para Marx, regulador de los negocios de la burguesía. Y la política, su más fiel herramienta.
Haremos aquí una digresión. Esta visión marxista sobre la política, propia de lecturas de corte más liberal, no necesariamente expresa el sinfín de los enfoque sobre el tema. Puntualmente, es Atilio Borón quien introdujo, frente a estas interpretaciones, un nuevo modo de entender la visión marxiana de la política.
Para Borón, el marxismo es una teoría de la sociedad, por lo que no deberíamos buscar en él una teoría de la política, crítica bobbiana por excelencia que llevó al autor italiano a hablar de la inexistencia de la política en Marx. En ese sentido, dice Borón que el hecho de tener una concepción ‘negativa’ de la política, lleva a Bobbio a confundir negatividad con inexistencia. “Marx sí tenía una concepción negativa de la política y del Estado” , señala el argentino.
Para Borón, la teoría marxista de la política ha de buscarse en la explicación marxista de la sociedad. De este modo, se comprenderá que para Marx, la política es un factor más dentro del sistema capitalista en su conjunto. “La concepción negativa de la política en Marx tiene como uno de sus fundamentos la teoría de la alienación” , ya que el estado y la política eran “estratégicas instancias de la alienación que contribuían a encubrir la explotación del trabajador asalariado y, de ese modo, a preservar una sociedad radicalmente injusta” . Y desaparecida la sociedad de clases, “la política pasa a ser otra cosa” , señala Borón.
No obstante, lo importante de destacar en este punto es que Marx, para Borón, considera a la política en toda sociedad de clases como una esfera alienante y alienada. Tal condición la genera, insistimos, su pertenencia a una sociedad de clases. “En las sociedades clasistas, la política es la principal esfera de la alienación y, en cuanto tal, espacio privilegiado de la ilusión y el engaño” dice Borón. Y es más claro aún cuando expresa que la política jamás pone en cuestión al estado realmente existente, “un complejo dispositivo institucional puesto al servicio de intereses económicos bien particulares, y garante final de una estructura de dominación y explotación” .
Más allá de las diferencias de enfoque entre los primeros autores citados y Borón –que asegura no sólo que no hay, sino que no puede haber una teoría ‘política’ marxista, porque para el marxismo no hay aspecto de la realidad social que pueda teorizarse con independencia de la totalidad-, lo realmente importante aquí es la coincidencia en la visión negativista de la política en tanto ésta es instancia de mediación de intereses del Estado representante de los intereses de la clase dominante. Tanto la lectura bobbiana como lo expresado por Borón coinciden en que la visión marxista de la política se expresa en esa concepción negativista que la entiende como instancia mediadora a favor de los intereses de la burguesía.
Frente a esto, lo que nos interesa ahora es verificar la continuidad y las interrupciones de esta visión marxista de la política en una sociedad de clases en aquellos espacios políticos vernáculos organizados bajo preceptos más o menos generales vinculados al marxismo o, si se quiere, a las nociones más generales de una izquierda anticapitalista.
La izquierda vernácula, entre una declamación y otra realidad
Como señaláramos al comienzo de este trabajo, es nuestra intensión poder verificar y contrastar la idea de política en Marx en un reducido grupo de expresiones/partidos/coaliciones políticas de nuestro país, cuyos lineamientos ideológicos generales las ubicaría, en una especie de continuum político absoluto, a la izquierda de otras visiones ciertamente moderadas.
Concretamente, para este reducido trabajo se ha optado por tomar como corpus a los fines de examinar las continuidades de la visión marxista de la política, a 2 partidos que se presentaron en las últimas elecciones presidenciales –octubre de 2007- en nuestro país. Ellos son el Movimiento Socialista de los Trabajadores –MST, de orientación troskista, abierto a espacios independientes- y el Partido de los Trabajadores Socialistas –PTS, troskismo más ortodoxo-. De estos espacios sólo retomáremos visiones generales de cada uno, expresadas en las elecciones citadas mediante su propaganda política electoral. A partir de ésta, es posible, en parte, -y sólo en parte-, trazar un lineamiento general sobre la concepción política general a partir de la cual llevan adelante sus acciones. Y en base a esto, comprobar las continuidades e interrupciones existentes con la visión marxista de la política vista precedentemente.
En el caso del MST, es posible leer en su plataforma de octubre de 2007 una breve visión crítica de la realidad de modo coyuntural y no estructural. En esta visión crítica a modo de repaso que ensaya el espacio político de orientación troskista, no se hace mención ni del sistema capitalista, la propiedad privada o la división de clases como causas de los diferentes problemas nacionales, sino que se enumera que los diversos generadores de los problemas nacionales son “la inflación, la corrupción, las truchadas del INDEC, el fraude en Córdoba, los hechos de Santa Cruz…”.
Frente a esto, el concepto más utilizado como contracara es el de ‘cambio’: “Cambiá por la izquierda, por los socialistas que proponemos cambios de fondo”, expresan en su plataforma. Cambios cuyos objetivos, señalan, son “la vida y el bienestar del pueblo y no la ganancia de unos pocos”. No hay, en estas palabras, una alusión a la concepción marxista de la política y el Estado como los medios de las clases dominantes, sino más bien una utilización de los mismos recursos –la política y el Estado, aún pergeñados en la sociedad de clases- como la herramienta y el ámbito desde donde generar el ‘cambio’. Más tarde insistirán en un modelo de país “donde se asegure la vida y el bienestar del pueblo y no la ganancia de unos pocos privilegiados”. No hay seguridad, en este proyecto político, del cese, al menos a largo plazo, de una sociedad sin clases y sin opresores ni oprimidos. Sí la creencia en las concepciones más generales del ideario político convencional: “Un país con verdadera democracia, libertad, justo, igualitario, independiente…”. Estas nociones –democracia, libertad, justicia, igualdad, independencia- si bien pueden tener en su origen o en determinado momento de su desarrollo -dentro del directorio de conceptos políticos- alguna vinculación estrecha con el ideario de la izquierda revolucionaria, lo cierto es que hoy son tomadas y utilizadas por buena parte –sino toda- del espectro político electoral, desde la derecha liberal hasta, como corroboramos aquí, la izquierda troskista. Pues estas concepciones de corte generalista hoy ya no expresan antagonismos ni son objeto de fuertes rechazos sociales, como si lo serían, por caso, declamar la necesidad de abolir la propiedad privada o de comenzar un camino hacia la sociedad sin clases. Y, más aún, señalar que la política tal como es puesta en juego en este sistema socio económico, regula intereses a favor de una clase social determinada.
Frente a estas disrupciones políticas con la visión del marxismo, es posible hacer mínimas lecturas de continuidad en las ideas de “poner bajo control popular” todos los servicios, nacionalizar los recursos naturales y explotarlos bajo un plan “controlado por los trabajadores, los vecinos y las organizaciones ambientalistas”. Pero aún así pudieran entenderse estas soluciones a problemas estructurales bajo clave materialista, el llamado a “una Asamblea Constituyente libre y soberana que reorganice de raíz toda la economía” está marcando dos puntos fuertemente disruptivos: no hay espacio para el punto álgido y último de la política bajo la sociedad de clases: la Revolución. Ésta se reemplaza por el democrático y justo llamado a una Asamblea. Y, por otro lado, la llamada ‘reorganización’ que expresan deja sin posibilidad alguna toda capacidad de realizar. Pues, reorganizar hablar de volver a poner en su lugar –re organizar- elementos ya existentes y constituidos. En cambio, la idea de realización trae consigo la noción del comienzo de algo nuevo –por caso, dictadura del proletariado - que aquí, al menos en esta breve lectura, no existe.
En tanto, un rápido análisis de la opción del Partido de los Trabajadores Socialistas marca una clara continuidad. Pero no con el inspirador máximo de los movimientos de izquierda, sino con su rival directo en las urnas: el MST.
El repaso sobre la realidad nacional cae en los mismos tópicos: los problemas nacionales han sido generados por “la inflación, los corruptos, los genocidas y los oligarcas”. Descripción que aspira a un grado de análisis que no consigue –ya que flota en la enumeración descriptiva sin pretensiones de explicación causal- y que, además, es compartida no sólo por estos dos grupos de izquierda aquí analizados, sino también por, en alguna medida, la visión instalada por los grandes medios de comunicación y la percepción más o menos relativa de buena parte de la sociedad –si bien la categoría de ‘oligarcas’ no está asumida con absoluto grado de aprobación social, si lo están las otras: la inflación, los corruptos, los genocidas, el INDEC…-. Y aún en el esfuerzo de reinterpretar a algunos de estos sujetos –‘corruptos, genocidas, oligarcas’- como pertenecientes a las clases que ostentan el poder desde el Estado u otras situaciones de privilegio –corporaciones empresarias, por caso- y utilizan tal posición para unificar políticamente un colectivo dado bajo la creencia de que existe un interés general, interés que para Marx es ficticio -ya que lo que sucede, como hemos visto, es una conversión de los intereses particulares de la clase dominante en interés general-, lo cierto es que no hay mención alguna de ello.
A continuación, traen a colación, en tren de análisis de coyuntura, el presunto fraude sucedido en la provincia de Córdoba en septiembre de 2007 y en la incapacidad del actual sistema político de resolver la disyuntiva. Pero la causa de la imposibilidad de resolver el problema está en la llamada “sumatoria de votos” –“una ley de lemas encubierta”, según el PTS- y no un sistema político pensado desde y para el mantenimiento de una sociedad dividida en estratos bien diferenciados. Frente a esto, proponen eliminar la sumatoria de votos y que la gente vaya “a votar” y “castigar a los políticos del fraude, los tarifazos y la miseria salarial”. Nuevamente, se recurre a la enumeración descriptiva sin buscar causalidades ni definiciones más precisas de estas problemáticas. Además, en este caso y para el PTS, el voto no es una herramienta de cambio de roles –por ejemplo, los trabajadores al poder-, sino tan sólo un castigo a los sujetos que fraguaron una elección, aumentaron las tarifas y pagan bajos salarios. Es decir, en caso de no haber fraguado elecciones, no haber aumentado las tarifas y pagar salarios acordes a los exigidos –y sólo nos limitamos a reproducir sus propias palabras-, el problema estaría resuelto y no habría que discutir el modelo ni la necesidad de un Estado en manos de un grupo social mayoritario y, menos aún, la posibilidad remota de un movimiento revolucionario para dar fin con el sistema de cosas dadas. En esta primera lectura –incompleta, es cierto- la sola idea de “corregir errores” sería suficiente para enderezar algunas cuestiones puntuales.
Estas claras disrupciones con la visión marxista –no sólo de la política, sino, retomando palabras de Borón, del sistema social como un todo inseparable- son continuadas en las llamadas “propuestas” del espacio político, aunque es posible leer algunos signos de corte materialista: Reestatización de empresas privatizadas bajo control obrero, necesidad de nuevos dirigentes clasistas, antiburocráticos y combativos y la declamación de un gobierno de los trabajadores y una Argentina socialista son los puntos que más se acercan al orden de lo deseable expresado por Marx.
No obstante, el diagnostico inicial y el resto de las propuestas –eliminación del IVA de la canasta familiar y salarios de $2800, entre otros- se acercan claramente al orden de lo posible, sólo que en ese posibilismo no hay ni una mención a, por ejemplo, la propiedad privada como germen de la desigualdad o a la sociedad de clases como causantes de la marginalidad y la pobreza, lecturas que hiciera Marx en su momento y que, en una lectura en clave materialista, podría hoy mantenerse.
Resumiendo una y otra postura, y sin caer en la tentación de dar juicios acabados, ambos espacios reducen sus acciones políticas a una preocupación por analizar un orden posible de la realidad. Y lejos están siquiera de plantear en términos más bien generales y vinculados a la historia política de la cual se desprenden, la posibilidad de un orden deseable. El posibilismo –es decir, este análisis y diagnóstico desde un orden posible y el modo de comprender el complejo sistema social -, desvincula, en parte, tanto al MST como al PTS, del ideario político de la izquierda inspirada en Karl Marx. Y sí es posible pensarlos en las antípodas teóricas del marxismo, tarea de un futuro análisis.
BIBLIOGRAFÍA
Norberto Bobbio. ¿Existe una doctrina marxista del Estado?. En libro: ¿Qué socialismo? Discusión de una alternativa. Barcelona: Plaza y Janes. 1978
Norberto Bobbio. Ni con Marx ni contra Marx. Fondo de Cultura Económica. DF.
Robert Nisbet. La formación del pensamientos sociológico 1. Amorrortu editores. Buenos Aires.
Karl Marx. Miseria de la filosofía. Editorial Orbis / Hispamérica. 1984.
Karl Marx y Frederic Engels. Manifiesto Comunista.
Hugo Quiroga. Marx y la Teoría del Estado. Publicaciones de la UNR.
Lucio Colletti, La Superación de la ideología, Cátedra, Madrid. 1982.
Atilio Borón. Teoría política marxista o Teoría marxista de la política.
Atilio Borón. Reas el búho de Minerva. Fondo de Fultura Económica. . 2000. Buenos Aires.
lunes, 8 de septiembre de 2008
jueves, 14 de agosto de 2008
EDUARDO GONZALEZ OLGUIN
“Esto es muy parecido a la tercera gestión de Angeloz”
Docente de posgrado y economista, Eduardo González Olguín desmenuza los números de la provincia que explican la actual situación financiera. Y no duda en afirmar que entre De La Sota y Schiaretti llevaron adelante un “despilfarro total”.
“La gestión De la Sota/Schiaretti fue una gestión desastrosa, un despilfarro total, y lo que estamos viviendo en este momento es muy parecido a la tercera gestión de Angeloz, hay signos que me hacen acordar a aquella época. El gobierno de Angeloz cae, sacándolo de contexto, porque no recibe ayuda de la Nación…” comienza señalando González Olguín.
_ Angeloz acudió a la idea de ‘tecnócrata mesiánico’, culpándolo a Cavallo de la crisis provincial.
_ Claro, pero el problema era que había habido un desmanejo muy grande de las finanzas provinciales que lo habían llevado a un punto que no podía subsistir sin la ayuda nacional. Y la sensación que tengo yo ahora es esa: en toda la gestión de De la Sota, por un lado, se aumentó muchísimo el gasto y por otro, se desfinanció a raíz de la idea de bajar los impuestos, sobre todo a los sectores más poderosos de la sociedad, porque la disminución del 30% favorece a los sectores que más capacidad contributiva tienen. Y el aumento del gasto de De la Sota ha llevado a esta situación, que hereda Schiaretti. Con o sin la ayuda nacional, con o sin aportes a la Caja, la provincia está en una situación muy difícil. Pero ha habido una operación política muy clara frente a la evidencia de que la provincia estaba en crisis: ellos tensan la cuerda con el gobierno nacional, a sabiendas del carácter que tienen los Kirchner, y de esa forma tienen la excusa para decir que estamos mal por culpa de la Nación.
_ ¿Es la mejor excusa?
_Claro. Schiaretti es el único de los gobernadores que rompe lanzas de esa forma. Binner, por ejemplo, cuida las formas, en cambio aquí salió muy fuerte. Ante la certeza de que no pueden pagar como deben, eligen romper la relación con la Nación para echarle la culpa.
_ Habló de despilfarro de la gestión De la Sota como causa de la crisis, ¿dónde está lo más gravitante?
_Es una despilfarro generalizado. El primer presupuesto de De la Sota, del año 2000, es un presupuesto de $2800 millones y la deuda de la provincia que hereda es de $1021 millones. La deuda equivale al 36% del presupuesto. Durante su gestión, hay una incorporación muy grande de fondos nacionales que no aparecen en el presupuesto formal. El de 2008 es de $8544 millones. Pero además de eso, están los fondos de la Nación que vienen con asignación específica. Si uno suma todo el gasto de la provincia, en lugar de 8544 millones, uno encuentra que están gastando $10.634 millones, con fondos propios y nacionales. Con ese presupuesto, la deuda provincial hoy, según mis cálculos, y también los de Treber y Wolowick, es de $11.568 millones, lo que representa el 109% del presupuesto. En 8 años, del 36% pasamos al 109%. El discurso oficial dice que tuvieron la crisis de 2001. Y que la deuda que heredan de los radicales, que es cierto, es una deuda en dólares. Pero la Nación hace una operación con las provincias que es un canje de deuda. Si esa deuda no se hubiera pagado, actualizada, la deuda es de $2540 millones, muy por debajo de los $11 millones. Es decir, que la deuda de aquellos años no es cierta. Es obra y gracia de De la Sota. Además, se puede comparar Córdoba con Santa Fe, son provincias muy parecidas. También tuvieron la crisis de 2001, pero casi sin deuda, ellos no habían tenido un Angeloz. Y hoy están teniendo una deuda de $2134 millones, que es el 20% de su presupuesto.
_ ¿Y dónde se fue la plata que utilizó De la Sota?
_ Esto sólo se puede entender como despilfarro, a mi me hace acordar a la gestión de Juárez Celman. Hubo una actitud de despilfarro, un gasto sin ton ni son en forma espectacular. En términos reales, y contando la inflación, el presupuesto de este año es un 40% más alto que el presupuesto del 99’.
_Y cómo se puede ejemplificar el despilfarro.
_ Por ejemplo, los nuevos ministros y funcionarios hicieron redecorar todas sus oficinas de punta a punta. Alfombras, cortinas, escritorios, mesas, floreros… la refacción de la casa del gobernador. Son gastos legítimos, pero ése era el criterio de gasto que había. Se había puesto de moda que funcionario nuevo que entraba podía redecorar toda su oficina de punta a punta. El gasto en alfombras fue tremendo…A esa mala administración se le suma la rebaja impositiva del 30%, que es una rebaja impositiva regresiva, porque no es lo mismo el impacto en un inmueble de 40 mil pesos que en uno de 300 mil dólares. Es regresivo, porque empareja a todo el mundo. Se fue generando una isla en donde no se cobraban impuestos, con la idea de atraer empresas. Además, está probado que en estos casos, lo que encontrás es un empresario de mala calidad que no está haciendo bien los cálculos económicos y le salen bien los negocios porque no paga los impuestos.
_ Los subsidios provinciales son otro capítulo importante.
_En la gestión hubo y hay una idea muy grande de favorecer a los grandes empresarios con altos subsidios. De dos formas: plata que sale del tesoro y por otro lado, el subsidio encubierto a través del no pago de impuestos. El costo tributario de este año -lo que dejamos de percibir- son $800 millones. En Córdoba, cuando los empresarios piden exenciones impositivas, no se pide nada a cambio. El caso más paradójico es el de la empresa avícola Avex: pidió una exención impositiva, pero en el expediente la empresa no explica en absoluto qué hace con la pata que dijo que iba a invertir. Y el Estado le cree. No hay esquemas de trabajo, nada. Le dan subsidios por cada empleado que dicen que tienen, pero sin corroborar que los tiene. También se le construyó una línea de Epec gratis hasta su fábrica y le dan la electricidad más barata. Son unos 11 millones que le dio la provincia sin un solo número que justifique lo que dicen.
_ ¿Y por qué Schiaretti no avanza sobre esto, siendo que el costo político y social sería menor?
_ Porque todo gobierno se asienta sobre una determinada alianza social o de clase. El gobierno de De la Sota tuvo una fuerte vinculación a los grandes grupos económicos. Además, él está jugando a nivel nacional mostrándose como un ex gobernador confiable para los grandes grupos económicos. Y ahora Schiaretti avanza en un subsidio a la Fiat, mientras que la Fiat acaba de presentar un balance con 6 mil millones de euros de ganancias. Le da un subsidio a la Fiat y en menos de un mes larga este recorte contra los jubilados. Es manifiesto el favor al capital más concentrado.
NACIÓN Y PROVINCIA
_ ¿Cómo es la relación financiera entre Nación y provincia?
_ Hay una dependencia muy grande financiera de la Nación. En el periodo de Mestre, la provincia dependía de la Nación en un 54%. Sobre el total del gasto, el 54% venía de la Nación. Hoy, si tomamos el presupuesto total, es del 84%. Y en esa plata está la famosa plata de la Caja de Jubilaciones. Aumento del gasto al mismo tiempo que rebajo los impuestos y me niego a cobrarle a los que más tienen: este el resultado. Lo lógico es un desfinanciamiento del Estado que lo lleva a recostarse en la Nación.
_ Pero mientras tanto, la Nación siguió aumentando los aportes a Córdoba.
_La Nación va aumentando con todas las provincias. Por un lado está la cuestión de la coparticipación, que es algo pendiente, que no se discute. La demora en un nuevo esquema ha llevado a diferentes provincia a desfinanciarse. Pero está Santa Fe, que es muy parecida a Córdoba, y no ha pasado por esta situación. Podés estar en desacuerdo con el esquema de coparticipación, pero esta es la forma en la que tenés que cabalagar, no podés gastar como te gustaría. La coparticipación tendría que ser más, pero no es. Y hasta tanto haya una nueva ley, no se puede gastar más.
_ Y en estos meses…
_ Si siguió aumentando el gasto. En el primer trimestre de este año, el aumento del gasto en personal va mucho más allá del gasto en aumento de salarios. Es decir, se ha tomado aún más gente.
_ ¿Y cuál es su análisis en relación a la Caja, dónde está el problema?
_ A mi me sorprende un poco la discusión, porque ya en el 2002 la Caja tenía beneficios superiores a los nacionales. La provincia se hace cargo de mucha gente que ha tenido prestaciones en el ámbito nacional; por ejemplo, los docentes. El argumento de la provincia, ahí, es lógico. Se hace un convenio de armonización, en donde la Nación dice que va a reconocer el déficit que se genere de acuerdo a las pautas nacionales. Se está estableciendo que existe un déficit, pero está por debajo del real porque los criterios de aquí no son iguales. De entrada hay una diferencia entre el déficit real y el que reconoce la Nación. Pero para eso, está el 7% más que se paga en Córdoba, a los fines de formar un fondo compensatorio para solventar la diferencia. Este fondo compensatorio nunca se constituyó. Y esa es una de las razones, creo, por las cuales la Caja hace 4 años que no realiza balances. No saben dónde están parados. La provincia le está exigiendo el 100% del déficit, pero esto no es así. Y si uno ve cuál ha sido la transferencia de ingresos nacionales a la provincia, han sido $1770 millones. Y la provincia, además de esto, está pidiendo $1000 millones más, que seguramente es una cifra muy inferior, porque en ningún momento se firmó que la Nación se hacía cargo lisa y llanamente del déficit. En otras palabras, han dicho: “Damos hasta acá, las picardías de De la Sota no las vamos a pagar…”. En conclusión, aquí están aprovechando la crisis para ir blanquendo errores cometidos en todos estos años.
RECUADRO
“Si hicieran una reestructuración del Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano –hay campos que hoy valen 15 o 16 veces más, pero no se tocan para favorecer los intereses de los que tienen mayor capacidad contributiva- se recaudarían $1500 millones al año y se acabó el problema”.
Docente de posgrado y economista, Eduardo González Olguín desmenuza los números de la provincia que explican la actual situación financiera. Y no duda en afirmar que entre De La Sota y Schiaretti llevaron adelante un “despilfarro total”.
“La gestión De la Sota/Schiaretti fue una gestión desastrosa, un despilfarro total, y lo que estamos viviendo en este momento es muy parecido a la tercera gestión de Angeloz, hay signos que me hacen acordar a aquella época. El gobierno de Angeloz cae, sacándolo de contexto, porque no recibe ayuda de la Nación…” comienza señalando González Olguín.
_ Angeloz acudió a la idea de ‘tecnócrata mesiánico’, culpándolo a Cavallo de la crisis provincial.
