viernes, 16 de abril de 2010

¡UPA! MUSICOS EN MOVIMIENTO

Todos tocan

Colectivo cooperativo cordobés de músicos. Términos que nunca se relacionaron del todo, hasta que llegó ¡UPA!: ellos son la unión de músicos locales que se organizaron para ponerle canción a una ciudad que se despierta de su sordera.
En ¡UPA!, todos tocan.

A UPA DE UNA CONVICCIÓN
Hay una imagen del músico. El músico super star. El músico super star que se maneja en limusina y está rodeada de féminas inalcanzables. El músico super star idealizado a través de distintos discursos –el publicitario lleva la delantera – que construye un héroe individual que logra conquistarnos a todos con melodías compuestos en la soledad del exilio interior. En el mejor de los casos, el músico super star se proyecta a una banda de 4 ó 5 amigos de la adolescencia que, invariablemente, terminarán peleados una vez alcanzado el éxito. Esa es la imagen del músico. Imagen real en un puñado de casos bien distantes de nosotros. Pero que, atentos todos, sería el sueño más profundo de aquel o aquella que calza guitarra y gestos para el delirio de un puñado de groupies.

Ahora, vincular a músicos –músicos en su acepción más amplia- con una sistema de trabajo que revaloriza la discusión colectiva, que apuesta al cooperativismo como forma de gestión artística y que, como si fuera poco, reconoce que hay un discurso político que los atraviesa, que los une y los hace confluir hacia el mismo destino, parece una entelequia.
Pues bien: no lo es. ¡UPA! –Músicos en Movimiento- reúne a 7 solistas y 4 bandas locales, cordobeses y cooperativos que, aunados bajo la misma luna, conciben hacer música en tanto forman parte de un colectivo organizado. Por aquella sencillísima y remanida idea de la unión, la fuerza y otros lugares comunes que aún, aún, funcionan. Son, sin medias tintas, una cooperativa de músicos que, mediante el trabajo organizado y una convicción política definida en el camino, suenan cada día mejor.

_ La opción de la auto gestión cooperativa, ¿tiene que ver con convicciones o interviene la escasez de las posibilidades para toda expresión artística, cuestión que caracteriza a Córdoba?
_ En la primera etapa de UPA se mezclaba mucho y no estaba tan claro. Y después se clarificó. Los que estamos ahora estamos por convicción, más allá de nuestra necesidad. Los que estamos tenemos claras ciertas cosas, trabajamos en conjunto por la convicción en el trabajo cooperativo, que tiene una base ideológica, que nos da independencia, tanto en la producción de la música como de los discos. Y estamos convencidos también, porque los logros nos los demuestran, que trabajando de esta manera podemos tener proyección.

Para Romina López, solista a punto de presentar su segundo disco e integrante de UPA, “el trabajo cooperativo fundamentalmente surge de la necesidad de trabajar lo que individualmente es muy difícil de conseguir para la vida del músico independiente. Buscar en soledad salas o apoyo es más complicado. Como cooperativa tenemos más fuerza para reclamar, solicitar. Somos un frente fuerte”, explica.

A UPA SE LE MIRAN LOS DIENTES
UPA nació a fines de 2005. Eran poco más de una docena de jóvenes sub 35 –con alguno que rompía la regla- que se reunían porque los pinchaba un poco la realidad y, otro poco, la conciencia de un proyecto colectivo. “En el primer tiempo no era muy claro y no sabíamos cómo se iba a manejar” admite Mariano Medina, músico e integrante de Los Yuyos –banda que forma parte de UPA-. “Al principio –insiste- no había cosas tan claras. No era claro, se fue definiendo”.

_ ¿Y cuál fue la idea original que los unió?
_ Laburar en conjunto para apoyarnos y favorecer todo lo que tenga que ver la producción y la salida de tu propuesta musical. Por eso, lo primero que hicimos fue organizar un ciclo (en la Facultad de Lenguas) de conciertos en donde buscamos que la sala estuviera linda, que hubiera buen sonido. Detalles de cuidado de un espectáculo. Uno va definiendo cómo se va a manejar y qué idea tiene de los logros del trabajo grupal cuando surgen cosas.

El guitarrista Juanjo Bartolomé es claro cuando explica la importancia de la unión: “Hemos llegado a acceder a otros lugares a los que individualmente no habríamos podido llegar, incluso a medios gráficos y programas de radio”. Y asegura que en Córdoba, “muy pocos tienen esas posibilidades”.
La explicación sobre esto no deriva de reflexiones estériles: “Un grupo de trabajo no es lo mismo que uno solo. Producir en grupo tiene otro peso y otra connotación, se te abren otras puertas”, precisa Bartolomé.
Así, reconoce que la fuerza de trabajo es distinta, como distinta es la formación del individuo en estas instancias: “Muchos de nosotros hemos aprendido a consensuar entre tanta gente, lo que no es fácil. Se plantean discusiones, pensamientos que uno trae solo y que después se ponen en grupo, lo que genera discusiones. Y así se va aprendiendo”, asegura.