_ Claro, pero el problema era que había habido un desmanejo muy grande de las finanzas provinciales que lo habían llevado a un punto que no podía subsistir sin la ayuda nacional. Y la sensación que tengo yo ahora es esa: en toda la gestión de De la Sota, por un lado, se aumentó muchísimo el gasto y por otro, se desfinanció a raíz de la idea de bajar los impuestos, sobre todo a los sectores más poderosos de la sociedad, porque la disminución del 30% favorece a los sectores que más capacidad contributiva tienen. Y el aumento del gasto de De la Sota ha llevado a esta situación, que hereda Schiaretti. Con o sin la ayuda nacional, con o sin aportes a la Caja, la provincia está en una situación muy difícil. Pero ha habido una operación política muy clara frente a la evidencia de que la provincia estaba en crisis: ellos tensan la cuerda con el gobierno nacional, a sabiendas del carácter que tienen los Kirchner, y de esa forma tienen la excusa para decir que estamos mal por culpa de la Nación.
_ ¿Es la mejor excusa?
_Claro. Schiaretti es el único de los gobernadores que rompe lanzas de esa forma. Binner, por ejemplo, cuida las formas, en cambio aquí salió muy fuerte. Ante la certeza de que no pueden pagar como deben, eligen romper la relación con la Nación para echarle la culpa.
_ Habló de despilfarro de la gestión De la Sota como causa de la crisis, ¿dónde está lo más gravitante?
_Es una despilfarro generalizado. El primer presupuesto de De la Sota, del año 2000, es un presupuesto de $2800 millones y la deuda de la provincia que hereda es de $1021 millones. La deuda equivale al 36% del presupuesto. Durante su gestión, hay una incorporación muy grande de fondos nacionales que no aparecen en el presupuesto formal. El de 2008 es de $8544 millones. Pero además de eso, están los fondos de la Nación que vienen con asignación específica. Si uno suma todo el gasto de la provincia, en lugar de 8544 millones, uno encuentra que están gastando $10.634 millones, con fondos propios y nacionales. Con ese presupuesto, la deuda provincial hoy, según mis cálculos, y también los de Treber y Wolowick, es de $11.568 millones, lo que representa el 109% del presupuesto. En 8 años, del 36% pasamos al 109%. El discurso oficial dice que tuvieron la crisis de 2001. Y que la deuda que heredan de los radicales, que es cierto, es una deuda en dólares. Pero la Nación hace una operación con las provincias que es un canje de deuda. Si esa deuda no se hubiera pagado, actualizada, la deuda es de $2540 millones, muy por debajo de los $11 millones. Es decir, que la deuda de aquellos años no es cierta. Es obra y gracia de De la Sota. Además, se puede comparar Córdoba con Santa Fe, son provincias muy parecidas. También tuvieron la crisis de 2001, pero casi sin deuda, ellos no habían tenido un Angeloz. Y hoy están teniendo una deuda de $2134 millones, que es el 20% de su presupuesto.
_ ¿Y dónde se fue la plata que utilizó De la Sota?
_ Esto sólo se puede entender como despilfarro, a mi me hace acordar a la gestión de Juárez Celman. Hubo una actitud de despilfarro, un gasto sin ton ni son en forma espectacular. En términos reales, y contando la inflación, el presupuesto de este año es un 40% más alto que el presupuesto del 99’.
_Y cómo se puede ejemplificar el despilfarro.
_ Por ejemplo, los nuevos ministros y funcionarios hicieron redecorar todas sus oficinas de punta a punta. Alfombras, cortinas, escritorios, mesas, floreros… la refacción de la casa del gobernador. Son gastos legítimos, pero ése era el criterio de gasto que había. Se había puesto de moda que funcionario nuevo que entraba podía redecorar toda su oficina de punta a punta. El gasto en alfombras fue tremendo…A esa mala administración se le suma la rebaja impositiva del 30%, que es una rebaja impositiva regresiva, porque no es lo mismo el impacto en un inmueble de 40 mil pesos que en uno de 300 mil dólares. Es regresivo, porque empareja a todo el mundo. Se fue generando una isla en donde no se cobraban impuestos, con la idea de atraer empresas. Además, está probado que en estos casos, lo que encontrás es un empresario de mala calidad que no está haciendo bien los cálculos económicos y le salen bien los negocios porque no paga los impuestos.
_ Los subsidios provinciales son otro capítulo importante.
_En la gestión hubo y hay una idea muy grande de favorecer a los grandes empresarios con altos subsidios. De dos formas: plata que sale del tesoro y por otro lado, el subsidio encubierto a través del no pago de impuestos. El costo tributario de este año -lo que dejamos de percibir- son $800 millones. En Córdoba, cuando los empresarios piden exenciones impositivas, no se pide nada a cambio. El caso más paradójico es el de la empresa avícola Avex: pidió una exención impositiva, pero en el expediente la empresa no explica en absoluto qué hace con la pata que dijo que iba a invertir. Y el Estado le cree. No hay esquemas de trabajo, nada. Le dan subsidios por cada empleado que dicen que tienen, pero sin corroborar que los tiene. También se le construyó una línea de Epec gratis hasta su fábrica y le dan la electricidad más barata. Son unos 11 millones que le dio la provincia sin un solo número que justifique lo que dicen.
_ ¿Y por qué Schiaretti no avanza sobre esto, siendo que el costo político y social sería menor?
_ Porque todo gobierno se asienta sobre una determinada alianza social o de clase. El gobierno de De la Sota tuvo una fuerte vinculación a los grandes grupos económicos. Además, él está jugando a nivel nacional mostrándose como un ex gobernador confiable para los grandes grupos económicos. Y ahora Schiaretti avanza en un subsidio a la Fiat, mientras que la Fiat acaba de presentar un balance con 6 mil millones de euros de ganancias. Le da un subsidio a la Fiat y en menos de un mes larga este recorte contra los jubilados. Es manifiesto el favor al capital más concentrado.
NACIÓN Y PROVINCIA
_ ¿Cómo es la relación financiera entre Nación y provincia?
_ Hay una dependencia muy grande financiera de la Nación. En el periodo de Mestre, la provincia dependía de la Nación en un 54%. Sobre el total del gasto, el 54% venía de la Nación. Hoy, si tomamos el presupuesto total, es del 84%. Y en esa plata está la famosa plata de la Caja de Jubilaciones. Aumento del gasto al mismo tiempo que rebajo los impuestos y me niego a cobrarle a los que más tienen: este el resultado. Lo lógico es un desfinanciamiento del Estado que lo lleva a recostarse en la Nación.
_ Pero mientras tanto, la Nación siguió aumentando los aportes a Córdoba.
_La Nación va aumentando con todas las provincias. Por un lado está la cuestión de la coparticipación, que es algo pendiente, que no se discute. La demora en un nuevo esquema ha llevado a diferentes provincia a desfinanciarse. Pero está Santa Fe, que es muy parecida a Córdoba, y no ha pasado por esta situación. Podés estar en desacuerdo con el esquema de coparticipación, pero esta es la forma en la que tenés que cabalagar, no podés gastar como te gustaría. La coparticipación tendría que ser más, pero no es. Y hasta tanto haya una nueva ley, no se puede gastar más.
_ Y en estos meses…
_ Si siguió aumentando el gasto. En el primer trimestre de este año, el aumento del gasto en personal va mucho más allá del gasto en aumento de salarios. Es decir, se ha tomado aún más gente.
_ ¿Y cuál es su análisis en relación a la Caja, dónde está el problema?
_ A mi me sorprende un poco la discusión, porque ya en el 2002 la Caja tenía beneficios superiores a los nacionales. La provincia se hace cargo de mucha gente que ha tenido prestaciones en el ámbito nacional; por ejemplo, los docentes. El argumento de la provincia, ahí, es lógico. Se hace un convenio de armonización, en donde la Nación dice que va a reconocer el déficit que se genere de acuerdo a las pautas nacionales. Se está estableciendo que existe un déficit, pero está por debajo del real porque los criterios de aquí no son iguales. De entrada hay una diferencia entre el déficit real y el que reconoce la Nación. Pero para eso, está el 7% más que se paga en Córdoba, a los fines de formar un fondo compensatorio para solventar la diferencia. Este fondo compensatorio nunca se constituyó. Y esa es una de las razones, creo, por las cuales la Caja hace 4 años que no realiza balances. No saben dónde están parados. La provincia le está exigiendo el 100% del déficit, pero esto no es así. Y si uno ve cuál ha sido la transferencia de ingresos nacionales a la provincia, han sido $1770 millones. Y la provincia, además de esto, está pidiendo $1000 millones más, que seguramente es una cifra muy inferior, porque en ningún momento se firmó que la Nación se hacía cargo lisa y llanamente del déficit. En otras palabras, han dicho: “Damos hasta acá, las picardías de De la Sota no las vamos a pagar…”. En conclusión, aquí están aprovechando la crisis para ir blanquendo errores cometidos en todos estos años.
RECUADRO
“Si hicieran una reestructuración del Impuesto Inmobiliario Rural y Urbano –hay campos que hoy valen 15 o 16 veces más, pero no se tocan para favorecer los intereses de los que tienen mayor capacidad contributiva- se recaudarían $1500 millones al año y se acabó el problema”.
DANIEL GIACOMINO
“Tengo crédito hasta fin de año”
Un parque temático en el ex 141, que Ahumada no es lo mejor para Talleres y que hay que propiciar el crecimiento hacia el Sur de la ciudad. Algunas de las definiciones del Intendente Daniel Giacomino, que afirmó además que Luis Juez va “para donde sopla el viento”.
CIMIENTOS Y PAREDES
_Cuando uno refresca su campaña a la intendencia, se observa que utilizó muy seguido una metáfora de la construcción para explicar cómo estaban las cosas. Y decía que en la gestión Juez se realizaron los cimientos de una nueva ciudad, y que a partir de ahora, con Giacomino, se comenzaba a levantar paredes. ¿Cómo está eso?
_ Hay dos temas en que yo creo que los cimientos están bien planteados. Transporte – si bien sigue siendo el problema número uno, nadie puede desconocer que hemos mejorado-. Hay un cimiento, porque se recuperaron al menos las líneas que se habían perdido. Y el otro tema importante que yo rescato es la deuda, la deuda de largo plazo con bancos. El fin de la deuda fuerte que tenía el municipio –el Pacto Fiscal, el arreglo del juicio con Teccsa- permitió sanear la cuestión financiera, no tenemos más embargos. La Municipalidad volvió a tener caja. El problema grave que nos quedó está en la caja de todos los días, por la cantidad de empleados. Ahí fue al revés…
_Más que cimientos, hay un pozo profundo
_ Hay más de 10 mil empleados, se va el 70% del presupuesto en salarios, es una cosa complicada. Pero transporte y deuda son dos puntos que nos permiten que, si equilibramos el gasto en personal en un 50%, la ciudad pueda tener una liberación mayor para hacer obras, para levantar las paredes.
_ ¿Y cómo describiría la situación financiera actualmente?
_Está un poco mejor.
_ ¿Mejor que cuándo?
_Mejor que los primeros tres, cuatro meses. Si le tuviera que poner un número, no llegamos a 6, no está aprobada, está en 5. Hay una intensión para recaudar todo lo que nos están debiendo, ayer asumió un nuevo equipo, estamos escrachando a deudores importantes. Yo siento que tanto junio como julio van a ser buenos meses de recaudación y en agosto -como estamos previendo con el aumento de impuestos en terrenos baldío, automotores y Comercio e Industria- estaríamos mejorando bastante las finanzas. Pretendo lograr equilibro entre ingresos y sueldo. Si puedo terminar el año en el 60% sería fantástico.
_ Hace un año, durante su campaña, usted nos dijo que la ciudad “estaba ordenada en términos financieros”. Si bien es cierto lo de la deuda a largo plazo, también es innegable que usted asumió su función, de algún modo, con las manos atadas.
_Sí, es cierto, pero no me lo imaginaba. No me lo imaginaba. Primero, no sabía cuántos empleados iban a nombrar en el último mes y medio.
_ Cuando usted ya era intendente electo.
_Exactamente, yo me enteré en gestiones, no sabía. Nombraron gente hasta el 9 de diciembre.
_ ¿Los nombró Luis Juez?
_Sí. Fueron más de 700 casos. Y se pasaron a planta permanente 4 mil. Y la otra cosa que yo no me esperaba fue el tremendo subsidio al transporte que tuvimos que poner a partir de marzo. Se le había prometido a las empresas que en septiembre u octubre de 2007 se iba a realizar un aumento de tarifas. No se dio el aumento, se postergó hasta cuando asumiéramos nosotros.
_ ¿Para no pagar el costo político?
_Y, seguramente. Nosotros intentamos el aumento, no pudimos y ya había compromisos con las empresas para comprar unidades. Si yo no les daba el subsidio de $0.30 por boleto, se nos caía la compra de unidades. Qué prioricé: aportar ese dinero de parte de los cordobeses y lograr que este año tuviéramos la inversión de 100 coches, más los diferenciales, para que podamos mejorar el transporte. Qué se dice siempre: sube el boleto y nunca mejora el transporte. Es demostrable que el sistema ha mejorado: con 450 coches nuevos y con la tasa de crecimiento, ha mejorado. Obviamente no alcanza, sigue siendo el principal problema de los cordobeses. Pero con respecto a Kammerath, ha mejorado.
_Dijo recién que cuando asumió, lo que no sabía eran esos nombramientos. ¿Hubo algo más que no supiera al momento de asumir que se hubiera hecho en los 4 años de gestión de Juez?
_ No, el pase a planta permanente de los 4 mil empleados lo sabía y en su momento expresé que no estaba a favor. No tenía datos concretos del déficit del 2007, que fue el único año de la gestión Juez que terminó con déficit muy fuerte, más de $100 millones.
_Eso obedeció a…
_ Bueno… a las políticas de ese año. Crecimiento de la planta de personal, mucha más cantidad de obra pública.
_ ¿Y es casualidad que el déficit se genera justo en un año electoral?
_ A ver, evidentemente, si uno compara con los 4 años de gestión, el mayor año de obra fue el 2007, y las obras están. Que lo tengamos que pagar en esta gestión y que por eso se demoren obras que yo hubiera querido hacer en este año, y bueno, está bien, en algún momento se acomoda. Pero no me imaginaba semejante deuda con proveedores, son datos finos, que recién los tenés cuando asumís. Hubo una combinación de cosas.
_Y siente que durante la campaña se dijeron cosas que hubiera sido conveniente no decirlas. Concretamente, usted dijo: “No lanzamos ideas al vuelo y sin fundamento, sino sobre la base de necesidades y las posibilidades reales del presupuesto”. ¿Hoy se arrepiente?
_ Mirá, yo dije que nosotros teníamos que gastar 200 millones en obra públicas. Este año apenas vamos a llegar a los $80 millones. Cuando acomodemos los números, nos vamos a ir acercando. Yo pensaba hacer 5 desagües este año: Alta Córdoba, Iponá, Cerro Chico, Fragueiro y San José. Vamos a empezar dos, los otros tres se los pasé a la Nación. No hemos prometido locuras: en el tema colectivos dijimos que íbamos a sumar 400 unidades, este año reponemos 100. No magnificamos el déficit. Es imposible que una ciudad tenga $15 millones de gastos en basura y recaude $7 millones de inmobiliario, que es el más importante de los impuestos. Por lo menos tenemos que recaudar en Inmobiliario lo mismo que gastamos en basura.
_ ¿Y todo esto forma parte una manera de llevar adelante políticas, claramente sin planificación? El pliego de la licitación de la basura ya tiene una dilación de años. Y durante la campaña, usted señaló que Juez lo iba a dejar listo.
_ Exactamente, suponía que iba a estar aprobado.
_ ¿Pero por qué se demoró?, ¿para buscar soluciones de fondo o para tirar la pelota para delante?
_No, él prefería que no lo resolviera un Concejo que se estaba yendo. Yo hubiera querido que lo aprobaran. Pero el pliego que hay hoy, es mejor que el que había mandando el Ejecutivo. Es preferible haberlo dilatado.
_¿Dónde está la mejora?
_En el reciclado, en los puntos verdes, en la separación del bio gas para contener el metano.
_Los de Bower no piensan igual.
_ Por primera vez vamos a hacer una licitación para capturar el metano y no seguir emanando ese gas y hay semejante lío. Al contrario, esta gestión es la primera que va a hacer algo para que Bower no siga recibiendo –en realidad, el Ambiente- este gas. Y eso no estaba en el anterior pliego.
LO SERIO DE LA CIUDAD
_Mencionó el transporte y la basura, ¿cuáles son los otros problemas serios y urgentes que tiene la ciudad?
_ Las cloacas, el proyecto está en marcha. Desagües. Y después, lo que es la planificación urbana, que se relaciona con el Plan Director. La primera quincena de agosto vamos a estar presentando los primeros resultados de las zonas de desarrollo especial.
_¿La concertación pública - privada es parte del mismo plan?
_Sí, el Plan Director señala cuáles son las zonas que tenemos que impulsar en la ciudad. El río. Córdoba le da la espalda al río. El río está feo y todo lo que está construido a su lado está de espaldas. El sudeste, donde vamos a continuar La Cañada hasta la Circunvalación.
_ Y ahí es cuando se le hacen concesiones al sector privado a cambios de obras públicas.
_En el caso de La Cañada, no hay ninguna concesión, hay un cambio de normativa.
_Se les hace una concesión. Se cambia, se concede una norma.
_Sí, se cambió una norma que decía que los lotes podían ser de mil metros –un country- a poder tener lotes de poco más de 300 metros. Eso les permite a los inversores tener una plusvalía para continuar La Cañada. Y La Cañada va a ser un paseo que va a pasar por un barrio y no por adentro de un country. Si lo querés llamar concesión, llamalo concesión.
_Claro, pero no es una especie de ‘chantaje’, por ponerle algún nombre. ‘Yo te doy esto si vos me das aquello’. Hay normas que se modifican por intereses privados.
_ Pero esas normas fueron pensadas para la ciudad de hace 30 años. La norma urbana es de los 70’. Sino, digamos: la ciudad no se planifica nunca más y que las normas no se modifiquen.
_ ¿Y todo esto se integra a la planificación general?
_Sí. Hay zonas de la ciudad que hay que desarrollar. El río, el sudeste, Alta Córdoba, la zona del ferrocarril. Pero esto forma parte del Plan Director. Hablamos mucho con el arquitecto que hizo el Plan Director de Rosario. Y él nos decía que no se puede esperar a que haya un plan totalmente desarrollado, que había que empezar a dar pasos. Dar pasos donde no me voy a equivocar: el río, el Sudeste. Son concertaciones, no son chantajes.
_ ¿Y sienten esa tensión permanente entre los intereses del sector privado y gran parte de la ciudadanía, al menos de la que participa en las audiencias?.
_Eso fue muy fuerte en el Norte, con las Casonas. Pero si uno apunta con el Plan Director a zonas de desarrollo, zonas que están deprimidas, no creo que tengamos tensiones. Yo no impulsaría desarrollos de concertación importantes en la zona Norte. Puede haber casos puntuales como la Costanera. Pero no en el Cerro ni en Urca. Hay que desarrollar el Sur, Alta Córdoba, el río.
EL VICE Y EL PROYECTO
_ Más allá de los manuales de instrucción cívica y de la carta Magna, ¿qué función cumple hoy el vice intendente?
_Carlos (Vicente) me ha ayudado más en la discusión y contención del bloque, en lo que significa cerrar proyectos dentro de un bloque muy heterogéneo. En la gestión anterior, que teníamos más concejales, mis funciones estaban más ligadas al Ejecutivo, porque sobraban votos en el Concejo. Hoy, si perdés uno, perdés una votación. Esa es la función de Carlos, que lo lleva a tener menor protagonismo en el Ejecutivo.
_Y eso es lo que llevó a decir que le gustaría que usted lo consultara más. Sin ánimos de hablar de internas, eso habla de falta de diálogo.
_Es probable. Uno tiene sus formas de ser, uno va hacia delante. Hay cosas que pasan y vamos y vamos y vamos. Y a los que tenés alrededor los consultás y el que no está se lo pierde. Son formas de ser. Pero está aclarado.
_Pero si uno suma este hecho al voto de contra del aumento del cospel de Teresita Saravia, falta un proyecto.
_ Y bueno, por eso te decía recién que uno de los problemas es ése, que hizo eclosión el 14 de febrero. Con el bloque habíamos tenido 3 ó 4 reuniones, y con Carlos habíamos discutido mucho. Nos enteramos del voto en contra en la sesión, porque nadie se mete a una sesión sabiendo que vas a perder. Hay que consensuar un bloque que es heterogéneo.
_¿Y hay que consensuar porque obedecen a proyectos distintos o porque no hay proyecto político claro? O bien, el Frente que los agrupa no está definido ideológicamente.
_A todas las cosas que vos dijiste. El proyecto político está claro, gestionamos para la ciudad. A lo mejor algunos concejales no lo compartieron en ese momento. Ahora estamos trabajando bien.
_¿Como si fuera un proyecto íntegro?
_Siento que el bloque está mucho más consolidado. Mucho más. Acompaña mucho más. Pero es heterogéneo porque el Frente es heterogéneo. El Frente no tiene una ideología en común. Siempre hemos construido sobre la honestidad y la transparencia, y no mucho más que eso.
_ Y no es suficiente.
_ Lo he dicho en muchas oportunidades: no se avanza como proyecto político si sólo hablamos de eso. Es fundamental, básico, pero es de lo que no deberíamos seguir hablando. Es de cajón. Vos debés ser honesto, no lo tenés que andar predicando, debés serlo. Y además hay que tener un proyecto de ciudad, un proyecto de partido político, una idea de lo que querés del Estado.
_ Usted alguna vez lo planteó y Juez respondió que el Frente no tiene ideología.
_ Sí, él contestó al revés. Siguió pensando lo mismo que yo critiqué. Yo decía que necesitábamos discusión política para saber a dónde vamos. Él dice que la base es la honestidad, entonces tenemos desde el Partido Comunista hasta el Movimiento Patriótico, que hoy está vendido a Schiaretti. Al 11 de diciembre ya estaba alineado con Schiaretti. ¿Desde cuándo tenemos que tener gente que se alinea con Aldo Rico? No es el Frente que yo quiero.
_ ¿Y hay autocrítica a lo que usted hizo?
_Lo digo desde la autocrítica. Lo digo también en los foros, hay que dar una vuelta de tuerca. No se acabaron las ideologías. No. Uno puede tener amplitud, pero no se acabaron. Concebir el Estado como organismo regulador y fuerte es una ideología. Teníamos concejales en la gestión anterior que estaban seguros que el modelo a seguir era el de los 90’. Y el modelo de este país no es el de los 90’.
_¿Y cómo se lo transforma al Frente en una herramienta política cierta?
_ Si no hay discusión…
_¿Y qué piensa hacer usted si no hay discusión?
_ Yo no te puedo decir cuál es el futuro del Frente Cívico. Yo no me hubiera juntado con Negri después de haberle dicho que fue co partícipe del fraude, que cobró plata de De la Sota para la campaña. Eso significa que no hay ideología. Y si no la hay, no se puede funcionar. A mi se me critica por estar cerca del kirchnerismo. Pero en los últimos 4 años hemos pensado semejante en muchas cosas del proyecto nacional. Hay cosas que me parecen mal, pero muchas me parecen bien. Nunca nos hemos corrido.
_Si no le ve mucho futuro al Frente Cívico, ¿cuál es su futuro personal?
_Hay gente que nos acompaña. Habrá que ver qué pasa. Yo no me veo yéndome, pero se puede fracturar.
_El ala izquierda y el ala derecha.
_No, no diría tan así, no sé quién sería la izquierda y quién la derecha. Si él te dice que discute sobre honestidad y transparencia y nada más, ¿qué es?
_Negar las ideologías sí corresponde a una ideología.
_ Y bueno… Yo lo escuché decir que no estaba ni a favor ni en contra de las retenciones. Es como decir que no estás ni a favor ni en contra del aborto. ¿Cuál es tu idea? Yo lo dije claramente: estoy a favor de las retenciones. Lo que me parecía era que las curvas estaban muy altas. Estaba más de acuerdo con el proyecto de Reutemman. ¿Por qué estoy de acuerdo con las retensiones? Porque hay un sector que tiene una renta superior gracias al tipo de cambio, entonces tiene que distribuir. Punto. Estás o no estás de acuerdo. Eso es una definición política. Lo otro es estar a favor del viento: si el viento va para allá, vas para allá.
CONSTRUIR DEMOCRACIA
_Dijo que su actual bloque de concejales es más heterogéneo, ¿eso significa que es más democrático?
_ Depende cómo mires la democracia. Para mi la democracia no es juntar de todo, que venga medio malón. Yo sigo considerando que la democracia se tiene que asentar en un sistema de partidos políticos. Un frente electoral no puede ser una avenida tan ancha que contenga todo. Hay que acortar la avenida.
_ Es decir, no volvería a tener un bloque en el Concejo como el que tiene ahora.
_ (Piensa) A ver… se acomodó bastante, pero me parece que la elección de los concejales tiene que ser de otra manera.
_¿Cómo fue la elección?
_ Fue a lapicera.
_ ¿Por Juez?
_ Sí, conversamos, pero sí. No hubo mecanismos de democracia interna. Deberíamos pensar en volver a las situaciones que imaginamos en el 83’: partidos políticos fuertes con discusiones internas.
_ Incluso, cuando se creó el Partido Nuevo estaba esa idea, y luego terminaron reproduciendo las mismas prácticas de la UCR y el PJ.
_Cuando inauguramos el PN, criticábamos esas prácticas, pero en 2003 las podía aceptar porque había poco desarrollo del Partido. Pero para el 2007 haber utilizado la misma práctica no es razonable. Y si llegamos al 2009 con la misma metodología, algo está fallando.
_ Y usted, con la elección de su vice, ¿no cayó en el mismo error? Lo hizo a dedo.
_ Sí, claro que sí. ¿Pero de qué otra forma? Si no había estructura territorial. Se decidió así. Un partido tiene una evolución. Pero si lo concebís toda la vida como un frente y seguís sumando… No evolucionó hacia formas más democráticas.
_ ¿Y eso es porque su líder no es democrático?
_ No, no creo que sea sólo él. Vos lo dijiste, yo podría haberme plantado. No sé cuánto consenso hubiera tenido, pero no lo hice.
_Y usted también legitimó esta ‘ancha avenida’.
_ Sí, esto es el Frente. Todos legitimamos esto. Pero en algún momento hay que pensar cómo se arreglar este lío, cómo se le da ideología.
HASTA FIN DE AÑO
_Más de una vez en estos meses hizo una especie de auto crítica, señalando que no está conforme con su gestión. Y los vecinos pareciera que aún lo entienden, ¿pero hasta cuándo tendrá ese crédito?
_Hasta fin de año. Pero no vamos a tener Rosario.
_ ¿Y qué vamos a tener?
_Una ciudad mucha más encausada. Equilibrados financieramente, con otra perspectiva de obra pública, vamos a tener lista la licitación de la basura, más colectivos, el ferrourbano, subte o no subte. Va a haber más cosas. La gente va a poder decir que Córdoba está levantando.
RECUADRO
GIACOMINA Y CRISTINA Y LUIS
_ ¿Qué lo une al Gobierno nacional?
_ Un proyecto industrial, de país, que es muy diferente al de los 90’. La apuesta a la producción nacional, a los Derechos Humanos, a las exportaciones, una Ley de Educación totalmente diferente, un proyecto de ciencia y tecnología mucha más fuerte, con mucha más inversión. Rescato que Cristina tiene más institucionalidad que la que tuvo en su momento Kirchner. Se animó a mandar la 125 al Parlamento. Ahora manda lo de Aerolíneas. El Jefe de Gabinete está planteando una discusión sobre el INDEC. Me parece que viene un cambio que le viene bien al país, porque favorece la imagen de la presidenta, que lo necesitamos todos.
_Es curioso que hasta hace 8 meses, hacían cola en la Casa Rosada para sacarse una foto y hoy solo queda usted. ¿Se ha definido ahora quién es un aliado del proyecto y quién no?
_ Cada uno dirá lo suyo. Ni en el peor momento saqué el cuerpo. Yo no soy un kirchnerista recalcitrante. Voté en contra del Concejo de la Magistratura, voté a favor de los Superpoderes porque eso lo acordamos entre todos, pese a que Juez en un programa de Mirtha Legrand dijo que votamos en contra, no es así. En uno de los peores momentos de Cristina estuve con ella. Lo hice por la ciudad y porque estoy convencido.
_¿Y porque puede ser el candidato a gobernador del kirchnerismo en el 2011?
_No... a ver: yo no voy a hablar de nada que tenga que ver con mi futuro porque todavía me falta. Hace 7 meses que estoy y tengo más problemas que los Pérez García, como dice Luis…
_ Pese a todo, lo sigue citando.
_ El afecto no tiene nada que ver con la política. Es un compañero con el que hemos tenido momentos muy felices en la época de estudiantes. Cuando uno pasa a la adultez hay que discutir otras cosas. Hay muchas cosas que me han afectado en lo más íntimo. Que haya dicho, cuando los concejales se subieron la dieta, que sospechaba, fue duro porque él lo había acordado conmigo antes. Yo le presenté el proyecto y estuvo de acuerdo. Y después salió diciendo que esto era anti ético. ¿Yo soy anti ético?
_ ¿Y cómo hace para creerle ahora?
_Yo creo que él tiene una tendencia de ir hacia donde va el viento. Y a veces te pasas de revoluciones. Si acordaste una cosa con un amigo, y después le sacás el traste cuando lo cuestiona la sociedad para salvarte, no es muy correcto. No importa. Ya está. Son pequeños mojones. La política es más que eso. Yo no lo veo a Luis al lado de Mario Negri, nunca fue eso Luis. No lo veo al lado de De Angelis, que es un antidemocrático.
RECUADRO
“AHUMADA NO ES LO MEJOR”
_Con Carlos Ahumada, el gerenciador de Talleres, ¿ha tenido algún contacto últimamente?.
_No.
_ Pero sí tuvo un acercamiento.
_ Sí, cuando fue la habilitación de la cancha, cundo nos pidió que trabajáramos para habilitarla apenas se pudiera, pero no era para Ahumada, era para los hinchas de Talleres. Si me lo hubiera perdido Armando Pérez o Bobatto lo hubiera hecho igual. Sí, un acercamiento que no es común, pero lo hubiera hecho con cualquiera.
_El tema es que él no es cualquiera, está sospechado y ha sido declarado culpable de tantas cosas.
_Sí, pero que lo juzgue la justicia. Yo no he hecho ningún negocio.
_La justicia lo juzgó hace poquito y tuvo que pagar una fianza.
_ Pero yo no tuve ningún tipo de negociación de nada. Se dijo que iba a entrar en la obra pública de Córdoba, lejos de eso. Se dijo que había un arreglo para que él hiciera las cloacas de la zona de la cancha, ojala se hicieran para conectar la red de la cancha a la red de cloacas.
_O para que se escapen los jugadores…
_ (Risas) No… Yo no lo elegí. No soy su amigo. He tenido conversaciones para darle una mano al club.
_¿Y como hincha no le duele que un personaje como Ahumada esté al frente de la institución?
_No es lo mejor… no es lo mejor… Yo voy a la cancha y la gente lo vitorea, porque ve la plata que puso. Pero no es la imagen que hubiéramos querido tener. Ojalá él pueda explicar las cosas en la justicia. Pero para ser claro: ojalá los clubes sean como Instituto, que aún con sus problemas, sigue siendo un club de los socios.
RECUADRO
¿CIUDAD TURÍSTICA?
_ Durante su campaña dijo más de una vez que quería una ciudad turística. Sin embargo, durante las vacaciones de Julio, por ejemplo, el Museo San Alberto estuvo cerrado.
_ Las dificultades que tenemos son muchísimas. La ciudad no puede estar sucia como está. Lo que vos decís es un elemento, y yo te puedo decir 10 más que van en contra del turismo.
_Pero un museo abierto es de fácil solución.
_Sí, puede ser. La verdad es que ese tema ni lo sabía. Podría haberse cubierto, sí. Pero fueron semanas complicadas. La verdad es que no sabía y no es complicado.
RECUADRO
“ME GUSTARÍA UN PARQUE TEMÁTICO EN EL EX 141”
_ ¿En qué situación está el predio del Ex Batallón 141?
_ He tenido una charla con la gente de Eurnekián, me preguntaron que pensaba, les dije lo mismo: que voy a preservar eso como está, que permite construir hoteles, restaurantes, un parque temático, hasta un country permite construir. Las Reserva Verde lo permiten, es decir, las RV permiten ghetos. Obviamente que no vamos a permitir un country en el 141, aun con la Ordenanza que lo permite. Ellos por ahora van a conservar el lugar.
_Y como intendente, ¿qué prefería que se hiciera?
_A mi me gustaría un parque temático. A Córdoba le faltan lugares. El centro está desarreglado. Pero para el turismo no hay mucho más. Y un parque es un lugar donde podés recibir turismo. Una continuación del Parque Sarmiento, pero que sea distinto.
Un parque temático en el ex 141, que Ahumada no es lo mejor para Talleres y que hay que propiciar el crecimiento hacia el Sur de la ciudad. Algunas de las definiciones del Intendente Daniel Giacomino, que afirmó además que Luis Juez va “para donde sopla el viento”.
CIMIENTOS Y PAREDES
_Cuando uno refresca su campaña a la intendencia, se observa que utilizó muy seguido una metáfora de la construcción para explicar cómo estaban las cosas. Y decía que en la gestión Juez se realizaron los cimientos de una nueva ciudad, y que a partir de ahora, con Giacomino, se comenzaba a levantar paredes. ¿Cómo está eso?
_ Hay dos temas en que yo creo que los cimientos están bien planteados. Transporte – si bien sigue siendo el problema número uno, nadie puede desconocer que hemos mejorado-. Hay un cimiento, porque se recuperaron al menos las líneas que se habían perdido. Y el otro tema importante que yo rescato es la deuda, la deuda de largo plazo con bancos. El fin de la deuda fuerte que tenía el municipio –el Pacto Fiscal, el arreglo del juicio con Teccsa- permitió sanear la cuestión financiera, no tenemos más embargos. La Municipalidad volvió a tener caja. El problema grave que nos quedó está en la caja de todos los días, por la cantidad de empleados. Ahí fue al revés…
_Más que cimientos, hay un pozo profundo
_ Hay más de 10 mil empleados, se va el 70% del presupuesto en salarios, es una cosa complicada. Pero transporte y deuda son dos puntos que nos permiten que, si equilibramos el gasto en personal en un 50%, la ciudad pueda tener una liberación mayor para hacer obras, para levantar las paredes.
_ ¿Y cómo describiría la situación financiera actualmente?
_Está un poco mejor.
_ ¿Mejor que cuándo?
_Mejor que los primeros tres, cuatro meses. Si le tuviera que poner un número, no llegamos a 6, no está aprobada, está en 5. Hay una intensión para recaudar todo lo que nos están debiendo, ayer asumió un nuevo equipo, estamos escrachando a deudores importantes. Yo siento que tanto junio como julio van a ser buenos meses de recaudación y en agosto -como estamos previendo con el aumento de impuestos en terrenos baldío, automotores y Comercio e Industria- estaríamos mejorando bastante las finanzas. Pretendo lograr equilibro entre ingresos y sueldo. Si puedo terminar el año en el 60% sería fantástico.
_ Hace un año, durante su campaña, usted nos dijo que la ciudad “estaba ordenada en términos financieros”. Si bien es cierto lo de la deuda a largo plazo, también es innegable que usted asumió su función, de algún modo, con las manos atadas.
_Sí, es cierto, pero no me lo imaginaba. No me lo imaginaba. Primero, no sabía cuántos empleados iban a nombrar en el último mes y medio.
_ Cuando usted ya era intendente electo.
_Exactamente, yo me enteré en gestiones, no sabía. Nombraron gente hasta el 9 de diciembre.
_ ¿Los nombró Luis Juez?
_Sí. Fueron más de 700 casos. Y se pasaron a planta permanente 4 mil. Y la otra cosa que yo no me esperaba fue el tremendo subsidio al transporte que tuvimos que poner a partir de marzo. Se le había prometido a las empresas que en septiembre u octubre de 2007 se iba a realizar un aumento de tarifas. No se dio el aumento, se postergó hasta cuando asumiéramos nosotros.
_ ¿Para no pagar el costo político?
_Y, seguramente. Nosotros intentamos el aumento, no pudimos y ya había compromisos con las empresas para comprar unidades. Si yo no les daba el subsidio de $0.30 por boleto, se nos caía la compra de unidades. Qué prioricé: aportar ese dinero de parte de los cordobeses y lograr que este año tuviéramos la inversión de 100 coches, más los diferenciales, para que podamos mejorar el transporte. Qué se dice siempre: sube el boleto y nunca mejora el transporte. Es demostrable que el sistema ha mejorado: con 450 coches nuevos y con la tasa de crecimiento, ha mejorado. Obviamente no alcanza, sigue siendo el principal problema de los cordobeses. Pero con respecto a Kammerath, ha mejorado.
_Dijo recién que cuando asumió, lo que no sabía eran esos nombramientos. ¿Hubo algo más que no supiera al momento de asumir que se hubiera hecho en los 4 años de gestión de Juez?
_ No, el pase a planta permanente de los 4 mil empleados lo sabía y en su momento expresé que no estaba a favor. No tenía datos concretos del déficit del 2007, que fue el único año de la gestión Juez que terminó con déficit muy fuerte, más de $100 millones.
_Eso obedeció a…
_ Bueno… a las políticas de ese año. Crecimiento de la planta de personal, mucha más cantidad de obra pública.
_ ¿Y es casualidad que el déficit se genera justo en un año electoral?
_ A ver, evidentemente, si uno compara con los 4 años de gestión, el mayor año de obra fue el 2007, y las obras están. Que lo tengamos que pagar en esta gestión y que por eso se demoren obras que yo hubiera querido hacer en este año, y bueno, está bien, en algún momento se acomoda. Pero no me imaginaba semejante deuda con proveedores, son datos finos, que recién los tenés cuando asumís. Hubo una combinación de cosas.
_Y siente que durante la campaña se dijeron cosas que hubiera sido conveniente no decirlas. Concretamente, usted dijo: “No lanzamos ideas al vuelo y sin fundamento, sino sobre la base de necesidades y las posibilidades reales del presupuesto”. ¿Hoy se arrepiente?
_ Mirá, yo dije que nosotros teníamos que gastar 200 millones en obra públicas. Este año apenas vamos a llegar a los $80 millones. Cuando acomodemos los números, nos vamos a ir acercando. Yo pensaba hacer 5 desagües este año: Alta Córdoba, Iponá, Cerro Chico, Fragueiro y San José. Vamos a empezar dos, los otros tres se los pasé a la Nación. No hemos prometido locuras: en el tema colectivos dijimos que íbamos a sumar 400 unidades, este año reponemos 100. No magnificamos el déficit. Es imposible que una ciudad tenga $15 millones de gastos en basura y recaude $7 millones de inmobiliario, que es el más importante de los impuestos. Por lo menos tenemos que recaudar en Inmobiliario lo mismo que gastamos en basura.
_ ¿Y todo esto forma parte una manera de llevar adelante políticas, claramente sin planificación? El pliego de la licitación de la basura ya tiene una dilación de años. Y durante la campaña, usted señaló que Juez lo iba a dejar listo.
_ Exactamente, suponía que iba a estar aprobado.
_ ¿Pero por qué se demoró?, ¿para buscar soluciones de fondo o para tirar la pelota para delante?
_No, él prefería que no lo resolviera un Concejo que se estaba yendo. Yo hubiera querido que lo aprobaran. Pero el pliego que hay hoy, es mejor que el que había mandando el Ejecutivo. Es preferible haberlo dilatado.
_¿Dónde está la mejora?
_En el reciclado, en los puntos verdes, en la separación del bio gas para contener el metano.
_Los de Bower no piensan igual.
_ Por primera vez vamos a hacer una licitación para capturar el metano y no seguir emanando ese gas y hay semejante lío. Al contrario, esta gestión es la primera que va a hacer algo para que Bower no siga recibiendo –en realidad, el Ambiente- este gas. Y eso no estaba en el anterior pliego.
LO SERIO DE LA CIUDAD
_Mencionó el transporte y la basura, ¿cuáles son los otros problemas serios y urgentes que tiene la ciudad?
_ Las cloacas, el proyecto está en marcha. Desagües. Y después, lo que es la planificación urbana, que se relaciona con el Plan Director. La primera quincena de agosto vamos a estar presentando los primeros resultados de las zonas de desarrollo especial.
_¿La concertación pública - privada es parte del mismo plan?
_Sí, el Plan Director señala cuáles son las zonas que tenemos que impulsar en la ciudad. El río. Córdoba le da la espalda al río. El río está feo y todo lo que está construido a su lado está de espaldas. El sudeste, donde vamos a continuar La Cañada hasta la Circunvalación.
_ Y ahí es cuando se le hacen concesiones al sector privado a cambios de obras públicas.
_En el caso de La Cañada, no hay ninguna concesión, hay un cambio de normativa.
_Se les hace una concesión. Se cambia, se concede una norma.
_Sí, se cambió una norma que decía que los lotes podían ser de mil metros –un country- a poder tener lotes de poco más de 300 metros. Eso les permite a los inversores tener una plusvalía para continuar La Cañada. Y La Cañada va a ser un paseo que va a pasar por un barrio y no por adentro de un country. Si lo querés llamar concesión, llamalo concesión.
_Claro, pero no es una especie de ‘chantaje’, por ponerle algún nombre. ‘Yo te doy esto si vos me das aquello’. Hay normas que se modifican por intereses privados.
_ Pero esas normas fueron pensadas para la ciudad de hace 30 años. La norma urbana es de los 70’. Sino, digamos: la ciudad no se planifica nunca más y que las normas no se modifiquen.
_ ¿Y todo esto se integra a la planificación general?
_Sí. Hay zonas de la ciudad que hay que desarrollar. El río, el sudeste, Alta Córdoba, la zona del ferrocarril. Pero esto forma parte del Plan Director. Hablamos mucho con el arquitecto que hizo el Plan Director de Rosario. Y él nos decía que no se puede esperar a que haya un plan totalmente desarrollado, que había que empezar a dar pasos. Dar pasos donde no me voy a equivocar: el río, el Sudeste. Son concertaciones, no son chantajes.
_ ¿Y sienten esa tensión permanente entre los intereses del sector privado y gran parte de la ciudadanía, al menos de la que participa en las audiencias?.
_Eso fue muy fuerte en el Norte, con las Casonas. Pero si uno apunta con el Plan Director a zonas de desarrollo, zonas que están deprimidas, no creo que tengamos tensiones. Yo no impulsaría desarrollos de concertación importantes en la zona Norte. Puede haber casos puntuales como la Costanera. Pero no en el Cerro ni en Urca. Hay que desarrollar el Sur, Alta Córdoba, el río.
EL VICE Y EL PROYECTO
_ Más allá de los manuales de instrucción cívica y de la carta Magna, ¿qué función cumple hoy el vice intendente?
_Carlos (Vicente) me ha ayudado más en la discusión y contención del bloque, en lo que significa cerrar proyectos dentro de un bloque muy heterogéneo. En la gestión anterior, que teníamos más concejales, mis funciones estaban más ligadas al Ejecutivo, porque sobraban votos en el Concejo. Hoy, si perdés uno, perdés una votación. Esa es la función de Carlos, que lo lleva a tener menor protagonismo en el Ejecutivo.
_Y eso es lo que llevó a decir que le gustaría que usted lo consultara más. Sin ánimos de hablar de internas, eso habla de falta de diálogo.
_Es probable. Uno tiene sus formas de ser, uno va hacia delante. Hay cosas que pasan y vamos y vamos y vamos. Y a los que tenés alrededor los consultás y el que no está se lo pierde. Son formas de ser. Pero está aclarado.
_Pero si uno suma este hecho al voto de contra del aumento del cospel de Teresita Saravia, falta un proyecto.
_ Y bueno, por eso te decía recién que uno de los problemas es ése, que hizo eclosión el 14 de febrero. Con el bloque habíamos tenido 3 ó 4 reuniones, y con Carlos habíamos discutido mucho. Nos enteramos del voto en contra en la sesión, porque nadie se mete a una sesión sabiendo que vas a perder. Hay que consensuar un bloque que es heterogéneo.
_¿Y hay que consensuar porque obedecen a proyectos distintos o porque no hay proyecto político claro? O bien, el Frente que los agrupa no está definido ideológicamente.
_A todas las cosas que vos dijiste. El proyecto político está claro, gestionamos para la ciudad. A lo mejor algunos concejales no lo compartieron en ese momento. Ahora estamos trabajando bien.
_¿Como si fuera un proyecto íntegro?
_Siento que el bloque está mucho más consolidado. Mucho más. Acompaña mucho más. Pero es heterogéneo porque el Frente es heterogéneo. El Frente no tiene una ideología en común. Siempre hemos construido sobre la honestidad y la transparencia, y no mucho más que eso.
_ Y no es suficiente.
_ Lo he dicho en muchas oportunidades: no se avanza como proyecto político si sólo hablamos de eso. Es fundamental, básico, pero es de lo que no deberíamos seguir hablando. Es de cajón. Vos debés ser honesto, no lo tenés que andar predicando, debés serlo. Y además hay que tener un proyecto de ciudad, un proyecto de partido político, una idea de lo que querés del Estado.
_ Usted alguna vez lo planteó y Juez respondió que el Frente no tiene ideología.
_ Sí, él contestó al revés. Siguió pensando lo mismo que yo critiqué. Yo decía que necesitábamos discusión política para saber a dónde vamos. Él dice que la base es la honestidad, entonces tenemos desde el Partido Comunista hasta el Movimiento Patriótico, que hoy está vendido a Schiaretti. Al 11 de diciembre ya estaba alineado con Schiaretti. ¿Desde cuándo tenemos que tener gente que se alinea con Aldo Rico? No es el Frente que yo quiero.
_ ¿Y hay autocrítica a lo que usted hizo?
_Lo digo desde la autocrítica. Lo digo también en los foros, hay que dar una vuelta de tuerca. No se acabaron las ideologías. No. Uno puede tener amplitud, pero no se acabaron. Concebir el Estado como organismo regulador y fuerte es una ideología. Teníamos concejales en la gestión anterior que estaban seguros que el modelo a seguir era el de los 90’. Y el modelo de este país no es el de los 90’.
_¿Y cómo se lo transforma al Frente en una herramienta política cierta?
_ Si no hay discusión…
_¿Y qué piensa hacer usted si no hay discusión?
_ Yo no te puedo decir cuál es el futuro del Frente Cívico. Yo no me hubiera juntado con Negri después de haberle dicho que fue co partícipe del fraude, que cobró plata de De la Sota para la campaña. Eso significa que no hay ideología. Y si no la hay, no se puede funcionar. A mi se me critica por estar cerca del kirchnerismo. Pero en los últimos 4 años hemos pensado semejante en muchas cosas del proyecto nacional. Hay cosas que me parecen mal, pero muchas me parecen bien. Nunca nos hemos corrido.
_Si no le ve mucho futuro al Frente Cívico, ¿cuál es su futuro personal?
_Hay gente que nos acompaña. Habrá que ver qué pasa. Yo no me veo yéndome, pero se puede fracturar.
_El ala izquierda y el ala derecha.
_No, no diría tan así, no sé quién sería la izquierda y quién la derecha. Si él te dice que discute sobre honestidad y transparencia y nada más, ¿qué es?
_Negar las ideologías sí corresponde a una ideología.