El primer ciclo organizado por ¡UPA!, debut artístico y organizativo, fue a sala llena cada fecha. El camino, advierten todos, se iba abriendo: “Ahora, a nivel de propuesta, ideológicamente lo que nos interesa, está más claro. Pero no en el primer año y medio, y hubo una decantación natural”.
Y eso, aseguran sin temor, “es político”. Es político el hecho de haberse formado como una cooperativa -de hecho, no legal-. “Funcionamos cooperativamente. E integramos UPA de manera personal. No todos los de las bandas de UPA están en UPA, sólo se busca que esté, al menos, la mitad de cada banda”, explican, dejando en claro que no hay imposiciones que impidan el desarrollo del material etéreo protagonista de toda esta historia: el sonido.

A UPA DEL SONIDO
Los integrantes del colectivo no se engañan: la organización inquebrantable es la muralla que defiende el fin último y más conmovedor del cual son capaces: sus músicas. Y en esas músicas, ¡UPA! es de todo. Caracterizados inicialmente con el folklore –esto, pese a la explícita juventud de casi todos-, el abanico se ha ampliado hacia los más vastos horizontes. Presenta Trío, una de las bandas, es la expresión más rockera, “con un diálogo de música rioplatense”, explican; Juanjo Bartolomé Trío, guitarra que engatuza, “se tira más al Jazz”. Romina López le hace al tango, Abrapalabra es canto de la tierra profunda y así siguen enumerando.
Y en ese tren, salta a la vista que en el primer disco de UPA hubo música vocal y música de cámara, que no estuvieron en el segundo y que vuelven a estar en el tercero. Que también hay tango y sí, el folklore, “nuestro sello inicial, pero no es el único. Y cada vez se va a ir abriendo más”.

_ Hay, claramente, una fuerte amplitud discursiva en lo musical. No obstante, hay un hilo, un eje que los atraviesa.
_ La música popular, los lenguajes de la música popular. La discusión puede ser grande, pero eso es lo que nos atraviesa. Es el eje. Lo popular es que la propuesta esté abierta y tenga lenguajes que originalmente son del pueblo.

A los trabajos cooperativos para el 2010, se le suman discos individuales de: Presenta Trío, Diego Marioni, Romina López, Juanjo Bartolomé, Enroque, Mariano Clavijo, posiblemente Los Yuyos y Mariano Medina. Y entre todos suman rock, mixturas varias, folklore latinoamericano y bossa nova, eclecticismo y rock de los 80’, canción libre. “Esto nuevo va a ser bastante distinto a lo de antes. Casi todos los de UPA hemos hecho o hacemos otras músicas además de las propuestas que hacemos en UPA. ¿Quién sabe qué aparece después?” explican, dejando abierto el panorama

A UPA NO SE LO DIVIDE
Aseguran que el mismo camino los fue definiendo, respondiendo interrogantes y que así fueron llegando a lo que son hoy.

_ Están definidos. Veamos un ejemplo de esa definición.
_ La plata de los ciclos. ¿Qué hacíamos?, ¿la dividíamos? Se planteó que el dinero que entra por proyectos grupales va al pozo del grupo, no se divide. Y en colectivo decidimos qué hacemos. Parece una tontera, pero también tiene que ver con una fuerza de trabajo. Somos muchos, y por más que nos haya ido bien, al dividirlo es poco. Y se capitaliza como un logro si esto que entra se invierte en otra cosa que sea colectiva. Definir esto, que ahora parece de sentido común, no fue fácil. Algunos no se daban cuenta de esta situación. Pero esto fue lo que nos permitió grabar dos discos y estar por sacar el tercero. Uno va proyectando estas cosas.

El punto: UPA ya tiene en la calle dos discos, un tercero a punto de salir –en los primeros meses del año que viene- y un DVD en etapa de edición con los conciertos de homenaje a Atahualpa Yupanqui que hicieron durante el 2008.

Todo lo hecho y lo que está proyectado para 2010 –ver adelante- es resultante del trabajo cooperativo que se animaron a hacer, sin muchos antecedentes en Córdoba. Sólo rastreando se pueden encontrar experiencias similares, pero en donde la profesionalización del músico distaba de ser la actual. Profesionalización que los hace pensar lo que cantan, cantar lo que piensan y trabajarlo en forma colectiva, “pero con buen sonido y condiciones dignas”.