_ Y bueno… Yo lo escuché decir que no estaba ni a favor ni en contra de las retenciones. Es como decir que no estás ni a favor ni en contra del aborto. ¿Cuál es tu idea? Yo lo dije claramente: estoy a favor de las retenciones. Lo que me parecía era que las curvas estaban muy altas. Estaba más de acuerdo con el proyecto de Reutemman. ¿Por qué estoy de acuerdo con las retensiones? Porque hay un sector que tiene una renta superior gracias al tipo de cambio, entonces tiene que distribuir. Punto. Estás o no estás de acuerdo. Eso es una definición política. Lo otro es estar a favor del viento: si el viento va para allá, vas para allá.
CONSTRUIR DEMOCRACIA
_Dijo que su actual bloque de concejales es más heterogéneo, ¿eso significa que es más democrático?
_ Depende cómo mires la democracia. Para mi la democracia no es juntar de todo, que venga medio malón. Yo sigo considerando que la democracia se tiene que asentar en un sistema de partidos políticos. Un frente electoral no puede ser una avenida tan ancha que contenga todo. Hay que acortar la avenida.
_ Es decir, no volvería a tener un bloque en el Concejo como el que tiene ahora.
_ (Piensa) A ver… se acomodó bastante, pero me parece que la elección de los concejales tiene que ser de otra manera.
_¿Cómo fue la elección?
_ Fue a lapicera.
_ ¿Por Juez?
_ Sí, conversamos, pero sí. No hubo mecanismos de democracia interna. Deberíamos pensar en volver a las situaciones que imaginamos en el 83’: partidos políticos fuertes con discusiones internas.
_ Incluso, cuando se creó el Partido Nuevo estaba esa idea, y luego terminaron reproduciendo las mismas prácticas de la UCR y el PJ.
_Cuando inauguramos el PN, criticábamos esas prácticas, pero en 2003 las podía aceptar porque había poco desarrollo del Partido. Pero para el 2007 haber utilizado la misma práctica no es razonable. Y si llegamos al 2009 con la misma metodología, algo está fallando.
_ Y usted, con la elección de su vice, ¿no cayó en el mismo error? Lo hizo a dedo.
_ Sí, claro que sí. ¿Pero de qué otra forma? Si no había estructura territorial. Se decidió así. Un partido tiene una evolución. Pero si lo concebís toda la vida como un frente y seguís sumando… No evolucionó hacia formas más democráticas.
_ ¿Y eso es porque su líder no es democrático?
_ No, no creo que sea sólo él. Vos lo dijiste, yo podría haberme plantado. No sé cuánto consenso hubiera tenido, pero no lo hice.
_Y usted también legitimó esta ‘ancha avenida’.
_ Sí, esto es el Frente. Todos legitimamos esto. Pero en algún momento hay que pensar cómo se arreglar este lío, cómo se le da ideología.
HASTA FIN DE AÑO
_Más de una vez en estos meses hizo una especie de auto crítica, señalando que no está conforme con su gestión. Y los vecinos pareciera que aún lo entienden, ¿pero hasta cuándo tendrá ese crédito?
_Hasta fin de año. Pero no vamos a tener Rosario.
_ ¿Y qué vamos a tener?
_Una ciudad mucha más encausada. Equilibrados financieramente, con otra perspectiva de obra pública, vamos a tener lista la licitación de la basura, más colectivos, el ferrourbano, subte o no subte. Va a haber más cosas. La gente va a poder decir que Córdoba está levantando.
RECUADRO
GIACOMINA Y CRISTINA Y LUIS
_ ¿Qué lo une al Gobierno nacional?
_ Un proyecto industrial, de país, que es muy diferente al de los 90’. La apuesta a la producción nacional, a los Derechos Humanos, a las exportaciones, una Ley de Educación totalmente diferente, un proyecto de ciencia y tecnología mucha más fuerte, con mucha más inversión. Rescato que Cristina tiene más institucionalidad que la que tuvo en su momento Kirchner. Se animó a mandar la 125 al Parlamento. Ahora manda lo de Aerolíneas. El Jefe de Gabinete está planteando una discusión sobre el INDEC. Me parece que viene un cambio que le viene bien al país, porque favorece la imagen de la presidenta, que lo necesitamos todos.
_Es curioso que hasta hace 8 meses, hacían cola en la Casa Rosada para sacarse una foto y hoy solo queda usted. ¿Se ha definido ahora quién es un aliado del proyecto y quién no?
_ Cada uno dirá lo suyo. Ni en el peor momento saqué el cuerpo. Yo no soy un kirchnerista recalcitrante. Voté en contra del Concejo de la Magistratura, voté a favor de los Superpoderes porque eso lo acordamos entre todos, pese a que Juez en un programa de Mirtha Legrand dijo que votamos en contra, no es así. En uno de los peores momentos de Cristina estuve con ella. Lo hice por la ciudad y porque estoy convencido.
_¿Y porque puede ser el candidato a gobernador del kirchnerismo en el 2011?
_No... a ver: yo no voy a hablar de nada que tenga que ver con mi futuro porque todavía me falta. Hace 7 meses que estoy y tengo más problemas que los Pérez García, como dice Luis…
_ Pese a todo, lo sigue citando.
_ El afecto no tiene nada que ver con la política. Es un compañero con el que hemos tenido momentos muy felices en la época de estudiantes. Cuando uno pasa a la adultez hay que discutir otras cosas. Hay muchas cosas que me han afectado en lo más íntimo. Que haya dicho, cuando los concejales se subieron la dieta, que sospechaba, fue duro porque él lo había acordado conmigo antes. Yo le presenté el proyecto y estuvo de acuerdo. Y después salió diciendo que esto era anti ético. ¿Yo soy anti ético?
_ ¿Y cómo hace para creerle ahora?
_Yo creo que él tiene una tendencia de ir hacia donde va el viento. Y a veces te pasas de revoluciones. Si acordaste una cosa con un amigo, y después le sacás el traste cuando lo cuestiona la sociedad para salvarte, no es muy correcto. No importa. Ya está. Son pequeños mojones. La política es más que eso. Yo no lo veo a Luis al lado de Mario Negri, nunca fue eso Luis. No lo veo al lado de De Angelis, que es un antidemocrático.
RECUADRO
“AHUMADA NO ES LO MEJOR”
_Con Carlos Ahumada, el gerenciador de Talleres, ¿ha tenido algún contacto últimamente?.
_No.
_ Pero sí tuvo un acercamiento.
_ Sí, cuando fue la habilitación de la cancha, cundo nos pidió que trabajáramos para habilitarla apenas se pudiera, pero no era para Ahumada, era para los hinchas de Talleres. Si me lo hubiera perdido Armando Pérez o Bobatto lo hubiera hecho igual. Sí, un acercamiento que no es común, pero lo hubiera hecho con cualquiera.
_El tema es que él no es cualquiera, está sospechado y ha sido declarado culpable de tantas cosas.
_Sí, pero que lo juzgue la justicia. Yo no he hecho ningún negocio.
_La justicia lo juzgó hace poquito y tuvo que pagar una fianza.
_ Pero yo no tuve ningún tipo de negociación de nada. Se dijo que iba a entrar en la obra pública de Córdoba, lejos de eso. Se dijo que había un arreglo para que él hiciera las cloacas de la zona de la cancha, ojala se hicieran para conectar la red de la cancha a la red de cloacas.
_O para que se escapen los jugadores…
_ (Risas) No… Yo no lo elegí. No soy su amigo. He tenido conversaciones para darle una mano al club.
_¿Y como hincha no le duele que un personaje como Ahumada esté al frente de la institución?
_No es lo mejor… no es lo mejor… Yo voy a la cancha y la gente lo vitorea, porque ve la plata que puso. Pero no es la imagen que hubiéramos querido tener. Ojalá él pueda explicar las cosas en la justicia. Pero para ser claro: ojalá los clubes sean como Instituto, que aún con sus problemas, sigue siendo un club de los socios.
RECUADRO
¿CIUDAD TURÍSTICA?
_ Durante su campaña dijo más de una vez que quería una ciudad turística. Sin embargo, durante las vacaciones de Julio, por ejemplo, el Museo San Alberto estuvo cerrado.
_ Las dificultades que tenemos son muchísimas. La ciudad no puede estar sucia como está. Lo que vos decís es un elemento, y yo te puedo decir 10 más que van en contra del turismo.
_Pero un museo abierto es de fácil solución.
_Sí, puede ser. La verdad es que ese tema ni lo sabía. Podría haberse cubierto, sí. Pero fueron semanas complicadas. La verdad es que no sabía y no es complicado.
RECUADRO
“ME GUSTARÍA UN PARQUE TEMÁTICO EN EL EX 141”
_ ¿En qué situación está el predio del Ex Batallón 141?
_ He tenido una charla con la gente de Eurnekián, me preguntaron que pensaba, les dije lo mismo: que voy a preservar eso como está, que permite construir hoteles, restaurantes, un parque temático, hasta un country permite construir. Las Reserva Verde lo permiten, es decir, las RV permiten ghetos. Obviamente que no vamos a permitir un country en el 141, aun con la Ordenanza que lo permite. Ellos por ahora van a conservar el lugar.
_Y como intendente, ¿qué prefería que se hiciera?
_A mi me gustaría un parque temático. A Córdoba le faltan lugares. El centro está desarreglado. Pero para el turismo no hay mucho más. Y un parque es un lugar donde podés recibir turismo. Una continuación del Parque Sarmiento, pero que sea distinto.
jueves, 17 de julio de 2008
El triunfo de la ezquizofrenia colectiva
Dice ser una sociedad cristiana, pero defiende que haya pobres para que haya ricos.
Dice ser una sociedad solidaria, pero arguye que lo suyo suyo es, y que los que no tienen, algo no habrán hecho.
Dice ser una sociedad con conciencia ambiental, pera bate sus cacerolas en apoyo al glifosato.
Dice ser una sociedad que se ama la sombra de los árboles, pero bate sus cacerolas en apoyo al desmonte.
Dice ser una sociedad que se cuece en la sana alimentación, pera bate sus cacerolas por un poroto transgénico.
Dice ser una sociedad. No es más que millones de fragmentos dispersos en un universo sin leyes ni principios.
Una vez más, un intento de cambio -mínimo, incorrecto, mal comunicado- vuelve a ser frustrado por una sociedad esquizofrénica que sabe bien qué quiere hoy, pero no lo sabrá mañana.
Dice ser una sociedad solidaria, pero arguye que lo suyo suyo es, y que los que no tienen, algo no habrán hecho.
Dice ser una sociedad con conciencia ambiental, pera bate sus cacerolas en apoyo al glifosato.
Dice ser una sociedad que se ama la sombra de los árboles, pero bate sus cacerolas en apoyo al desmonte.
Dice ser una sociedad que se cuece en la sana alimentación, pera bate sus cacerolas por un poroto transgénico.
Dice ser una sociedad. No es más que millones de fragmentos dispersos en un universo sin leyes ni principios.
Una vez más, un intento de cambio -mínimo, incorrecto, mal comunicado- vuelve a ser frustrado por una sociedad esquizofrénica que sabe bien qué quiere hoy, pero no lo sabrá mañana.
martes, 1 de julio de 2008
HORACIO GONZÁLEZ
“De Angelis y Buzzi son los personajes obtusos de esta escena política”
Horacio González es sociólogo, Director de la Biblioteca Nacional y uno de los pensadores más lúcidos del país.
Aquí, analiza la nueva división argentina y permite entender desde otra óptica la actual crisis. Además, dice que Luis Juez y Alfredo De Angelis son “dos patanes”.
Por Juan Cruz Taborda Varela
_A diferencia de lo que pasó en la última crisis argentina –años 2001 y 2002-, durante la cual el diagnóstico y ciertas soluciones generales eran más o menos compartidas por las mayorías de los argentinos, hoy el presente conflicto presenta una fuerte división. ¿Recuerda algún tiempo tan prolífico para el debate?
_ No, no… De repente surgió un tema que parece reproducir la forma más arquetípica del debate histórico: la representación de los intereses económicos. En el 2001, la forma asamblearia dejaba a los personajes sociales en un pie de igualdad respecto de una forma política de representación que parecía innovadora, por lo menos defendida como un lugar de replanteo de las ciudades, por consiguiente, del conjunto de la vida política de un país. El hecho de que fueran pequeños ahorristas, sectores de la clase media, les deba cierta particularidad y cierta identidad clásica, pero como la crisis económica había recorrido todos los sectores, en realidad parecía la forma de un conflicto de gran interés, un derrumbe de las formas de sostén económico de la vida cotidiana y un conjunto de expectativas políticas que entrañaban una novedad en cuanto a la representación social. Eso motivó un resurgimiento de la vida intelectual, cultural, política, que tiene ciertas semejanzas con esta situación. Pero aquí se marca más nítidamente el hecho de cómo un problema económico, un conflicto en torno de la percepción de la renta, crea una cierta brutalidad, una brutalidad de procedimientos políticos, que va desde el acto tradicional al corte de ruta, al corte de la circulación y al cese de la producción. Entonces parece un poco el 2001, pero tiene como novedad casi brutal a un sector que se lanza a la representación inmediatista, inmanente a sus intereses económicos. Lo que tiene absolutamente de novedoso esta situación, es que la manifestación inmediatista de estos intereses económicos, como nunca ha ocurrido con tanta transparencia en la última década, acude a estilos de lucha social que están tomados del repertorio ya conocido de las tradiciones sociales, de las tradiciones de izquierda y que de alguna manera es posible entender en esto la reconstrucción de una derecha muy fuerte de características nuevas, que desafía un poco el pensamiento político porque es una derecha que tiene rejuntes e incrustaciones discursivas que provienen de las izquierdas, con, incluso, un grupo de izquierda que la acompaña. Ahora es una derecha como la que clásicamente se retrataba alrededor de personajes de la pequeña propiedad, que no son los personajes de la gran propiedad ni de las oligarquías conocidas, son personajes del costado de las rutas, envueltos en distintas plataformas de la cultura popular que hablan con tonadas ligadas al localismo y regionalismo, que se razonan con el modo habitual de la jerga cosmopolita banal de los medios de comunicación. Y que le interesa profundamente a los medios de comunicación como si fueran una comunidad perdida, de carácter rusoniano –por Rouseau-, desprovista de otros intereses que no sean la expresión de una comunidad sin mácula. Por lo tanto, personajes como los que hablan en la televisión, ya sea algunos dirigentes encumbrados del grupo o dirigentes periféricos de la Federación Agraria, representan la difícil paradoja, el desafío a la imaginación política argentina, de ser sectores que en el esquema de la pequeña producción que casi siempre estaban vinculados a un esquema de frente social progresista en la Argentina. Y de hecho sus últimas actuaciones eran en relación a sectores sindicales de historia progresista en las últimas dos décadas. Ahora se puede presenciar con sorpresa, con asombro, con preocupación…
_ ¿Con angustia?
_Con angustia, el hecho de que estos sectores establecen un lazo con la forma clásica de representación inmediatista, súbita, desmanteladora de cualquier otra consideración política que entraña un cierto parecido con los momentos de mayor inestabilidad de las instituciones en Argentina, cuando ésta era provocada por los sectores de corporaciones tradicionales: Sociedad Rural, la Iglesia, grandes grupos económicos. Esta situación es casi insoportable. Yo hace tres meses empecé a saber lo que eran los comoditties, ahora ya sé lo que es un pool de siembra y conozco todos los riesgos de la soja. En este rápido aprendizaje que hicimos todos nos falta aprender algo más: cómo estos grupos que clásicamente forman parte de sectores de la pequeña propiedad agraria que se pueden enmarcar dentro de los movimientos social democráticos de todos los países, han producido personajes tan obtusos políticamente, los personajes más obtusos del todo el Siglo XXI. De Angelis y Buzzi son los personajes obtusos de esta escena política, son los patanes, los soeces, y al mismo tiempo hablan con palabras caras a la movilización social. Entonces esa situación exige una suerte de visión crítica que ponga en juego una comprensión filosófica más profunda a la actual situación argentina. Por otro lado, es cierto que no son personajes reaccionarios, que vengan de las derechas clásicas, ni tampoco son personajes utilizados, no es una manipulación, lo que los llevaría a no saber lo que están haciendo. Es una situación profunda de desarme de una sociedad entera que está reconstituida diariamente por los medios, la sociedad argentina vive de la mañana a la noche en una especie de provisoriedad absoluta. Y eso exige la profundización del pensamiento político argentino. Lo que acabo de decir es inadecuado: reprobar a personajes populares. Pero hay que decirlo, son dos personajes no sometidos al análisis clásico de la política: saber quién se es. Y la sociedad argentina arma y desarma su escena al breve compás de una programación televisiva errática y salvaje de un día.
_ ¿Y cómo analizar, en medio del conflicto, esa lógica de la imagen, el sonido y la inmediatez que brinda la televisión?
_ En medio de esa gran producción televisiva está lo lógico y lo previsible de la televisión, una especie de bólido que no se sabe muy bien qué dice, qué escucha y hacia dónde va; y en ese sentido, el modo de recorte de la televisión produce una sociedad de símbolos, de signos y manifestaciones casi monádicas, de simbologías que pertenecen a formas de expresión de estos personajes muy atractivos. Porque De Angelis es muy atractivo desde el punto de vista de su expresión, una expresión que suprime cualquier complejidad política. Es decir, todo esto hace que una sociedad que no resguarda sus cimientos discursivos y lingüísticos de representación política es una sociedad casi liquidada. Por eso yo no veo ningún golpismo real, lo que veo es una masacre del idioma social y político de Argentina, producida por personajes reivindicativos simpáticos que de algún modo encarnan en forma latente, implícita, tácita y secreta por momentos, esta reconstrucción de algo que no imaginó nunca la derecha, sólo que como nueva derecha, porque reconstruye una base social y al mismo tiempo utiliza todo el estilo de las derechas tradicionales, es decir, la transparencia patriótica Es una anulación de toda la singularidad y rugosidad que tiene la vida social. Frente a eso hay un gobierno absolutamente debilitado que ha cometido errores de tipo socio político o socio económico, pero que son errores que pueden reverse, y tampoco es tarde para hacerlo. El gobierno balbucea en medio de la tormenta. Pero la situación fue mucho más allá, porque se produjo una situación que genera un teatro de marionetas, con todos estos personajes que hablan frente al abismo, a los gritos, en el mostrador de un programa de televisión. Me refiero a los dos que he señalado. Por eso vuelvo a decirte que me parece difícil estar diciendo esto, porque es un aliado del absurdo que dos personajes interpretables desde una tradición jacobina agraria, pertenezcan a un modelo de desmoronamiento de la lengua política de transformación social en el país. Quizás haya que demostrarlo mejor. Todos tendremos que pensar mejor. Pero para desentrañar esto se precisa de una fenomenología política crítica que excede lo que en este momento sabemos.
RECUADRO
“Juez es el personaje menos gracioso del país”
“Córdoba ha producido personajes nefastos, como Luis Juez. Utiliza, como De Angelis, porciones vivas del lenguaje popular. Es un personaje terrible. El inmediatismo del chiste también orada las bases de la comprensión política de la historia. Siempre me pareció un personaje de derecha con fuerte capacidad mimética hacia el modo en que los medios de comunicación presentan el progresismo. Y como fue afectado por lo que posiblemente haya sido un fraude, aunque es difícil demostrarlo, y por otro personaje tan discutible como él, aparece como un personaje más simpático. Pero de algún modo es una víctima de su propio sistema. El está dentro de la lógica fraudulenta de la política. Lo que lo caracteriza es una especie de punch desestabilizador del modo en que usa el humor popular cordobés. Que creo que no es generoso con la tradición del humor popular cordobés, que tiene una excelsa picaresca y espontaneidad. Y él ya se parece cada vez más a un personaje televisivo bajo el libreto de Tinelli. Con latiguillos ensayados para los medios. Es el personaje menos gracioso en este momento en el país, para mi es el personaje más oscuro, más trivial, más abusador desde el punto de vista del lenguaje. Utiliza sólo el plano del lenguaje de una suerte de degradación sistemática que simula ser la herencia de la picaresca generada por las clases populares mediterráneas de la Argentina. Va a costar mucho en Córdoba reconstruir el lenguaje político después de Juez. Los porteños imaginan que escuchan a un cordobés y así eliminan la posibilidad de comprender la política. ¡Por fin podemos no pensar nada más escuchando a Juez y a De Angelis¡ ¡Por fin podemos seguir a los patanes que hablan supuestamente como el pueblo¡”
RECUADRO
Horacio González estuvo en Córdoba en el marco del ciclo Café Cultura Nación, organizado por la Secretaría de Cultura de La Nación y la UNC. En ese marco, disertó sobre la Reforma Universitaria.
RECUADRO
INTELECTUALES, UNIDOS
Junto a pensadores de la talla de Nicolás Casullo, Horacio Verbitzki, León Rozitchner y José Pablo Feinmann, Horacio González integra y encabeza el colectivo Carta Abierta, confluencia de unos 1500 intelectuales argentinos que a partir de sus cartas abiertas, han brindado un análisis preciso y comprometido de la actual situación argentina.
Para leer las cartas abiertas, ingreses a lacrisisdelcampo.blogspot.com.
Horacio González es sociólogo, Director de la Biblioteca Nacional y uno de los pensadores más lúcidos del país.
Aquí, analiza la nueva división argentina y permite entender desde otra óptica la actual crisis. Además, dice que Luis Juez y Alfredo De Angelis son “dos patanes”.
Por Juan Cruz Taborda Varela
_A diferencia de lo que pasó en la última crisis argentina –años 2001 y 2002-, durante la cual el diagnóstico y ciertas soluciones generales eran más o menos compartidas por las mayorías de los argentinos, hoy el presente conflicto presenta una fuerte división. ¿Recuerda algún tiempo tan prolífico para el debate?
_ No, no… De repente surgió un tema que parece reproducir la forma más arquetípica del debate histórico: la representación de los intereses económicos. En el 2001, la forma asamblearia dejaba a los personajes sociales en un pie de igualdad respecto de una forma política de representación que parecía innovadora, por lo menos defendida como un lugar de replanteo de las ciudades, por consiguiente, del conjunto de la vida política de un país. El hecho de que fueran pequeños ahorristas, sectores de la clase media, les deba cierta particularidad y cierta identidad clásica, pero como la crisis económica había recorrido todos los sectores, en realidad parecía la forma de un conflicto de gran interés, un derrumbe de las formas de sostén económico de la vida cotidiana y un conjunto de expectativas políticas que entrañaban una novedad en cuanto a la representación social. Eso motivó un resurgimiento de la vida intelectual, cultural, política, que tiene ciertas semejanzas con esta situación. Pero aquí se marca más nítidamente el hecho de cómo un problema económico, un conflicto en torno de la percepción de la renta, crea una cierta brutalidad, una brutalidad de procedimientos políticos, que va desde el acto tradicional al corte de ruta, al corte de la circulación y al cese de la producción. Entonces parece un poco el 2001, pero tiene como novedad casi brutal a un sector que se lanza a la representación inmediatista, inmanente a sus intereses económicos. Lo que tiene absolutamente de novedoso esta situación, es que la manifestación inmediatista de estos intereses económicos, como nunca ha ocurrido con tanta transparencia en la última década, acude a estilos de lucha social que están tomados del repertorio ya conocido de las tradiciones sociales, de las tradiciones de izquierda y que de alguna manera es posible entender en esto la reconstrucción de una derecha muy fuerte de características nuevas, que desafía un poco el pensamiento político porque es una derecha que tiene rejuntes e incrustaciones discursivas que provienen de las izquierdas, con, incluso, un grupo de izquierda que la acompaña. Ahora es una derecha como la que clásicamente se retrataba alrededor de personajes de la pequeña propiedad, que no son los personajes de la gran propiedad ni de las oligarquías conocidas, son personajes del costado de las rutas, envueltos en distintas plataformas de la cultura popular que hablan con tonadas ligadas al localismo y regionalismo, que se razonan con el modo habitual de la jerga cosmopolita banal de los medios de comunicación. Y que le interesa profundamente a los medios de comunicación como si fueran una comunidad perdida, de carácter rusoniano –por Rouseau-, desprovista de otros intereses que no sean la expresión de una comunidad sin mácula. Por lo tanto, personajes como los que hablan en la televisión, ya sea algunos dirigentes encumbrados del grupo o dirigentes periféricos de la Federación Agraria, representan la difícil paradoja, el desafío a la imaginación política argentina, de ser sectores que en el esquema de la pequeña producción que casi siempre estaban vinculados a un esquema de frente social progresista en la Argentina. Y de hecho sus últimas actuaciones eran en relación a sectores sindicales de historia progresista en las últimas dos décadas. Ahora se puede presenciar con sorpresa, con asombro, con preocupación…
_ ¿Con angustia?
_Con angustia, el hecho de que estos sectores establecen un lazo con la forma clásica de representación inmediatista, súbita, desmanteladora de cualquier otra consideración política que entraña un cierto parecido con los momentos de mayor inestabilidad de las instituciones en Argentina, cuando ésta era provocada por los sectores de corporaciones tradicionales: Sociedad Rural, la Iglesia, grandes grupos económicos. Esta situación es casi insoportable. Yo hace tres meses empecé a saber lo que eran los comoditties, ahora ya sé lo que es un pool de siembra y conozco todos los riesgos de la soja. En este rápido aprendizaje que hicimos todos nos falta aprender algo más: cómo estos grupos que clásicamente forman parte de sectores de la pequeña propiedad agraria que se pueden enmarcar dentro de los movimientos social democráticos de todos los países, han producido personajes tan obtusos políticamente, los personajes más obtusos del todo el Siglo XXI. De Angelis y Buzzi son los personajes obtusos de esta escena política, son los patanes, los soeces, y al mismo tiempo hablan con palabras caras a la movilización social. Entonces esa situación exige una suerte de visión crítica que ponga en juego una comprensión filosófica más profunda a la actual situación argentina. Por otro lado, es cierto que no son personajes reaccionarios, que vengan de las derechas clásicas, ni tampoco son personajes utilizados, no es una manipulación, lo que los llevaría a no saber lo que están haciendo. Es una situación profunda de desarme de una sociedad entera que está reconstituida diariamente por los medios, la sociedad argentina vive de la mañana a la noche en una especie de provisoriedad absoluta. Y eso exige la profundización del pensamiento político argentino. Lo que acabo de decir es inadecuado: reprobar a personajes populares. Pero hay que decirlo, son dos personajes no sometidos al análisis clásico de la política: saber quién se es. Y la sociedad argentina arma y desarma su escena al breve compás de una programación televisiva errática y salvaje de un día.
_ ¿Y cómo analizar, en medio del conflicto, esa lógica de la imagen, el sonido y la inmediatez que brinda la televisión?
_ En medio de esa gran producción televisiva está lo lógico y lo previsible de la televisión, una especie de bólido que no se sabe muy bien qué dice, qué escucha y hacia dónde va; y en ese sentido, el modo de recorte de la televisión produce una sociedad de símbolos, de signos y manifestaciones casi monádicas, de simbologías que pertenecen a formas de expresión de estos personajes muy atractivos. Porque De Angelis es muy atractivo desde el punto de vista de su expresión, una expresión que suprime cualquier complejidad política. Es decir, todo esto hace que una sociedad que no resguarda sus cimientos discursivos y lingüísticos de representación política es una sociedad casi liquidada. Por eso yo no veo ningún golpismo real, lo que veo es una masacre del idioma social y político de Argentina, producida por personajes reivindicativos simpáticos que de algún modo encarnan en forma latente, implícita, tácita y secreta por momentos, esta reconstrucción de algo que no imaginó nunca la derecha, sólo que como nueva derecha, porque reconstruye una base social y al mismo tiempo utiliza todo el estilo de las derechas tradicionales, es decir, la transparencia patriótica Es una anulación de toda la singularidad y rugosidad que tiene la vida social. Frente a eso hay un gobierno absolutamente debilitado que ha cometido errores de tipo socio político o socio económico, pero que son errores que pueden reverse, y tampoco es tarde para hacerlo. El gobierno balbucea en medio de la tormenta. Pero la situación fue mucho más allá, porque se produjo una situación que genera un teatro de marionetas, con todos estos personajes que hablan frente al abismo, a los gritos, en el mostrador de un programa de televisión. Me refiero a los dos que he señalado. Por eso vuelvo a decirte que me parece difícil estar diciendo esto, porque es un aliado del absurdo que dos personajes interpretables desde una tradición jacobina agraria, pertenezcan a un modelo de desmoronamiento de la lengua política de transformación social en el país. Quizás haya que demostrarlo mejor. Todos tendremos que pensar mejor. Pero para desentrañar esto se precisa de una fenomenología política crítica que excede lo que en este momento sabemos.
RECUADRO
“Juez es el personaje menos gracioso del país”
“Córdoba ha producido personajes nefastos, como Luis Juez. Utiliza, como De Angelis, porciones vivas del lenguaje popular. Es un personaje terrible. El inmediatismo del chiste también orada las bases de la comprensión política de la historia. Siempre me pareció un personaje de derecha con fuerte capacidad mimética hacia el modo en que los medios de comunicación presentan el progresismo. Y como fue afectado por lo que posiblemente haya sido un fraude, aunque es difícil demostrarlo, y por otro personaje tan discutible como él, aparece como un personaje más simpático. Pero de algún modo es una víctima de su propio sistema. El está dentro de la lógica fraudulenta de la política. Lo que lo caracteriza es una especie de punch desestabilizador del modo en que usa el humor popular cordobés. Que creo que no es generoso con la tradición del humor popular cordobés, que tiene una excelsa picaresca y espontaneidad. Y él ya se parece cada vez más a un personaje televisivo bajo el libreto de Tinelli. Con latiguillos ensayados para los medios. Es el personaje menos gracioso en este momento en el país, para mi es el personaje más oscuro, más trivial, más abusador desde el punto de vista del lenguaje. Utiliza sólo el plano del lenguaje de una suerte de degradación sistemática que simula ser la herencia de la picaresca generada por las clases populares mediterráneas de la Argentina. Va a costar mucho en Córdoba reconstruir el lenguaje político después de Juez. Los porteños imaginan que escuchan a un cordobés y así eliminan la posibilidad de comprender la política. ¡Por fin podemos no pensar nada más escuchando a Juez y a De Angelis¡ ¡Por fin podemos seguir a los patanes que hablan supuestamente como el pueblo¡”
RECUADRO
Horacio González estuvo en Córdoba en el marco del ciclo Café Cultura Nación, organizado por la Secretaría de Cultura de La Nación y la UNC. En ese marco, disertó sobre la Reforma Universitaria.
RECUADRO
INTELECTUALES, UNIDOS
Junto a pensadores de la talla de Nicolás Casullo, Horacio Verbitzki, León Rozitchner y José Pablo Feinmann, Horacio González integra y encabeza el colectivo Carta Abierta, confluencia de unos 1500 intelectuales argentinos que a partir de sus cartas abiertas, han brindado un análisis preciso y comprometido de la actual situación argentina.
Para leer las cartas abiertas, ingreses a lacrisisdelcampo.blogspot.com.
El Fascismo en Argentina: hombres, ideas y acción
El análisis de la incidencia del fascismo en la política argentina tiene tantas aristas como interpretaciones posibles la historia nacional en los últimos 100 años. Desde un posible pre fascismo de características locales encabezado por Juan Manuel de Rosas hasta un fascismo de corte populista y latinoamericano en manos de Juan Domingo Perón, los análisis que vinculan al movimiento de masas surgido en la Italia de entre guerras con la realidad política e histórica local son incontables.
Aquí, a los fines de concentrarnos en lo que consideramos el periodo de mayor vinculación entre fascismo / nacional socialismo con la política vernácula, haremos hincapié en lo sucedido en Argentina en la etapa previa del primer Golpe Militar y sus posteriores incidencias. Y más aún, el objetivo no apunta sólo a identificar las marcas o huellas fascistas del gobierno dictatorial del General José Evaristo Uriburu, sino a reconocer en la intelectualidad argentina de entonces los verdaderos ideólogos del Golpe que acabó con el gobierno democrático de Hipólito Yrigoyen.
De tal manera, nos centraremos aquí en la aparición de la Liga Patriótica de Manuel Carlés, en el rol asumido por Carlos Ibarguren y Leopoldo Lugones, de la breve gestión del citado Uriburu y de la realización más exacta del fascismo extranjero realizada por Manuel Fresco en la provincia de Buenos Aires.
DE LA LIGA A FRESCO
Manuel Carlés, un antiguo radical prontamente renegado de su origen, fue el mentor y caudillo de la llamada Liga Patriótica Argentina, nacida al calor del hecho histórico identificado con el nombre de Semana Trágica. La Liga fue denunciada en el Congreso de la Nación por el socialista Nicolás Repetto como una organización paramilitar en estrecha unión con el Ejército, institución a la cual le rendía culto. Las vinculaciones ideológicas, políticas y metodológicas con los movimientos alemán e italiano eran de tal intensidad, que una de sus acciones más tristemente recordadas fueron los violentos ataques a los barrios judíos porteños. De esta manera, en una de sus primeras apariciones públicas, el incipiente fascismo nacional ya denotaba dos huellas claramente tomadas de sus pares europeos: la violencia como método de acción política y el antisemitismo como base ideológica –esto, más claramente al nacional socialismo alemán-.
Carlés, orador que gustaba de los actos públicos para expresarse, dejó marcada a fuego una frase que describe de modo más consciente una de las señas del fascismo como expresión cultural: “Voy a dirigiros la palabra, rápida como tiro de fusil”, fue una de las altisonantes frases utilizadas por Carlés en sus arengas. Esto, porque, señala José Pablo Feinmann, “la palabra para el fascista debe ser veloz, ya que en esa velocidad reside su eficacia” . Aún más: la palabra vinculada al fúsil no hace más desnudar que la herramienta política del incipiente fascismo local es el arma, la cual tiene el poder que no siempre evidencian los discursos políticos.
No obstante el rol jugado por Manuel Carlés –cuyo nombre hoy nombra a una arteria de la ciudad Córdoba-, desde otras vertientes de análisis, el primer grupo argentino específicamente fascista puede rastrearse a partir de 1925 . Este grupo estaba compuesto por “extravagantes aristócratas europeos, una francesa, la marquesa de Wagner y varios italianos, dos condes, Juan Carulla” y el ya mencionado Manuel Carlés. Para Juan José Sebreli, el alto componente católico de esta reducida agrupación no coincide con el marcado anticlericalismo observado tanto en al Alemania nazi como en la Italia fascista. Sin embargo, este componente católico sí fue coherente con el movimiento regido por Benito Mussolini a partir de partir de 1929, tras el Tratado de Letrán, cuando el fascismo italiano abandonó su costado anticlerical más virulento. Así y todo, ya en los comienzos del fascismo local se podían verificar dos grandes diferencias respectos de sus inspiradores europeos: en primer lugar, su citado catolicismo militante. Y por otro lado, como una marca que acompañaría a buena parte de los fascistas argentinos, su desvinculación absoluta de las masas y la inexistencia de un movimiento de base social amplia. Esto está expresado de manera cabal en el marcado sesgo aristocratizante de los noveles fascistas vernáculos.
Tras esto, vale la pena repasar a quien, para algunos, es considerado el “exaltado profeta” e ideólogo más importante del fascismo argentino: Leopoldo Lugones, también llamado el “poeta nacional”.
Antes de la conformación del aristocrático y reducido grupo fascista, Lugones había comenzado, desde su inflamada verba, a teorizar públicamente sobre las bondades de lo que ocurría en Italia. En 1923, en sus recordadas y citadas conferencias el Teatro Coliseo, expresó: “El pueblo, como entidad electoral, no me interesa en lo más mínimo (…) me causa repulsivo frío la clientela de la urna y el comité” . En sus palabras es posible leer el movimiento contradictorio de gran parte de los fascistas argentinos de la década del 20’: su desdén por la democracia tal como se conocía –en coincidencia con la esencia de los totalitarismos europeos, nacidos al calor del odio a la democracia liberal- pero su negación y oprobio a las masas, que en Italia y Alemania habían sido quienes habían llevado al poder a los líderes de extrema derecha. Es destacable aquí el hecho de que lo expresado por Lugones se vincula directamente a que “la divisoria histórica más relevante de comienzos de Siglo fue la primera presidencia de Hipólito Irigoyen, producto del sufragio universal, ante la cual los conservadores reaccionaron con estupor y se sintieron confirmados en su tesis de que no se podía confiar en las ‘masas conducidas por demagogos’” .
En las mismas conferencias, dice Lugones que se estaba ya “en la situación que impone a todos los ciudadanos una actitud militante, parecida a la militar (…) necesidad de una enérgica adhesión a las instituciones militares (…) Y desde 1914 debemos otra vez a la espada esta viril confrontación con la realidad… el sistema constitucional del Siglo XIX está caduco. El Ejército es la nueva aristocracia” sostenía el poeta, en otro directo golpe a la joven democracia yrigoyenista.
“Italia acaba de enseñarnos como se restaura el sentimiento nacional bajo la heroica reacción fascista encabezada por el admirable Mussolini” , dice en otro discurso, sin advertir que parte de la esencia del fascismo era el apoyo en las masas, a las que él tanto despreciaba.
Será un año después el momento en el que Lugones expresé su discurso más recordado y con el cual se lo vincula directamente; nos referimos a aquí a su “ha llegado la hora de la espada”. Era 1924 y en Lima se recordaba un nuevo aniversario de la Batalla de Ayacucho. Allí, el “poeta nacional” expresó envalentonado: “Ha sonado otra vez, para el bien del mundo, la hora de la espada. Así como ésta hizo lo enteramente logrado que tenemos hasta ahora, y es la independencia, hará el orden necesario, implantará la jerarquía indispensable que la democracia ha malogrado hasta hoy (…) El Ejército es última aristocracia, vale decir la última posibilidad de organización jerárquica que nos resta contra la disolución demagógica. Sólo la virtud militar realiza en este momento histórico la vida superior que es belleza, esperanza, fuerza”.
Y en este pronunciamiento de típico corte militarista, dejo entrever otros elementos fascistas que vincularían aún más el movimiento local con el italiano. Los dichos sobre el “jefe predestinado” al estilo de Thomas Carlyle y la necesidad del mando “por su derecho de mejor, con o sin la ley, porque ésta, como expresión de potencia, confúndanse con su voluntad”, hablan a las claras de otra marca inconfundible del fascismo universalizante: la Ley subordinada a la voluntad del jefe supremo, en una clara señal de la utilización e importancia de ideas y valores premodernos, rasgo fundamental del fascismo –valores e ideas pre modernas que se combinaron con técnicas y métodos modernos-. En la concepción fascista –aunque, en nuestro caso, lugoniana- , la Ley pasa a segundo plano y se subordina a la voluntad del llamado “jefe predestinado”. Jefes llamados por Lugones como “dioses tutelares” , en una franca alusión de corte mística. Y esto, porque consideraba la “gloriosa tiranía del individuo considerablemente superior” a cualquier tipo de expresión popular y colectiva.
En base a estas creencias es que Lugones creyó ver en José Evaristo Uriburu el jefe predestinado y trató de forjar en él la visión del héroe real. La alianza entre el nacionalismo restaurador y el liberal conservadurismo , generó un discurso, como señala Cristian Buckhrucker, “antiliberal, antidemocrático y antisocialista: el regreso a la legitimación religiosa y organicista de la política y la sociedad, la reivindicación de una misión rectora para la Argentina, pero también la imagen de una nación supuestamente víctima de la universal ‘conspiración judeo masónica y comunista” .
Convencido de esto último, Lugones prestó su pluma para redactar el Manifiesto Revolucionario, la encendida proclama pro fascista que leyera Uriburu tras el Golpe asestado a la democracia argentina el 16 de septiembre de 1930.
“Exponentes de orden y educados en el respeto de las leyes y de las instituciones, hemos asistido atónitos al proceso de desquicimiento que ha sufrido el país en los últimos años” dice Lugones por boca del presidente de facto y enumera una serie de conceptos para describir la situación que llevó al uso de la fuerza para revertir la situación: inercia, corrupción administrativa, ausencia de justicia, anarquía universitaria, despilfarro en materia económica y financiera, favoritismo, burocracia, politiquería, descrédito internacional, incultura agresiva, atropello, fraude, latrocinio, crimen. Por todo esto, para Lugones es preciso apelar a la fuerza. Y así, una vez más, la Ley queda relegada frente a la necesidad de la fuerza para corregir los desvíos generados por la “democracia demagógica”.
No obstante el rol jugado por Lugones como ideólogo del movimiento fascista local, es dable resaltar que el hombre de ideas que sí pasó a la acción no fue el poeta cordobés, sino quien supo hacerse un lugar al lado de Uriburu. Carlos Ibarguren fue un intelectual filo fascista que previo al Golpe de 1930, ya había identificado las tres ideologías posibles en el mundo de entonces: la democracia liberal, el fascismo, corporativismo o nacionalismo y el marxismo o comunismo. Y en esa identificación, entendía que la democracia estaba demolida y así, el fascismo en su batalla contra el marxismo o comunismo, debía apelar a su mejor instrumento: la fuerza, la violencia. “El primer rasgo que acentúa esta hora es el dominio de la fuerza… -decía Ibarguren- La generación de la pos guerra repudia el intelectualismo que dominó a fines del siglo XIX y que ahora es remplazado por el impulso vital. Al juego tranquilo y a los vaivenes incruentos de los intereses y de las tendencias de políticas de la era pacífica y liberal anterior a la guerra ha sucedido el violento choque de combate y la acción directa de las masas. Los partidos políticos se van debilitando al empuje de columnas cívicas militarizadas” señalaba, entendiendo sí el espíritu de masas que reinaba en la Italia mussoliana. “Los jóvenes que entran a la vida activa rebosantes de energía tienen otra visión de la escena pública y reclaman otra cosa que las promesas irrealizadas de los empresarios electorales; quieren acción y anhelan innovaciones en el cuadro político (…) para que la demagogia no se desate de nuevo en nuestro suelo” . La acción, motor de la técnica moderna que suplantaría al ‘clientelismo demagogo’ de la democracia yrigoyenista, se combian aquí con elemento esencial del fascismo: la juventud. Sobre ello, Emilio Gentile dirá que la juventud es un elemento más de la dimensión cultural que define al fascismo: “Una cultura fundada en el pensamiento mítico y en el sentido trágico y activista de la vida, concebida como manifestación de la voluntad de potencia, en el mito de la juventud como artífice de la historia” .
Otro rasgo importante en la vinculación entre el fascismo italiano y su versión local se da en el mismo Ibarguren como mentor de Uriburu y la necesidad, para él, de un fuerte corporativismo, marca de la Italia fascista. No obstante, para Sebreli, “lo específicamente fascista en Ibarguren, su defensa de las corporaciones, que intentó llevar a la práctica durante la dictadura de Uriburu, derivaba más de que Musollini del catolicismo social. Ibarguren era demasiado conservador para ser fascista stricto sensu, sólo apoyaba un fascismo imaginario, un fascismo ilustrado, sin líderes plebeyos ni movilización de masas” .
Más allá de esto –que define el mismo error conceptual en los diferentes ideólogos locales- como interventor de la provincia de Córdoba, el mimo Ibarguren dejó en claro su deseo corporativista al mejor estilo italiano: “En el parlamento puede estar representada la opinión popular y acordarse también representación a los gremios y corporaciones que estén sólidamente estructurados. La sociedad ha evolucionado profundamente del individualismo democrático que se inspira en el sufragio universal a la estructuraciones colectivas que responden a intereses generales más complejos y organizados en forma coherente dentro de los cuadros sociales” . Aún más, era intención política clara del presidente de facto una nueva ley electoral que permitiera representación parlamentaria de las fuerzas sociales organizadas a través de corporaciones y gremios.
A la experiencia fallida de Uriburu –fallida, entre otros motivos, por el ya citado desapego a las masas-, no se le corresponde la experiencia de Manuel Fresco como gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1936 y 1940. Fresco, integrante de dos organizaciones de extrema Derecha -La Orden de Malta y la de los Templarios- poseedor en su despacho de retratos de Hitler y Mussolini, fue otro defensor del reemplazo del sufragio –un elemento directamente vinculada a la denostada democracia- por el corporativismo. Además de esto, la utilización de métodos totalitarios de propaganda masiva –fue el precursor de Radio Provincia, emisora montada con equipos técnicos traídos desde Alemania-, el culto al líder, sus críticas por igual al “capitalismo imperialista”, a la “tiranía plutocrática” y a la “burguesía parasitaria” y, fundamentalmente, la promulgación de un nuevo código de trabajo inspirado en la Carta del Lavoro musolinianana marcan la consecución de un régimen fascista en el poder local.
Como señala George Payne, en nuestro país existió “la derecha radical más continua y más desarrollada, desde el punto de vista ideológico, de toda América latina”. Y para el mismo autor, Uriburu “intentó aplicar, hasta cierto punto, el estilo y la sustancia del fascismo italiano. Uriburu esperaba instalar un régimen corporativista y organizó una milicia llamada Legión Cívica” . No obstante, el fracaso de este proyecto político de corte fascista se debió que todo este movimiento “resultó demasiado radical para la sociedad argentina” . Y, posiblemente, también para sus ideólogos, que aspiraban a instalar el régimen desde el autismo intelectual, desdeñando la necesidad del abajo como factor determinante. Y así vinculando este movimiento al conservadurismo local, de perfil aristocratizante ligado al mundo terrateniente y enfrentado abiertamente a ideas radicalizadas vinculadas a la izquierda y, en algún punto, al proyecto modernizador que había regido en el país en la última parte del Siglo XIX.
España, el falangismo
Pese a las coincidencias, altamente trabajadas entre Argentina y España –coincidencias que están enraizadas, fuertemente, en la raíz hispánica y católica que la nación conquistadora dejó marcadas a fuego en nuestro país-, las características del fascismo en uno y otro país, más allá de cierta coincidencia temporal, distaron de ser similares.
Esto se debió a diferentes factores, pero sobresale claramente la Guerra Civil como determinante en la diferenciación entre uno y otro régimen.
La historia previa al inicio del Falangismo comandado por Francisco Franco también influyó el contexto político de la península, de modo tal que es imposible pensar el régimen franquista, sus particularidades locales y sus visos de fascismo universal sino se comprenden acabadamente los años previos al inicio de la dictadura.
Para Jersy Borejsza, la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) “fue una simple dictadura militar” , que ni siquiera llegó a prohibir los partidos y pretendió industrializar el país bajo el ala tutelar del Estado, por lo que el autor la ha definido como un “intento de modernización de una dictadura clásica” .
Para 1931, como es sabido, se proclama la República. Dos años después, José Antonio de Primo de Rivera, hijo del dictador depuesto, funda la Falange y expresa que lucharía “por el nacimiento de un Estado totalitario”, argumentando su lucha en la búsqueda de beneficios que “alcanzarían tanto a los humildes como a los poderoso” . A su vez, el espíritu que alentaba a Primo de Rivera a comandar tal emprendimiento estaba vinculado a su pretensión de lograr para su país una posición dominante en Europa, según los 27 puntos fundamentales de la Falange, “era deber de España el convertirse en eje y anclaje espiritual del mundo hispánico” . Además, para él, España se debía convertir en un “gigantesco sindicato de productores al servicio del conjunto de la economía nacional”. Entre otros principios ideológicos que encauzaban sus anhelos por una España potencia, impugnaba la lucha de clases, exaltaba la importancia de la propiedad privada y el derecho al trabajo y apelaba al sentimiento católico, arraigado fuertemente en las bases rurales de una España que estaba, en términos económicos, claramente atrasada en comparación a otros países de la región.
Este fuerte sesgo de carácter nacionalista y autoritario –más claro aún cuando la Falange, en 1934, opta por ponerse al lado del Ejército- demarcó claramente las coincidencias que el espíritu del movimiento, que crecía lentamente en términos electorales pero no como factor de poder, tenía con el régimen italiano conducido por Benito Mussolini. Y más aún, marcaba una clara diferencia con los intentos de corte fascista realizados dos años antes en nuestro país, fundamentalmente por el llamado del falangismo a las bases proletarias, cuestión desdeñada en estas tierras.
Además de configurar un espacio de claro corte revolucionario de derecha, la irrupción con fuerza del fascismo y el triunfo, en 1936, del Frente Popular, abrió aún más la brecha político ideológico que separaba a la España de entonces. La Falange, por entonces, actuó como contrapeso de la radicalización a la izquierda cada vez mayor del gobierno elegido democráticamente. No tardó el llegar el momento en que el movimiento de espíritu fascista se pusiera del lado de la sublevación contra la República, lo que dio inicio a la ya conocida historia de la Guerra Civil española.
Ajusticiado Primo de Rivera por el gobierno republicano, para 1937 es Francisco Franco quien toma el poder en la Falange, que para entonces y por influencia de los voluntarios sumados a la lucha, hizo del movimiento un claro espacio de masas de tipo fascista.
Y continuando con ese espíritu, para 1937, Franco declaró partido único a su espacio. Pero lo cierto es, como veremos a continuación, que el General, para Borejsza “contuvo los esfuerzos por introducir en España un sistema fascista” en su talidad. Y para ello contó con el apoyo del Ejército y la Iglesia, quienes ayudaron a disminuir el poder y la influencia de la Falange en la dictadura franquista.
A modo de entender más acabadamente el tipo de régimen que fue el franquista, vale la definición de fascismo propuesta por Roger Eatwell:
“El fascismo era una ideología que trató de determinar un renacer social sobre la base de una Tercera Vía radical de tipo nacional holista, a pesar de que en la práctica tendió a subrayar el estilo, especialmente, la acción y el líder carismático, más que programas detallados, y se consagró a la demonización maniquea de sus enemigos” .
Lo propuesto por Eatwell claramente define, en rasgos generales, las particularidades de la dictadura de Francisco Franco. No obstante, como señala Julián Casanova, “está clarísimo que una vez derrotado el fascismo en la Segunda Guerra Mundial., España se aleja profundamente de cualquier posibilidad de comparación” . A partir de aquí se abre un nuevo modo de entender al régimen español: “El franquismo cambia, transforma a lo largo del tiempo las bases de su dominio; es verdad que la Falange evoluciona, es verdad que algunos sectores eclesiásticos y monárquicos modifican con el tiempo sus posiciones” explica el autor y no hace más que coincidir con la tesis propuesta por Javier Jiménez Campo de que el franquismo nació con una pretensión de perdurabilidad, “nació con una pretensión de adaptación al tiempo, de persistencia” . Y si bien explica la inmutabilidad en lo esencial, “resultado directo de una guerra civil”, marca una diferencia con el fascismo universalizante, al explicar que éste, al morir en la 2da Guerra, tuviera posiblemente en su esencia el no durar, “porque los fascismos, a su modo, buscaron la dinamización permanente, la movilización permanente y ese componente que introduce un vértigo y una ansiedad constantes no lo tuvo nunca el franquismo” . Y vuelve a la idea, expresada originariamente en este trabajo, de que “la Guerra Civil explica cosas que no se hubieran explicado en una trayectoria diferente de subida al poder del fascismo” .
En tanto, para Stanley Payne el fascismo categórico tardó en desarrollarse en España, debido a las diferencias con otros países: el ya citado menor desarrollo económico, el menor apego al nacionalismo político en función del débil nacionalismo previo y a la inexistencia, en España, de amenazas exteriores y de su no involucramiento en guerras. Sin embargo, la tesis de Payne quedaría desafectada en tanto el inicio de la Guerra Civil, que generó un nuevo y antagónico clima social.
En cuanto a las vinculaciones de la Falange y el poder económico, además de no declararse nunca anticapitalista, “la Falange se inició con mucho más apoyo financiero de los grandes empresarios propensos a la derecha radical” . Esto confirmaría en parte la posición el marxismo, para la cual el fascismo, y aún más el nacional socialismo, fueron la versión estatista del capitalismo.
Y si bien para 1934, la mayoría de los falangistas negaban que eran fascistas” y criticaban el corporativismo italiano por ser demasiado conservador y capitalista, “durante la fase de fascismo universal de mediados de los años treinta, los taxónomos italianos decidieron, de modo poco convincente, que los falangistas eran, efectivamente, fascistas, debido a su creencia en la autoridad, la jerarquía y el orden y a su misticismo falangista antimaterialista” . Por esto, para Payne, “no se puede negar que el falangismo poseyera ciertas caracterizaciones propias, pero éstas no impidieron que compartieran casi todos los rasgos y las características que conformarían el inventario del fascismos genérico” , diferenciándose del fascismo italiano en su identidad fuertemente católica, pero no “por un vigoroso ambiente cultural secular, vitalista y darviniano” .
No obstante, Payne coincide con las posiciones de Casanova y Jiménez Campo cuando acepta que para la década del 40’, terminaba la 2da Guerra, ya no se hablaba de fascismo en España. “No cabe dudad que el franquismo en su primera etapa contenía un fuerte componente fascista, pero éste se veía tan copado en una estructura derechista, pretoriana, católica y semipluralista, que quizás sería más acertado incluirlo en la categoría de semifascismo” .
En el mismo sentido se expresa Buckhrucker cuando señala que si bien al principio predominaron los elementos conservadores en este partido único, “el régimen franco falangista tuvo en su primer decenio de vida evidentes rasgos fascistas, incluyendo un altísimo nivel de represión” .
Todo lo precedente no sólo desvincula radicalmente las experiencias argentina y española, sino que otorga a la vivida en la nación europea marcas propias que, a su vez, señalan distanciamientos del fascismo italiano como del nazismo alemán. Y entre las ya citadas diferencias, su esencia de perdurabilidad quizás sea la más destacada, en tanto aún hoy, en la España democrática e integrada al llamado mundo desarrollado, los resabios falangistas y franquistas representan una porción más que elevada del electorado español.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Argentina:
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Ibarguren, Carlos. La inquietud de esta hora. . La Facultad Buenos Aires. 1934.
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Los riesgos para la democracia. Fascismos y neo facismos. Manuel Pérez Ledezma.(comp.).
Buckhrucker, Cristian. Una historia comparada de los fascismos argentinos. Emecé. Buenos Aires. 2008.
Aquí, a los fines de concentrarnos en lo que consideramos el periodo de mayor vinculación entre fascismo / nacional socialismo con la política vernácula, haremos hincapié en lo sucedido en Argentina en la etapa previa del primer Golpe Militar y sus posteriores incidencias. Y más aún, el objetivo no apunta sólo a identificar las marcas o huellas fascistas del gobierno dictatorial del General José Evaristo Uriburu, sino a reconocer en la intelectualidad argentina de entonces los verdaderos ideólogos del Golpe que acabó con el gobierno democrático de Hipólito Yrigoyen.
De tal manera, nos centraremos aquí en la aparición de la Liga Patriótica de Manuel Carlés, en el rol asumido por Carlos Ibarguren y Leopoldo Lugones, de la breve gestión del citado Uriburu y de la realización más exacta del fascismo extranjero realizada por Manuel Fresco en la provincia de Buenos Aires.
DE LA LIGA A FRESCO
Manuel Carlés, un antiguo radical prontamente renegado de su origen, fue el mentor y caudillo de la llamada Liga Patriótica Argentina, nacida al calor del hecho histórico identificado con el nombre de Semana Trágica. La Liga fue denunciada en el Congreso de la Nación por el socialista Nicolás Repetto como una organización paramilitar en estrecha unión con el Ejército, institución a la cual le rendía culto. Las vinculaciones ideológicas, políticas y metodológicas con los movimientos alemán e italiano eran de tal intensidad, que una de sus acciones más tristemente recordadas fueron los violentos ataques a los barrios judíos porteños. De esta manera, en una de sus primeras apariciones públicas, el incipiente fascismo nacional ya denotaba dos huellas claramente tomadas de sus pares europeos: la violencia como método de acción política y el antisemitismo como base ideológica –esto, más claramente al nacional socialismo alemán-.
Carlés, orador que gustaba de los actos públicos para expresarse, dejó marcada a fuego una frase que describe de modo más consciente una de las señas del fascismo como expresión cultural: “Voy a dirigiros la palabra, rápida como tiro de fusil”, fue una de las altisonantes frases utilizadas por Carlés en sus arengas. Esto, porque, señala José Pablo Feinmann, “la palabra para el fascista debe ser veloz, ya que en esa velocidad reside su eficacia” . Aún más: la palabra vinculada al fúsil no hace más desnudar que la herramienta política del incipiente fascismo local es el arma, la cual tiene el poder que no siempre evidencian los discursos políticos.
No obstante el rol jugado por Manuel Carlés –cuyo nombre hoy nombra a una arteria de la ciudad Córdoba-, desde otras vertientes de análisis, el primer grupo argentino específicamente fascista puede rastrearse a partir de 1925 . Este grupo estaba compuesto por “extravagantes aristócratas europeos, una francesa, la marquesa de Wagner y varios italianos, dos condes, Juan Carulla” y el ya mencionado Manuel Carlés. Para Juan José Sebreli, el alto componente católico de esta reducida agrupación no coincide con el marcado anticlericalismo observado tanto en al Alemania nazi como en la Italia fascista. Sin embargo, este componente católico sí fue coherente con el movimiento regido por Benito Mussolini a partir de partir de 1929, tras el Tratado de Letrán, cuando el fascismo italiano abandonó su costado anticlerical más virulento. Así y todo, ya en los comienzos del fascismo local se podían verificar dos grandes diferencias respectos de sus inspiradores europeos: en primer lugar, su citado catolicismo militante. Y por otro lado, como una marca que acompañaría a buena parte de los fascistas argentinos, su desvinculación absoluta de las masas y la inexistencia de un movimiento de base social amplia. Esto está expresado de manera cabal en el marcado sesgo aristocratizante de los noveles fascistas vernáculos.
Tras esto, vale la pena repasar a quien, para algunos, es considerado el “exaltado profeta” e ideólogo más importante del fascismo argentino: Leopoldo Lugones, también llamado el “poeta nacional”.
Antes de la conformación del aristocrático y reducido grupo fascista, Lugones había comenzado, desde su inflamada verba, a teorizar públicamente sobre las bondades de lo que ocurría en Italia. En 1923, en sus recordadas y citadas conferencias el Teatro Coliseo, expresó: “El pueblo, como entidad electoral, no me interesa en lo más mínimo (…) me causa repulsivo frío la clientela de la urna y el comité” . En sus palabras es posible leer el movimiento contradictorio de gran parte de los fascistas argentinos de la década del 20’: su desdén por la democracia tal como se conocía –en coincidencia con la esencia de los totalitarismos europeos, nacidos al calor del odio a la democracia liberal- pero su negación y oprobio a las masas, que en Italia y Alemania habían sido quienes habían llevado al poder a los líderes de extrema derecha. Es destacable aquí el hecho de que lo expresado por Lugones se vincula directamente a que “la divisoria histórica más relevante de comienzos de Siglo fue la primera presidencia de Hipólito Irigoyen, producto del sufragio universal, ante la cual los conservadores reaccionaron con estupor y se sintieron confirmados en su tesis de que no se podía confiar en las ‘masas conducidas por demagogos’” .
En las mismas conferencias, dice Lugones que se estaba ya “en la situación que impone a todos los ciudadanos una actitud militante, parecida a la militar (…) necesidad de una enérgica adhesión a las instituciones militares (…) Y desde 1914 debemos otra vez a la espada esta viril confrontación con la realidad… el sistema constitucional del Siglo XIX está caduco. El Ejército es la nueva aristocracia” sostenía el poeta, en otro directo golpe a la joven democracia yrigoyenista.
“Italia acaba de enseñarnos como se restaura el sentimiento nacional bajo la heroica reacción fascista encabezada por el admirable Mussolini” , dice en otro discurso, sin advertir que parte de la esencia del fascismo era el apoyo en las masas, a las que él tanto despreciaba.
Será un año después el momento en el que Lugones expresé su discurso más recordado y con el cual se lo vincula directamente; nos referimos a aquí a su “ha llegado la hora de la espada”. Era 1924 y en Lima se recordaba un nuevo aniversario de la Batalla de Ayacucho. Allí, el “poeta nacional” expresó envalentonado: “Ha sonado otra vez, para el bien del mundo, la hora de la espada. Así como ésta hizo lo enteramente logrado que tenemos hasta ahora, y es la independencia, hará el orden necesario, implantará la jerarquía indispensable que la democracia ha malogrado hasta hoy (…) El Ejército es última aristocracia, vale decir la última posibilidad de organización jerárquica que nos resta contra la disolución demagógica. Sólo la virtud militar realiza en este momento histórico la vida superior que es belleza, esperanza, fuerza”.
Y en este pronunciamiento de típico corte militarista, dejo entrever otros elementos fascistas que vincularían aún más el movimiento local con el italiano. Los dichos sobre el “jefe predestinado” al estilo de Thomas Carlyle y la necesidad del mando “por su derecho de mejor, con o sin la ley, porque ésta, como expresión de potencia, confúndanse con su voluntad”, hablan a las claras de otra marca inconfundible del fascismo universalizante: la Ley subordinada a la voluntad del jefe supremo, en una clara señal de la utilización e importancia de ideas y valores premodernos, rasgo fundamental del fascismo –valores e ideas pre modernas que se combinaron con técnicas y métodos modernos-. En la concepción fascista –aunque, en nuestro caso, lugoniana- , la Ley pasa a segundo plano y se subordina a la voluntad del llamado “jefe predestinado”. Jefes llamados por Lugones como “dioses tutelares” , en una franca alusión de corte mística. Y esto, porque consideraba la “gloriosa tiranía del individuo considerablemente superior” a cualquier tipo de expresión popular y colectiva.
En base a estas creencias es que Lugones creyó ver en José Evaristo Uriburu el jefe predestinado y trató de forjar en él la visión del héroe real. La alianza entre el nacionalismo restaurador y el liberal conservadurismo , generó un discurso, como señala Cristian Buckhrucker, “antiliberal, antidemocrático y antisocialista: el regreso a la legitimación religiosa y organicista de la política y la sociedad, la reivindicación de una misión rectora para la Argentina, pero también la imagen de una nación supuestamente víctima de la universal ‘conspiración judeo masónica y comunista” .
Convencido de esto último, Lugones prestó su pluma para redactar el Manifiesto Revolucionario, la encendida proclama pro fascista que leyera Uriburu tras el Golpe asestado a la democracia argentina el 16 de septiembre de 1930.
“Exponentes de orden y educados en el respeto de las leyes y de las instituciones, hemos asistido atónitos al proceso de desquicimiento que ha sufrido el país en los últimos años” dice Lugones por boca del presidente de facto y enumera una serie de conceptos para describir la situación que llevó al uso de la fuerza para revertir la situación: inercia, corrupción administrativa, ausencia de justicia, anarquía universitaria, despilfarro en materia económica y financiera, favoritismo, burocracia, politiquería, descrédito internacional, incultura agresiva, atropello, fraude, latrocinio, crimen. Por todo esto, para Lugones es preciso apelar a la fuerza. Y así, una vez más, la Ley queda relegada frente a la necesidad de la fuerza para corregir los desvíos generados por la “democracia demagógica”.
No obstante el rol jugado por Lugones como ideólogo del movimiento fascista local, es dable resaltar que el hombre de ideas que sí pasó a la acción no fue el poeta cordobés, sino quien supo hacerse un lugar al lado de Uriburu. Carlos Ibarguren fue un intelectual filo fascista que previo al Golpe de 1930, ya había identificado las tres ideologías posibles en el mundo de entonces: la democracia liberal, el fascismo, corporativismo o nacionalismo y el marxismo o comunismo. Y en esa identificación, entendía que la democracia estaba demolida y así, el fascismo en su batalla contra el marxismo o comunismo, debía apelar a su mejor instrumento: la fuerza, la violencia. “El primer rasgo que acentúa esta hora es el dominio de la fuerza… -decía Ibarguren- La generación de la pos guerra repudia el intelectualismo que dominó a fines del siglo XIX y que ahora es remplazado por el impulso vital. Al juego tranquilo y a los vaivenes incruentos de los intereses y de las tendencias de políticas de la era pacífica y liberal anterior a la guerra ha sucedido el violento choque de combate y la acción directa de las masas. Los partidos políticos se van debilitando al empuje de columnas cívicas militarizadas” señalaba, entendiendo sí el espíritu de masas que reinaba en la Italia mussoliana. “Los jóvenes que entran a la vida activa rebosantes de energía tienen otra visión de la escena pública y reclaman otra cosa que las promesas irrealizadas de los empresarios electorales; quieren acción y anhelan innovaciones en el cuadro político (…) para que la demagogia no se desate de nuevo en nuestro suelo” . La acción, motor de la técnica moderna que suplantaría al ‘clientelismo demagogo’ de la democracia yrigoyenista, se combian aquí con elemento esencial del fascismo: la juventud. Sobre ello, Emilio Gentile dirá que la juventud es un elemento más de la dimensión cultural que define al fascismo: “Una cultura fundada en el pensamiento mítico y en el sentido trágico y activista de la vida, concebida como manifestación de la voluntad de potencia, en el mito de la juventud como artífice de la historia” .
Otro rasgo importante en la vinculación entre el fascismo italiano y su versión local se da en el mismo Ibarguren como mentor de Uriburu y la necesidad, para él, de un fuerte corporativismo, marca de la Italia fascista. No obstante, para Sebreli, “lo específicamente fascista en Ibarguren, su defensa de las corporaciones, que intentó llevar a la práctica durante la dictadura de Uriburu, derivaba más de que Musollini del catolicismo social. Ibarguren era demasiado conservador para ser fascista stricto sensu, sólo apoyaba un fascismo imaginario, un fascismo ilustrado, sin líderes plebeyos ni movilización de masas” .
Más allá de esto –que define el mismo error conceptual en los diferentes ideólogos locales- como interventor de la provincia de Córdoba, el mimo Ibarguren dejó en claro su deseo corporativista al mejor estilo italiano: “En el parlamento puede estar representada la opinión popular y acordarse también representación a los gremios y corporaciones que estén sólidamente estructurados. La sociedad ha evolucionado profundamente del individualismo democrático que se inspira en el sufragio universal a la estructuraciones colectivas que responden a intereses generales más complejos y organizados en forma coherente dentro de los cuadros sociales” . Aún más, era intención política clara del presidente de facto una nueva ley electoral que permitiera representación parlamentaria de las fuerzas sociales organizadas a través de corporaciones y gremios.
A la experiencia fallida de Uriburu –fallida, entre otros motivos, por el ya citado desapego a las masas-, no se le corresponde la experiencia de Manuel Fresco como gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1936 y 1940. Fresco, integrante de dos organizaciones de extrema Derecha -La Orden de Malta y la de los Templarios- poseedor en su despacho de retratos de Hitler y Mussolini, fue otro defensor del reemplazo del sufragio –un elemento directamente vinculada a la denostada democracia- por el corporativismo. Además de esto, la utilización de métodos totalitarios de propaganda masiva –fue el precursor de Radio Provincia, emisora montada con equipos técnicos traídos desde Alemania-, el culto al líder, sus críticas por igual al “capitalismo imperialista”, a la “tiranía plutocrática” y a la “burguesía parasitaria” y, fundamentalmente, la promulgación de un nuevo código de trabajo inspirado en la Carta del Lavoro musolinianana marcan la consecución de un régimen fascista en el poder local.
Como señala George Payne, en nuestro país existió “la derecha radical más continua y más desarrollada, desde el punto de vista ideológico, de toda América latina”. Y para el mismo autor, Uriburu “intentó aplicar, hasta cierto punto, el estilo y la sustancia del fascismo italiano. Uriburu esperaba instalar un régimen corporativista y organizó una milicia llamada Legión Cívica” . No obstante, el fracaso de este proyecto político de corte fascista se debió que todo este movimiento “resultó demasiado radical para la sociedad argentina” . Y, posiblemente, también para sus ideólogos, que aspiraban a instalar el régimen desde el autismo intelectual, desdeñando la necesidad del abajo como factor determinante. Y así vinculando este movimiento al conservadurismo local, de perfil aristocratizante ligado al mundo terrateniente y enfrentado abiertamente a ideas radicalizadas vinculadas a la izquierda y, en algún punto, al proyecto modernizador que había regido en el país en la última parte del Siglo XIX.
España, el falangismo
Pese a las coincidencias, altamente trabajadas entre Argentina y España –coincidencias que están enraizadas, fuertemente, en la raíz hispánica y católica que la nación conquistadora dejó marcadas a fuego en nuestro país-, las características del fascismo en uno y otro país, más allá de cierta coincidencia temporal, distaron de ser similares.
Esto se debió a diferentes factores, pero sobresale claramente la Guerra Civil como determinante en la diferenciación entre uno y otro régimen.
La historia previa al inicio del Falangismo comandado por Francisco Franco también influyó el contexto político de la península, de modo tal que es imposible pensar el régimen franquista, sus particularidades locales y sus visos de fascismo universal sino se comprenden acabadamente los años previos al inicio de la dictadura.
Para Jersy Borejsza, la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) “fue una simple dictadura militar” , que ni siquiera llegó a prohibir los partidos y pretendió industrializar el país bajo el ala tutelar del Estado, por lo que el autor la ha definido como un “intento de modernización de una dictadura clásica” .
Para 1931, como es sabido, se proclama la República. Dos años después, José Antonio de Primo de Rivera, hijo del dictador depuesto, funda la Falange y expresa que lucharía “por el nacimiento de un Estado totalitario”, argumentando su lucha en la búsqueda de beneficios que “alcanzarían tanto a los humildes como a los poderoso” . A su vez, el espíritu que alentaba a Primo de Rivera a comandar tal emprendimiento estaba vinculado a su pretensión de lograr para su país una posición dominante en Europa, según los 27 puntos fundamentales de la Falange, “era deber de España el convertirse en eje y anclaje espiritual del mundo hispánico” . Además, para él, España se debía convertir en un “gigantesco sindicato de productores al servicio del conjunto de la economía nacional”. Entre otros principios ideológicos que encauzaban sus anhelos por una España potencia, impugnaba la lucha de clases, exaltaba la importancia de la propiedad privada y el derecho al trabajo y apelaba al sentimiento católico, arraigado fuertemente en las bases rurales de una España que estaba, en términos económicos, claramente atrasada en comparación a otros países de la región.
Este fuerte sesgo de carácter nacionalista y autoritario –más claro aún cuando la Falange, en 1934, opta por ponerse al lado del Ejército- demarcó claramente las coincidencias que el espíritu del movimiento, que crecía lentamente en términos electorales pero no como factor de poder, tenía con el régimen italiano conducido por Benito Mussolini. Y más aún, marcaba una clara diferencia con los intentos de corte fascista realizados dos años antes en nuestro país, fundamentalmente por el llamado del falangismo a las bases proletarias, cuestión desdeñada en estas tierras.
Además de configurar un espacio de claro corte revolucionario de derecha, la irrupción con fuerza del fascismo y el triunfo, en 1936, del Frente Popular, abrió aún más la brecha político ideológico que separaba a la España de entonces. La Falange, por entonces, actuó como contrapeso de la radicalización a la izquierda cada vez mayor del gobierno elegido democráticamente. No tardó el llegar el momento en que el movimiento de espíritu fascista se pusiera del lado de la sublevación contra la República, lo que dio inicio a la ya conocida historia de la Guerra Civil española.
Ajusticiado Primo de Rivera por el gobierno republicano, para 1937 es Francisco Franco quien toma el poder en la Falange, que para entonces y por influencia de los voluntarios sumados a la lucha, hizo del movimiento un claro espacio de masas de tipo fascista.
Y continuando con ese espíritu, para 1937, Franco declaró partido único a su espacio. Pero lo cierto es, como veremos a continuación, que el General, para Borejsza “contuvo los esfuerzos por introducir en España un sistema fascista” en su talidad. Y para ello contó con el apoyo del Ejército y la Iglesia, quienes ayudaron a disminuir el poder y la influencia de la Falange en la dictadura franquista.
A modo de entender más acabadamente el tipo de régimen que fue el franquista, vale la definición de fascismo propuesta por Roger Eatwell:
“El fascismo era una ideología que trató de determinar un renacer social sobre la base de una Tercera Vía radical de tipo nacional holista, a pesar de que en la práctica tendió a subrayar el estilo, especialmente, la acción y el líder carismático, más que programas detallados, y se consagró a la demonización maniquea de sus enemigos” .
Lo propuesto por Eatwell claramente define, en rasgos generales, las particularidades de la dictadura de Francisco Franco. No obstante, como señala Julián Casanova, “está clarísimo que una vez derrotado el fascismo en la Segunda Guerra Mundial., España se aleja profundamente de cualquier posibilidad de comparación” . A partir de aquí se abre un nuevo modo de entender al régimen español: “El franquismo cambia, transforma a lo largo del tiempo las bases de su dominio; es verdad que la Falange evoluciona, es verdad que algunos sectores eclesiásticos y monárquicos modifican con el tiempo sus posiciones” explica el autor y no hace más que coincidir con la tesis propuesta por Javier Jiménez Campo de que el franquismo nació con una pretensión de perdurabilidad, “nació con una pretensión de adaptación al tiempo, de persistencia” . Y si bien explica la inmutabilidad en lo esencial, “resultado directo de una guerra civil”, marca una diferencia con el fascismo universalizante, al explicar que éste, al morir en la 2da Guerra, tuviera posiblemente en su esencia el no durar, “porque los fascismos, a su modo, buscaron la dinamización permanente, la movilización permanente y ese componente que introduce un vértigo y una ansiedad constantes no lo tuvo nunca el franquismo” . Y vuelve a la idea, expresada originariamente en este trabajo, de que “la Guerra Civil explica cosas que no se hubieran explicado en una trayectoria diferente de subida al poder del fascismo” .
En tanto, para Stanley Payne el fascismo categórico tardó en desarrollarse en España, debido a las diferencias con otros países: el ya citado menor desarrollo económico, el menor apego al nacionalismo político en función del débil nacionalismo previo y a la inexistencia, en España, de amenazas exteriores y de su no involucramiento en guerras. Sin embargo, la tesis de Payne quedaría desafectada en tanto el inicio de la Guerra Civil, que generó un nuevo y antagónico clima social.
En cuanto a las vinculaciones de la Falange y el poder económico, además de no declararse nunca anticapitalista, “la Falange se inició con mucho más apoyo financiero de los grandes empresarios propensos a la derecha radical” . Esto confirmaría en parte la posición el marxismo, para la cual el fascismo, y aún más el nacional socialismo, fueron la versión estatista del capitalismo.
Y si bien para 1934, la mayoría de los falangistas negaban que eran fascistas” y criticaban el corporativismo italiano por ser demasiado conservador y capitalista, “durante la fase de fascismo universal de mediados de los años treinta, los taxónomos italianos decidieron, de modo poco convincente, que los falangistas eran, efectivamente, fascistas, debido a su creencia en la autoridad, la jerarquía y el orden y a su misticismo falangista antimaterialista” . Por esto, para Payne, “no se puede negar que el falangismo poseyera ciertas caracterizaciones propias, pero éstas no impidieron que compartieran casi todos los rasgos y las características que conformarían el inventario del fascismos genérico” , diferenciándose del fascismo italiano en su identidad fuertemente católica, pero no “por un vigoroso ambiente cultural secular, vitalista y darviniano” .
No obstante, Payne coincide con las posiciones de Casanova y Jiménez Campo cuando acepta que para la década del 40’, terminaba la 2da Guerra, ya no se hablaba de fascismo en España. “No cabe dudad que el franquismo en su primera etapa contenía un fuerte componente fascista, pero éste se veía tan copado en una estructura derechista, pretoriana, católica y semipluralista, que quizás sería más acertado incluirlo en la categoría de semifascismo” .
En el mismo sentido se expresa Buckhrucker cuando señala que si bien al principio predominaron los elementos conservadores en este partido único, “el régimen franco falangista tuvo en su primer decenio de vida evidentes rasgos fascistas, incluyendo un altísimo nivel de represión” .
Todo lo precedente no sólo desvincula radicalmente las experiencias argentina y española, sino que otorga a la vivida en la nación europea marcas propias que, a su vez, señalan distanciamientos del fascismo italiano como del nazismo alemán. Y entre las ya citadas diferencias, su esencia de perdurabilidad quizás sea la más destacada, en tanto aún hoy, en la España democrática e integrada al llamado mundo desarrollado, los resabios falangistas y franquistas representan una porción más que elevada del electorado español.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Argentina:
Feinmann, José Pablo. La sangre derramada. Ensayo sobre la violencia política. Ed. Ariel. Buenos Aires. 1998.
Payne, Stanley G.. Historia del Facismo. Ed. Planeta.
Sebreli, Juan José. Critica de las ideas políticas argentinas. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. 2004
J Ghiano, Juan Carlos. Lugones escritor. Buenos Aires. Raigal. 1955.
Buckhrucker, Cristian. Una historia comparada de los fascismos argentinos. . Emecé. Buenso Aires. 2008.
Lugones, Leopoldo. Antología. Prosa. Buenos Aires. Centurión. 1949.
Carlyle, Thomas. De los Héroes. CONACULTA Océano. México.
Cárdenas, Eduardo José y Payá, Carlos Manuel. La Argentina de los hermoso Bunge. Ed. Sudamericana. Buenos Aires. 1997.
La palabra del General Uriburu. Roldán. Buenos Aires. 1933.
Ibarguren, Carlos. La inquietud de esta hora. . La Facultad Buenos Aires. 1934.
Gentile, Emilio. Fascismo. Historia e interpretación. Alianza Editorial.
España:
Payne, Stanley G. Historia del Fascismo. Ed. Planeta.
Borejsza, Jersy. La escalada del odio. Movimientos y sistema autoritarios y fascistas en Europa, 1919-1945. Siglo Veintiuno. España. 2002.
Gentile, Emilo. Fascismo. Historia e interpretación. Alianza Editorial. Pág. 67.
Los riesgos para la democracia. Fascismos y neo facismos. Manuel Pérez Ledezma.(comp.).
Buckhrucker, Cristian. Una historia comparada de los fascismos argentinos. Emecé. Buenos Aires. 2008.
VINALES
Vinieron a pinchar el tablero
Actitud rock, poesía de la tierra y sonido más cerca del punch punch electrónico: Vinales.
El primer y único grupo de folklore electrónico es de Córdoba y explican cómo se mezcla un DJ con Yupanqui.
Si hubiese que precisar algún término con cual identificar al género folklore como estilo y actitud, sin dudas que tradición y conservación de rasgos convencionales son algunas de las ideas aptas para entender cómo se articula el sonido y las costumbres de la cultura de tierra adentro, del monte y el algarrobo, el patio de tierra y la chacarera, el gaucho, la china y el alazán domado.
Y así, teniendo estas ideas por ciertas, a partir de las cuales se articulan las obras más preciadas del folklore nacional, a algunos se les ocurrió que a las convenciones Yupanquianas o de Andrés Chazarreta se le pueden sumar un DJ a ‘pinchar’ discos –no diremos, por ahora, tocar-, una guitarra eléctrica enfurecida y una percusión más cerca de un negro africano o un latino hot que de un paisano mateando.
Esa punta es la que genera Vinales: guitarra, percusión, DJ, teclados, batería, sampler, bajo y folklore. Vinieron a pinchar el tablero.
POR QUÉ PINCHAN
El vinal es un árbol propio de nuestro norte, de la familia del algarrobo, que se caracteriza por sus grandes espinas y por esparcirse fácilmente por el monte a partir de la bosta del ganado. Los vinales, al hombre de monte, le joden la vida. Porque se reproducen por cientos y pinchan.
Ellos ya pinchan. Habrá que ver por cuantos se reproducen.
Pero, ¿por qué pinchan?. A raíz de la difusión de algunos de sus trabajos en una radio masiva de esta ciudad, un reconocido actor cordobés se encargó de llamar a la difusora para dejar en claro su posición: Si Yupanqui estuviera vivo -dijo el actor- moriría de escuchar estas versiones de Piedra y Camino o Pa’l cachilo dormido.
_ Más allá de la exageración de este actor, en este primer disco interpretan a Yupanqui, a Chazarreta, a Arnedo Gallo, a Los Manseros Santiagueños. ¿Cómo creen que tomarían los autores el tratamiento que han realizado ustedes de sus obras?
_ Andrés Acuña –voz y teclados-: Y... Atahualpa se moriría de un infarto... por lo que se cuenta, era muy cerrado. Cuentan que una vez un músico le dijo, muy respetuosamente, que había hecho un arreglo de una zamba de él, y Yupanqui le preguntó: ¿qué, estaba desarreglada? Pero son cosas secundarias, elegimos los temas por lo que representan y no por lo que podrían pensar sus autores.
_ Federico Daghero –percusión-: También tiene que ver con ampliar la estructuras. Cuando largó, Piazzola fue muy rechazado. Julio Sosa o Edmundo Rivero, que eran los clásicos, no tenían nada que ver. Hay que creer en la propuesta de uno, sabiendo que hay gente a la que le va a gustar y gente a la que no. Hay que crear una conciencia de sonoridades distinta.
Como explica Daghero, quizás el logro más importante de Vinales es haberse animado en Córdoba –sí, en Córdoba- a crear una sonoridad distinta. La obra está hecha. Habrá –se deberá- entrenar los oídos.
EL AÑO EN CURSO
Vinales ya estrenó primer disco y mal no le fue: ya están pensando en el segundo. Mientras, aseguran que el 2008 es año para tocar y mostrar lo que hacen. “por ahora estamos armando el cronograma del año, el objetivo es tocar más seguido” aseguran Acuña –santiagueño afincado en Córdoba- y Daghero.
En la búsqueda por tocar, hay que ir haciéndose camino. Y para ese camino cuentan con la bendición de los referentes del folklore revitalizado: el Dúo Coplanacu, en cuya peña han demostrado esta idea. “En una de nuestras primeras presentaciones en la Peña de los Copla, como todavía no teníamos el disco, tuvimos que vender los demos” cuenta y aseguran que Julio Cantos -del Dúo- les dijo que Vinales iba a pegar en los ballet folklóricos. Y confirman que el pelilargo tuvo razón. Sólo basta escuchar Alma de Rezabaile o Del 180 para corroborar que sí: el asunto es para bailarlo e inventarse cosas nuevas.
“Banegas (Horacio) también metió máquinas” explica Acuña y asegura que “el disco está bárbaro. El es muy abierto. Y los músicos respetan mucho nuestra propuesta”, asegura. “Nos han dicho que con un primer disco ya hemos llegado lejos. En Córdoba, generalmente, se tiene la idea de que recién con el tercero uno ya tiene el camino más o menos marcado”.
Convencidos de que el rumbo es el correcto, además de pensar en tocar y mostrar esto nuevo que no se parece a nada –alguien que canta del bosque santiagueño mientras de fondo hay un sonido análogo a James Bond y no a un zorzal-, los Vinales ya están en el armado del segundo disco. “A diferencia del primero, que salió muy duro, va a tener versiones muy tranquilas. Con el primero salimos a reventar. Ahora lo estamos haciendo más tranqui”, explican. Y agregan: “Es un camino natural, tratar de mejorar. El primer disco está muy al palo, muy power. Ahora queremos un concepto más rítmico. Va a ser como el primero, pero lo vamos a pensar un poquito más...”, cierran, asegurando que para esta segunda vez, meterán temas propios “para mostrar de forma más contundente lo que hacemos”.
Es decir: seguir pinchando. Hace falta.
RECUADRO
VINALES SON
Andrés Acuña –piano, voz, teclados y sampler-, Federico Daghero –percusión-, Jorge Bonetto –guitarra- Sebastián Bergallo –bajo-, Oscar Alesio –batería- y la colaboración del DJ Federico Flores.
RECUADRO
PARA ESCUCHARLO
www.vinalesweb.com.ar
Actitud rock, poesía de la tierra y sonido más cerca del punch punch electrónico: Vinales.
El primer y único grupo de folklore electrónico es de Córdoba y explican cómo se mezcla un DJ con Yupanqui.
Si hubiese que precisar algún término con cual identificar al género folklore como estilo y actitud, sin dudas que tradición y conservación de rasgos convencionales son algunas de las ideas aptas para entender cómo se articula el sonido y las costumbres de la cultura de tierra adentro, del monte y el algarrobo, el patio de tierra y la chacarera, el gaucho, la china y el alazán domado.
Y así, teniendo estas ideas por ciertas, a partir de las cuales se articulan las obras más preciadas del folklore nacional, a algunos se les ocurrió que a las convenciones Yupanquianas o de Andrés Chazarreta se le pueden sumar un DJ a ‘pinchar’ discos –no diremos, por ahora, tocar-, una guitarra eléctrica enfurecida y una percusión más cerca de un negro africano o un latino hot que de un paisano mateando.
Esa punta es la que genera Vinales: guitarra, percusión, DJ, teclados, batería, sampler, bajo y folklore. Vinieron a pinchar el tablero.
POR QUÉ PINCHAN
El vinal es un árbol propio de nuestro norte, de la familia del algarrobo, que se caracteriza por sus grandes espinas y por esparcirse fácilmente por el monte a partir de la bosta del ganado. Los vinales, al hombre de monte, le joden la vida. Porque se reproducen por cientos y pinchan.
Ellos ya pinchan. Habrá que ver por cuantos se reproducen.
Pero, ¿por qué pinchan?. A raíz de la difusión de algunos de sus trabajos en una radio masiva de esta ciudad, un reconocido actor cordobés se encargó de llamar a la difusora para dejar en claro su posición: Si Yupanqui estuviera vivo -dijo el actor- moriría de escuchar estas versiones de Piedra y Camino o Pa’l cachilo dormido.
_ Más allá de la exageración de este actor, en este primer disco interpretan a Yupanqui, a Chazarreta, a Arnedo Gallo, a Los Manseros Santiagueños. ¿Cómo creen que tomarían los autores el tratamiento que han realizado ustedes de sus obras?
_ Andrés Acuña –voz y teclados-: Y... Atahualpa se moriría de un infarto... por lo que se cuenta, era muy cerrado. Cuentan que una vez un músico le dijo, muy respetuosamente, que había hecho un arreglo de una zamba de él, y Yupanqui le preguntó: ¿qué, estaba desarreglada? Pero son cosas secundarias, elegimos los temas por lo que representan y no por lo que podrían pensar sus autores.
_ Federico Daghero –percusión-: También tiene que ver con ampliar la estructuras. Cuando largó, Piazzola fue muy rechazado. Julio Sosa o Edmundo Rivero, que eran los clásicos, no tenían nada que ver. Hay que creer en la propuesta de uno, sabiendo que hay gente a la que le va a gustar y gente a la que no. Hay que crear una conciencia de sonoridades distinta.
Como explica Daghero, quizás el logro más importante de Vinales es haberse animado en Córdoba –sí, en Córdoba- a crear una sonoridad distinta. La obra está hecha. Habrá –se deberá- entrenar los oídos.
EL AÑO EN CURSO
Vinales ya estrenó primer disco y mal no le fue: ya están pensando en el segundo. Mientras, aseguran que el 2008 es año para tocar y mostrar lo que hacen. “por ahora estamos armando el cronograma del año, el objetivo es tocar más seguido” aseguran Acuña –santiagueño afincado en Córdoba- y Daghero.
En la búsqueda por tocar, hay que ir haciéndose camino. Y para ese camino cuentan con la bendición de los referentes del folklore revitalizado: el Dúo Coplanacu, en cuya peña han demostrado esta idea. “En una de nuestras primeras presentaciones en la Peña de los Copla, como todavía no teníamos el disco, tuvimos que vender los demos” cuenta y aseguran que Julio Cantos -del Dúo- les dijo que Vinales iba a pegar en los ballet folklóricos. Y confirman que el pelilargo tuvo razón. Sólo basta escuchar Alma de Rezabaile o Del 180 para corroborar que sí: el asunto es para bailarlo e inventarse cosas nuevas.
“Banegas (Horacio) también metió máquinas” explica Acuña y asegura que “el disco está bárbaro. El es muy abierto. Y los músicos respetan mucho nuestra propuesta”, asegura. “Nos han dicho que con un primer disco ya hemos llegado lejos. En Córdoba, generalmente, se tiene la idea de que recién con el tercero uno ya tiene el camino más o menos marcado”.
Convencidos de que el rumbo es el correcto, además de pensar en tocar y mostrar esto nuevo que no se parece a nada –alguien que canta del bosque santiagueño mientras de fondo hay un sonido análogo a James Bond y no a un zorzal-, los Vinales ya están en el armado del segundo disco. “A diferencia del primero, que salió muy duro, va a tener versiones muy tranquilas. Con el primero salimos a reventar. Ahora lo estamos haciendo más tranqui”, explican. Y agregan: “Es un camino natural, tratar de mejorar. El primer disco está muy al palo, muy power. Ahora queremos un concepto más rítmico. Va a ser como el primero, pero lo vamos a pensar un poquito más...”, cierran, asegurando que para esta segunda vez, meterán temas propios “para mostrar de forma más contundente lo que hacemos”.
Es decir: seguir pinchando. Hace falta.
RECUADRO
VINALES SON
Andrés Acuña –piano, voz, teclados y sampler-, Federico Daghero –percusión-, Jorge Bonetto –guitarra- Sebastián Bergallo –bajo-, Oscar Alesio –batería- y la colaboración del DJ Federico Flores.
RECUADRO
PARA ESCUCHARLO
www.vinalesweb.com.ar
lunes, 9 de junio de 2008
CRISTINA ROCA, NIETA DE DEODORO
“Se ha hecho mucho para que sea olvidado”
Artista que ganó fama propia hace unos años a partir de sus obras en la calle, Cristina Roca es nieta de Deodoro, uno de los líderes de la Reforma y la figura local más descollante de la primera mitad del Siglo XX.
Aquí, Cristina hace un repaso de su relación a la distancia con Deodoro, un libre pensador.
Aquellos días en que la reputación le fue propia, prefirió no revelar cuál era su origen. “Yo he sentido desde muy chica el tema de no saber porqué se acerca la gente, si por lo que soy o por ser nieta de... por eso lo mantuve en reserva” cuenta ahora la artista. “Y justamente con las obras en la calle, sólo dos personas me preguntaron, pero yo no lo quería vincular porque no quería que hubiera una utilización”, comenta, ya pasados aquellos años en que sus obras trascendieron los límites propios de un mueso y del arte mismo.
Cristina es la encargada en la familia del gran Deodoro de custodiar la obra y la memoria del cordobés más destacado del Siglo XX. Como un legado, haber heredado de su abuelo “el humanismo, la poesía, el romanticismo”, la convirtieron en custodia de una obra fundamental de la historia reciente de Córdoba. “Desde muy chica mi padre me contaba de mi abuelo. Él lo admiraba mucho, debe haber sido muy difícil para ellos mismos esa figura tan pesada. Esa figura que tuvo tantos enemigos como amigos, prolífica, multifacética, que abordaba todos los temas, un interesado absoluto de la vida y de todos los problemas dela vida...” reconoce y va, de a poco, revelando los acercamientos a su abuelo. “Con mi abuelo tuve una relación sin conocerlo – Deodoro murió en el 42’ y ella nació en el 61’- fue todo a través de mi papá –hijo de Deodoro-. Todos los domingos, mi padre nos leía El Quijote, un libro que había sido de mi abuelo, con grabados y dibujos; nos leía el Quijote y después siempre nos contaba de mi abuelo. Y llegó un momento en que yo ya no sabía quién era uno y quién era otro, en mi fantasía se me mezclaban los personajes. Cuando veo por primera vez una foto de mi abuelo, los veía iguales, al Quijote y a mi abuelo. Cosas de mi infancia...” reconoce ahora. Creer, y saber, que su propio abuelo fue un Quijote.
“Leer a mi abuelo de chico era muy complicado, era inaccesible. Ya en la adolescencia empecé a preguntar cosas, a los 14, 15; con la Dictadura nos tuvimos que ir de casa y empezó la curiosidad por saber más. Yo escuchaba cosas que después fui hilando y comencé a leerlo. Y lo que más me sorprendió fue su forma tan irónica de decir las cosas, esa cosa tan elegante para decir verdades irrefutables en tres palabras. Y después, una tarde, veíamos un libro que había hecho mi abuela con todos los recortes de diarios que lo nombraban y tomé dimensión de lo que era su figura” sintetiza Cristina para contar ese acercamiento que, sin piel de por medio, se convirtió en el más cercano que pueda haber entre dos seres humanos.
LA HERENCIA
“Hace unos años, mi padre me llama por teléfono para contarme algo de mi abuelo que no sabía. En la década del 20’ se había clausurado un salón, una muestra de arte, porque había obras de desnudos. Y Deodoro, junto a sus amigos y durante la noche, vistieron todas las estatuas de Córdoba. Y cuando me cuenta, sentí que era lo mismo que yo hacía. Y ahí empecé a tomarle otra dimensión” cuenta Cristina vinculando esa intervención urbana, arte político sin más, a su propia actividad a fines de los 90’.
Esa dimensión, cada vez más amplia, fue ganando mayor terreno cuando, a partir de 1998, tiene acceso por primera vez a los originales de su abuelo. “He leído cartas íntimas que él le escribe a mi abuela..., hermosas, pero donde se ve el conflicto que le producía ser de dos familias opuestas”.
Esas familias opuestas se explican con pura historia: El futuro suegro de Deodoro no era otro que Julio Deheza, el Rector de la UNC que tiene que sufrir en carne propia la Reforma Universitaria encabezada por su yerno. Es decir, Cristina es nieta de Deodoro y bisnieta de su víctima política, Deheza. “Él los fines de semana iba a visitar a mi abuela y compartía la mesa con su opositor. Mi padre siempre me decía que eso era posible porque en ese momento no había enemigos, sino adversarios. Había códigos: no se discutía nunca de política en esas situaciones”, cuenta, buscando argumentos a algo que hoy no los tendría.
“Una cosa eran las ideas, otras las personas. Lo que más me marcó es esa distinción entre el valor de la persona y el valor de las ideas” cuenta Cristina y profundiza en esa relación de la que ella es fruto. “Ella –por su abuela- le cuestionaba su actitud contra la Iglesia. Ella era ultra católica. Pero el cuestionamiento de Deodoro no pasaba por si se creía en Dios o no, sino por la institución religiosa y su forma de manejar la religión y el condicionamiento a la Universidad. Él pensaba que la Universidad debía ser libre, gratuita y para todo el mundo, que los cargos debían ser concursados para que cada uno demostrara su capacidad” enumera, y señalando con ello los principios básicos que movilizaron al joven Deodoro allá por 1918, cuando la cruz era más que el conocimiento.
QUIÉN Y QUÉ ERA DEODORO
“Cada uno lo sitúa ideológicamente donde quiere situarlo para que no moleste, donde más le conviene para que no le modifique nada. Hasta en la propia familia. Es una figura que genera muchas contradicciones, porque los vemos totalmente enteros, como si hubieran tenido su vida resuelta, pero son seres humanos, mi abuelo tenía contradicciones” reconoce, conocedora de los peligros que generan la idealización y mitificación de personas que han tenido un fuego difícil de apagar.
Por eso, cuenta Cristina, para Deodoro siempre estaba la posibilidad de pensar distinto e incluso de retractarte y en eso ejemplifica sus vinculaciones con el Partidos Socialista –del cual fue candidato a intendente de esta ciudad- y Comunista de entonces. “No acordaba en las formas, en el dogmatismo. Las instituciones se vuelven proteccionistas porque tienen miedo, sostienen la identidad y hay que defenderla de tal manera que se vuelve esquemática, no se permiten cambiar ni disentir. Y mi curiosidad era saber cómo él había manejado estas situaciones. E imagino que salió de estos espacios no porque no creyera en las ideas, sino porque no compartía esta forma de vivir las convicciones de manera tan rígida”.
Pero Deodoro no sólo fue la figura política de mayor peso en la primera mitad del Siglo XX. No sólo fue la personalidad que tuvo por amigos y compañeros de lucha y letras a Ortega y Gasset, a Rafael Alberti o a Pablo Neruda en su Ongamira de ensueño. También fue un artista en su acepción más amplia. “El era un bohemio en el sentido creativo de la palabra. Me enojaba mucho cuando lo definían así, pero hay que ver de dónde viene, quién usa la palabra. Él era de juntarse con los amigos en un bar, pero también era un ser creativo. Me enojaba cuando me decían que mi abuelo era un lírico, pero después aprendí a distinguir quiénes lo decían”.
Ya distante de esos tiempos en que los enojos sobre interpretaciones erróneas podían alterarla, Cristina prefiera tener en cuenta otros aspectos: “Mi abuelo me ha enseñado muchísimas cosas a la distancia. Y lo he invocado muchas veces en momentos difíciles de mi vida. Él, más allá de sus escritos políticos, habla de encontrarse a sí mismo, que no sólo es importante la vida pública, sino que había que constituirse internamente sobre sus cosas, sobre sus valores. Tenía otra dimensión y una concepción del hombre espiritual que yo no había advertido. Siempre me voy encontrando con otras dimensiones de su vida. Para él nada podía ser más que el propio ser humano. Y creo que él lucho por eso”.
Y en esa lucha de pura cepa por la humanidad sin distinciones de frontera ni color, Deodoro “también distinguió entre los intelectuales y los libre pensadores, que son los que cuestionan hasta sus propias ideas. Por eso creía que había que tener cuidado con respecto a lo que es pensar y lo que es adoptar ideas y defenderlas a ultranzas sin que ello pase por tamices y que requieran de uno otra actitud, que la vida te ponga en situaciones que te hagan cuestionar lo propio. Por eso me enojaba mucho con la gente que lo situaba donde más le convenía, pero eso ya ésta...”.
_¿Vos sabrías dónde situarlo hoy?
_ Fue una persona, ideológicamente, por supuesto de izquierda, pero creo que fue realmente un libre pensador, un tipo extremadamente reflexivo, con una capacidad de indagación, de preocupación por los problemas de la humanidad. Yo creo fervientemente en las cosas que él señaló. Pero me gustaría hablar con alguien que no estuviera de acuerdo de él. Nadie me lo discutió y eso es un problema.
_¿Y qué queda en el Siglo 21 de tu abuelo?
_ Tengo miedo de caer en una memoria sin análisis para el futuro, por temor a desilusionarme. Y cuando uno se detiene tanto en el pasado, es porque no ha avanzado. Él seguiría siendo una persona absolutamente crítica. Revalorizar su figura tiene que ver más con revalorizar un espíritu, una actitud de una parte de Córdoba. El gran rescate es una actitud humana.
_Esto que decís de revalorizar una parte de Córdoba es importante. Y más si se tiene en cuenta que el cordobés, pese a su localismo, pasa a segundo plano sus figuras históricas. Deodoro hoy no es para la mayoría una figura reconocida, pese a lo que representó su figura.
_Se ha hecho mucho para que sea olvidado. Y en Córdoba todas las discusiones son anquilosadas, temerosas, de no asumir riesgos, pacatas, muy pendientes del qué dirán. Y uno no puede construir una base sólida si se sigue mirando a Buenos Aires. Esa Reforma era cultural, era social. Hubo episodios concretos para su olvido, nosotros tuvimos que enterrar sus libros. Se hizo mucho para que sea olvidado...
RECUADRO
LA REFORMA
“El decía que era imposible que hubiese una reforma universitaria sin una reforma social. Y era meterse en la llaga y en el gran conflicto irresuelto que tenemos. La Reforma Universitaria en aquel momento fracasa: porque no termina haciendo la revolución final. Si bien muchas cosas han cambiando, siguen existiendo injerencias. Hay una apertura, pero en la Universidad, durante muchos años, sólo cambiaron los personajes, no era más los de la institución religiosa, pero eran otros. No era cuestión sólo de sacar a determinadas personas. Era un problema de casta, de estructura social”.
RECUADRO
PARA ENTENDERLO
”Conformado, como buen cordobés, para el peripato, no me sorprendió ni me fue difícil saber un día que era abogado y doctor. Por ese cauce voy hasta ahora, sólo que mi incurable romanticismo hizo siempre mi travesía dramática, hazañosa, rica en emociones intelectuales y en vida fantasiosa. Creo en el espíritu y en la suprema realidad del arte. En la vida del espíritu sólo lo que es falsificación está de más. Una vida en plenitud admite y ennoblece el goce espiritual, y enriquece las profesiones que, como la abogacía, están constantemente escapándose de la espiritualidad y cayendo en zonas de decorosa comercialidad. Basta para eso orientarla en el sentido de lucha por la justicia y poner en ella valor, pulcritud, decoro, y mantener siempre vivo el horror por la estupidez, por la chabacanería, por el trabajo mal hecho, y por la vulgaridad plebeye y letrada que es el pulmón de acero de nuestra profesión. (...)
No he actuado en la vida pública de mi país desde la angostura de programas y partidos políticos. Pero he hecho, al margen de ellos, y desinteresadamente, una intensa y riesgosa vida pública. La haré hasta que muera, porque me interesa hasta la pasión el destino de la patria y sobre todo el destino del hombre."
Citado en nota autobiográfica hallada inéditamente entre sus papeles, tras su muerte.
RECUADRO
OBRAS PARA CONOCERLO
Deodoro Roca, el hereje, de Néstor Koham
La trayectoria de una flecha, de Horacio Sanguinetti.
Escritos sobre la universidad, de Deodoro Roca –recientemente publicado por la UNC-.
Las obras y los días, de Deodoro Roca, con prólogo de Saúl Taborda.
El difícil tiempo nuevo, de Deodoro Roca, con selección, prólogo y notas de Gregorio Bermann.
El drama social de la universidad, de Deodoro Roca, selección y prólogo de Gregorio Bermann.
Prohibido prohibir, de Deodoro Roca, con prólogo, selección y notas de H. Sanguinetti.
Ciencias, maestros y universidades, de Deodoro Roca, con selección y notas de H. Sanguinetti.
RECUADRO
DEFINIR A DEODORO
“El argentino más eminente de los que he conocido” según Ortega y Gasset.
“El escritor político argentino más importante del siglo XX” según Ezequiel Martínez Estrada.
“Un tránsfuga de su clase”, según Gregorio Bermann.
“Como escritor en todo nuestro siglo XX -y esto no es temeridad-, no reconoce superior; hay que regresar hasta Sarmiento para encontrar una prosa flamígera de envergadura y estilo semejantes”, según Horacio Sanguimetti –ex rector del Colegio Nacional de Buenos Aires y actual Director del Teatro Colón-.
Mudos, los largos llantos funerales.
Alta estrella, más no para loores.
Alto río, más no para la escoria.
Árbol alto, más para bien movido.
¡Arded, bullid, sonad, labradores!
La vida clara, hermosa la memoria,
hermoso su sentido,
claro su ejemplo y claros sus deudores.
Fragmento de Elegía a una vida clara y hermosa, de Rafel Alberti, dedicado a su amigo Deodoro Roca.
¿Por qué se fue? ¿Por qué partió?
Aquí diré lo que avizoro.
Vinieron ángeles, dijéronle:
—Vamos, Deodoro
Una revolución Ariel intenta,
y es su bandera un meteoro
de libertad y de esperanza.
De Arturo Capdevila
“En el caso de Deodoro, el carácter libertario de su idea socialista se orienta hacia una comunidad de singularidades creadoras e irreductibles, hacia una afirmación del individuo, una desconfianza del Estado y una denuncia de la burocracia que inevitablemente arrastra”, según el filósofo cordobés Diego Tatián
RECUADRO
Deodoro Roca nació el ciudad de Córdoba en 1890 y murió en 1942, en su casa de siempre, ubicada sobre la calle Rivera Indarte –hoy demolida-.
En su corta pero prolífica vida, además de haber liderado la Reforma Universitaria con 28 años, fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho en 1910, dirigente político y abogado. Fundó la filial Córdoba de la Unión Latinoamericana, el Comité Pro Presos y Exiliados de América, del Comité Pro Paz y Libertad de América, la filial cordobesa de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. También, dentro del periodismo, fue director del periódico Flecha y la revista Las Comunas, cuyos artículos hemos publicado en Matices en la sección Hoy como ayer.
Además, es considerado uno de los principales pensadores políticos latinoamericanos del Siglo XX con raigambre en su tierra y en su gente.
Artista que ganó fama propia hace unos años a partir de sus obras en la calle, Cristina Roca es nieta de Deodoro, uno de los líderes de la Reforma y la figura local más descollante de la primera mitad del Siglo XX.
Aquí, Cristina hace un repaso de su relación a la distancia con Deodoro, un libre pensador.
Aquellos días en que la reputación le fue propia, prefirió no revelar cuál era su origen. “Yo he sentido desde muy chica el tema de no saber porqué se acerca la gente, si por lo que soy o por ser nieta de... por eso lo mantuve en reserva” cuenta ahora la artista. “Y justamente con las obras en la calle, sólo dos personas me preguntaron, pero yo no lo quería vincular porque no quería que hubiera una utilización”, comenta, ya pasados aquellos años en que sus obras trascendieron los límites propios de un mueso y del arte mismo.
Cristina es la encargada en la familia del gran Deodoro de custodiar la obra y la memoria del cordobés más destacado del Siglo XX. Como un legado, haber heredado de su abuelo “el humanismo, la poesía, el romanticismo”, la convirtieron en custodia de una obra fundamental de la historia reciente de Córdoba. “Desde muy chica mi padre me contaba de mi abuelo. Él lo admiraba mucho, debe haber sido muy difícil para ellos mismos esa figura tan pesada. Esa figura que tuvo tantos enemigos como amigos, prolífica, multifacética, que abordaba todos los temas, un interesado absoluto de la vida y de todos los problemas dela vida...” reconoce y va, de a poco, revelando los acercamientos a su abuelo. “Con mi abuelo tuve una relación sin conocerlo – Deodoro murió en el 42’ y ella nació en el 61’- fue todo a través de mi papá –hijo de Deodoro-. Todos los domingos, mi padre nos leía El Quijote, un libro que había sido de mi abuelo, con grabados y dibujos; nos leía el Quijote y después siempre nos contaba de mi abuelo. Y llegó un momento en que yo ya no sabía quién era uno y quién era otro, en mi fantasía se me mezclaban los personajes. Cuando veo por primera vez una foto de mi abuelo, los veía iguales, al Quijote y a mi abuelo. Cosas de mi infancia...” reconoce ahora. Creer, y saber, que su propio abuelo fue un Quijote.
“Leer a mi abuelo de chico era muy complicado, era inaccesible. Ya en la adolescencia empecé a preguntar cosas, a los 14, 15; con la Dictadura nos tuvimos que ir de casa y empezó la curiosidad por saber más. Yo escuchaba cosas que después fui hilando y comencé a leerlo. Y lo que más me sorprendió fue su forma tan irónica de decir las cosas, esa cosa tan elegante para decir verdades irrefutables en tres palabras. Y después, una tarde, veíamos un libro que había hecho mi abuela con todos los recortes de diarios que lo nombraban y tomé dimensión de lo que era su figura” sintetiza Cristina para contar ese acercamiento que, sin piel de por medio, se convirtió en el más cercano que pueda haber entre dos seres humanos.
LA HERENCIA
“Hace unos años, mi padre me llama por teléfono para contarme algo de mi abuelo que no sabía. En la década del 20’ se había clausurado un salón, una muestra de arte, porque había obras de desnudos. Y Deodoro, junto a sus amigos y durante la noche, vistieron todas las estatuas de Córdoba. Y cuando me cuenta, sentí que era lo mismo que yo hacía. Y ahí empecé a tomarle otra dimensión” cuenta Cristina vinculando esa intervención urbana, arte político sin más, a su propia actividad a fines de los 90’.
Esa dimensión, cada vez más amplia, fue ganando mayor terreno cuando, a partir de 1998, tiene acceso por primera vez a los originales de su abuelo. “He leído cartas íntimas que él le escribe a mi abuela..., hermosas, pero donde se ve el conflicto que le producía ser de dos familias opuestas”.
Esas familias opuestas se explican con pura historia: El futuro suegro de Deodoro no era otro que Julio Deheza, el Rector de la UNC que tiene que sufrir en carne propia la Reforma Universitaria encabezada por su yerno. Es decir, Cristina es nieta de Deodoro y bisnieta de su víctima política, Deheza. “Él los fines de semana iba a visitar a mi abuela y compartía la mesa con su opositor. Mi padre siempre me decía que eso era posible porque en ese momento no había enemigos, sino adversarios. Había códigos: no se discutía nunca de política en esas situaciones”, cuenta, buscando argumentos a algo que hoy no los tendría.
“Una cosa eran las ideas, otras las personas. Lo que más me marcó es esa distinción entre el valor de la persona y el valor de las ideas” cuenta Cristina y profundiza en esa relación de la que ella es fruto. “Ella –por su abuela- le cuestionaba su actitud contra la Iglesia. Ella era ultra católica. Pero el cuestionamiento de Deodoro no pasaba por si se creía en Dios o no, sino por la institución religiosa y su forma de manejar la religión y el condicionamiento a la Universidad. Él pensaba que la Universidad debía ser libre, gratuita y para todo el mundo, que los cargos debían ser concursados para que cada uno demostrara su capacidad” enumera, y señalando con ello los principios básicos que movilizaron al joven Deodoro allá por 1918, cuando la cruz era más que el conocimiento.
QUIÉN Y QUÉ ERA DEODORO
“Cada uno lo sitúa ideológicamente donde quiere situarlo para que no moleste, donde más le conviene para que no le modifique nada. Hasta en la propia familia. Es una figura que genera muchas contradicciones, porque los vemos totalmente enteros, como si hubieran tenido su vida resuelta, pero son seres humanos, mi abuelo tenía contradicciones” reconoce, conocedora de los peligros que generan la idealización y mitificación de personas que han tenido un fuego difícil de apagar.
Por eso, cuenta Cristina, para Deodoro siempre estaba la posibilidad de pensar distinto e incluso de retractarte y en eso ejemplifica sus vinculaciones con el Partidos Socialista –del cual fue candidato a intendente de esta ciudad- y Comunista de entonces. “No acordaba en las formas, en el dogmatismo. Las instituciones se vuelven proteccionistas porque tienen miedo, sostienen la identidad y hay que defenderla de tal manera que se vuelve esquemática, no se permiten cambiar ni disentir. Y mi curiosidad era saber cómo él había manejado estas situaciones. E imagino que salió de estos espacios no porque no creyera en las ideas, sino porque no compartía esta forma de vivir las convicciones de manera tan rígida”.
Pero Deodoro no sólo fue la figura política de mayor peso en la primera mitad del Siglo XX. No sólo fue la personalidad que tuvo por amigos y compañeros de lucha y letras a Ortega y Gasset, a Rafael Alberti o a Pablo Neruda en su Ongamira de ensueño. También fue un artista en su acepción más amplia. “El era un bohemio en el sentido creativo de la palabra. Me enojaba mucho cuando lo definían así, pero hay que ver de dónde viene, quién usa la palabra. Él era de juntarse con los amigos en un bar, pero también era un ser creativo. Me enojaba cuando me decían que mi abuelo era un lírico, pero después aprendí a distinguir quiénes lo decían”.
Ya distante de esos tiempos en que los enojos sobre interpretaciones erróneas podían alterarla, Cristina prefiera tener en cuenta otros aspectos: “Mi abuelo me ha enseñado muchísimas cosas a la distancia. Y lo he invocado muchas veces en momentos difíciles de mi vida. Él, más allá de sus escritos políticos, habla de encontrarse a sí mismo, que no sólo es importante la vida pública, sino que había que constituirse internamente sobre sus cosas, sobre sus valores. Tenía otra dimensión y una concepción del hombre espiritual que yo no había advertido. Siempre me voy encontrando con otras dimensiones de su vida. Para él nada podía ser más que el propio ser humano. Y creo que él lucho por eso”.
Y en esa lucha de pura cepa por la humanidad sin distinciones de frontera ni color, Deodoro “también distinguió entre los intelectuales y los libre pensadores, que son los que cuestionan hasta sus propias ideas. Por eso creía que había que tener cuidado con respecto a lo que es pensar y lo que es adoptar ideas y defenderlas a ultranzas sin que ello pase por tamices y que requieran de uno otra actitud, que la vida te ponga en situaciones que te hagan cuestionar lo propio. Por eso me enojaba mucho con la gente que lo situaba donde más le convenía, pero eso ya ésta...”.
_¿Vos sabrías dónde situarlo hoy?
_ Fue una persona, ideológicamente, por supuesto de izquierda, pero creo que fue realmente un libre pensador, un tipo extremadamente reflexivo, con una capacidad de indagación, de preocupación por los problemas de la humanidad. Yo creo fervientemente en las cosas que él señaló. Pero me gustaría hablar con alguien que no estuviera de acuerdo de él. Nadie me lo discutió y eso es un problema.
_¿Y qué queda en el Siglo 21 de tu abuelo?
_ Tengo miedo de caer en una memoria sin análisis para el futuro, por temor a desilusionarme. Y cuando uno se detiene tanto en el pasado, es porque no ha avanzado. Él seguiría siendo una persona absolutamente crítica. Revalorizar su figura tiene que ver más con revalorizar un espíritu, una actitud de una parte de Córdoba. El gran rescate es una actitud humana.
_Esto que decís de revalorizar una parte de Córdoba es importante. Y más si se tiene en cuenta que el cordobés, pese a su localismo, pasa a segundo plano sus figuras históricas. Deodoro hoy no es para la mayoría una figura reconocida, pese a lo que representó su figura.
_Se ha hecho mucho para que sea olvidado. Y en Córdoba todas las discusiones son anquilosadas, temerosas, de no asumir riesgos, pacatas, muy pendientes del qué dirán. Y uno no puede construir una base sólida si se sigue mirando a Buenos Aires. Esa Reforma era cultural, era social. Hubo episodios concretos para su olvido, nosotros tuvimos que enterrar sus libros. Se hizo mucho para que sea olvidado...
RECUADRO
LA REFORMA
“El decía que era imposible que hubiese una reforma universitaria sin una reforma social. Y era meterse en la llaga y en el gran conflicto irresuelto que tenemos. La Reforma Universitaria en aquel momento fracasa: porque no termina haciendo la revolución final. Si bien muchas cosas han cambiando, siguen existiendo injerencias. Hay una apertura, pero en la Universidad, durante muchos años, sólo cambiaron los personajes, no era más los de la institución religiosa, pero eran otros. No era cuestión sólo de sacar a determinadas personas. Era un problema de casta, de estructura social”.
RECUADRO
PARA ENTENDERLO
”Conformado, como buen cordobés, para el peripato, no me sorprendió ni me fue difícil saber un día que era abogado y doctor. Por ese cauce voy hasta ahora, sólo que mi incurable romanticismo hizo siempre mi travesía dramática, hazañosa, rica en emociones intelectuales y en vida fantasiosa. Creo en el espíritu y en la suprema realidad del arte. En la vida del espíritu sólo lo que es falsificación está de más. Una vida en plenitud admite y ennoblece el goce espiritual, y enriquece las profesiones que, como la abogacía, están constantemente escapándose de la espiritualidad y cayendo en zonas de decorosa comercialidad. Basta para eso orientarla en el sentido de lucha por la justicia y poner en ella valor, pulcritud, decoro, y mantener siempre vivo el horror por la estupidez, por la chabacanería, por el trabajo mal hecho, y por la vulgaridad plebeye y letrada que es el pulmón de acero de nuestra profesión. (...)
No he actuado en la vida pública de mi país desde la angostura de programas y partidos políticos. Pero he hecho, al margen de ellos, y desinteresadamente, una intensa y riesgosa vida pública. La haré hasta que muera, porque me interesa hasta la pasión el destino de la patria y sobre todo el destino del hombre."
Citado en nota autobiográfica hallada inéditamente entre sus papeles, tras su muerte.
RECUADRO
OBRAS PARA CONOCERLO
Deodoro Roca, el hereje, de Néstor Koham
La trayectoria de una flecha, de Horacio Sanguinetti.
Escritos sobre la universidad, de Deodoro Roca –recientemente publicado por la UNC-.
Las obras y los días, de Deodoro Roca, con prólogo de Saúl Taborda.
El difícil tiempo nuevo, de Deodoro Roca, con selección, prólogo y notas de Gregorio Bermann.
El drama social de la universidad, de Deodoro Roca, selección y prólogo de Gregorio Bermann.
Prohibido prohibir, de Deodoro Roca, con prólogo, selección y notas de H. Sanguinetti.
Ciencias, maestros y universidades, de Deodoro Roca, con selección y notas de H. Sanguinetti.
RECUADRO
DEFINIR A DEODORO
“El argentino más eminente de los que he conocido” según Ortega y Gasset.
“El escritor político argentino más importante del siglo XX” según Ezequiel Martínez Estrada.
“Un tránsfuga de su clase”, según Gregorio Bermann.
“Como escritor en todo nuestro siglo XX -y esto no es temeridad-, no reconoce superior; hay que regresar hasta Sarmiento para encontrar una prosa flamígera de envergadura y estilo semejantes”, según Horacio Sanguimetti –ex rector del Colegio Nacional de Buenos Aires y actual Director del Teatro Colón-.
Mudos, los largos llantos funerales.
Alta estrella, más no para loores.
Alto río, más no para la escoria.
Árbol alto, más para bien movido.
¡Arded, bullid, sonad, labradores!
La vida clara, hermosa la memoria,
hermoso su sentido,
claro su ejemplo y claros sus deudores.
Fragmento de Elegía a una vida clara y hermosa, de Rafel Alberti, dedicado a su amigo Deodoro Roca.
¿Por qué se fue? ¿Por qué partió?
Aquí diré lo que avizoro.
Vinieron ángeles, dijéronle:
—Vamos, Deodoro
Una revolución Ariel intenta,
y es su bandera un meteoro
de libertad y de esperanza.
De Arturo Capdevila
“En el caso de Deodoro, el carácter libertario de su idea socialista se orienta hacia una comunidad de singularidades creadoras e irreductibles, hacia una afirmación del individuo, una desconfianza del Estado y una denuncia de la burocracia que inevitablemente arrastra”, según el filósofo cordobés Diego Tatián
RECUADRO
Deodoro Roca nació el ciudad de Córdoba en 1890 y murió en 1942, en su casa de siempre, ubicada sobre la calle Rivera Indarte –hoy demolida-.
En su corta pero prolífica vida, además de haber liderado la Reforma Universitaria con 28 años, fue presidente del Centro de Estudiantes de Derecho en 1910, dirigente político y abogado. Fundó la filial Córdoba de la Unión Latinoamericana, el Comité Pro Presos y Exiliados de América, del Comité Pro Paz y Libertad de América, la filial cordobesa de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. También, dentro del periodismo, fue director del periódico Flecha y la revista Las Comunas, cuyos artículos hemos publicado en Matices en la sección Hoy como ayer.
Además, es considerado uno de los principales pensadores políticos latinoamericanos del Siglo XX con raigambre en su tierra y en su gente.
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