A UPA DE LAS CARACTERÍSTICAS
Los integrantes de ¡UPA!, en su mayoría, viven de la música. No sólo tocando, sino también enseñando. Un rápido rastreo da otra marca: no hay padres ni madres entre los integrantes de UPA. Eso, por ahora, les da “libertad de movimiento y mayor dedicación posible”.
“Nos apoyamos en cada cosa que hacemos –explican- Estamos divididos en comisiones, uno se ocupa de hacer las gacetillas, otro de organizar las pegadas de afiches, las cuestiones técnicas, las finanzas. Y después las responsabilidades de cada uno en cada proyecto en particular”. Así, cada cual asume funciones determinadas. Se graba un disco y un par tiene la dirección artística del disco, “y los demás confiamos en ellos. Siempre se van consultando cosas, pero es como poner un voto de confianza en uno”

No podían, explican, esperar que UPA “funcione como una oficina de representación artística. No es ése el objetivo. Se puede dar en algunos casos, pero no es nuestra intensión ponernos en ese rol. El tiempo, que nunca es mucho, se iría en esa preocupación, habiendo grupos con estéticas muy diferentes”. Por eso, la máxima es que cada uno pueda aprovechar, según sus estrategias, el hecho de pertenecer a UPA.

Por ello, Agustina Beltrán, integrante de Abrapalabra, agrega que lo que le llama más la atención de su propio trabajo es como han ido mutando los intereses iniciales: “Nos hemos dado cuenta que podemos sostener los intereses colectivos. Y que además, fuera de ¡UPA!, cada propuesta puede hacer lo que prefiera”.
Aún así, Agustina valora el sentido político que tiene el proyecto, “no es común en este contexto encontrar organizaciones colectivas nucleadas con un fin que no sea exclusivamente comercial. No somos únicos, pero no hay muchos más”, señala.

A UPA DE LA DIFUSIÓN
Hay un punto neurálgico en la música y en los músicos: hacerse escuchar. Sino hay posibilidades de difusión, el esfuerzo habrá muerto en la mera intensión. Conscientes de esto, una de las comisiones de ¡UPA! se dedica exclusivamente a la tarea de hacerse oír.
Sebastian Freiría, integrante de Presenta Trío, está a cargo de una de las patas de la difusión. Desde allí, ya lograron un espacio en radio en la emisora de la Escuela de Ciencias de la Información de la UNC. “Creció tanto la propuesta –explica Sebastián- que el espacio, exclusivo de UPA al comienzo, se amplio y hoy difunde la obra de otros músicos independientes. Se abrió más el juego”, comenta, dejando entrever la necesidad de otros artistas de buscar espacios para que el mundo que los rodea sepa qué hacen

“La difusión nos ha costado. En los medios alternativos hemos tenido espacio, porque compartimos el espíritu, el laburo desde los márgenes. Y de a poco vamos accediendo a los medios grandes. A cuenta gotas, pero se ven los resultados” dice el integrante de Presenta Trío.
En tanto, Agustina Beltrán señala que el punto neurálgico del que hablamos se encuentra en una situación a la que describe como “nefasta”. “Hemos actuado en las salas más importantes de Córdoba, con un alto grado de profesionalidad, llevamos 800 personas al San Martín, pero los grandes medios no lo replican” advierte. Y cuando habla de grandes medios, no hay tanto plurales en juego: el discurso está en manos de la misma razón social, tanto en gráfica como en radio y tele.

Y si bien reconoce que los medios de menor envergadura difunden el trabajo que realizan, arguye que la difusión por otras vías es crucial para que todo no quede entre los mismos de siempre, “necesitamos un sistema de medios más democrático y plural”.
En relación a esto, tanto Freiría como Beltrán tienen sus expectativas puestas en la nueva Ley de Medios. “Que las radios tengan que difundir ciertos porcentajes de música nacional protege al artista nacional. Radio Nacional, por dar un caso, nos difunde. El problema está en las radios más grandes, que tienen otras dinámicas” explica el hombre de Presenta Trío. En tanto, Agustina señala que conocen los puntos que habilitan la posibilidad de que los programas de radio y televisión difundan música local, independiente y que de cuenta de la identidades locales de nuestro país. “En ese sentido –reconoce- es muy positivo y lo apoyamos”.

A UPA DEL 2010
Como se dijo, UPA tiene dos discos en la calle –Uno y Dos-, están a punto de grabar el tercero -que estará en la calle en los inicios de 2010- están editando un DVD con los conciertos homenajes a Yupanqui y paralelamente va a publicar, para agosto del próximo año, parte del mismo DVD del concierto acompañado de un cuadernillo, “como un eje para desarrollar estrategias pedagógicas de arreglos”. El proyecto, pensado exclusivamente para músicos a los cuales les interesa el diálogo entre los distintos géneros –algo que a ellos los marca - , fue seleccionado y financiado por el Fondo Nacional de las Artes. “Esta tirada inicial va a ser distribuida en forma gratuita por lugares donde se enseñe música informa y formal, con prioridad en el Norte de Córdoba por la vinculación de éste con Yupanqui. Escuelas, conservatorios y lugares donde se enseñe música”, explica Medina. Cumpliendo con esto otra misión: los músicos en movimiento no se mueven en limusina, sino pensando, como ya lo han dicho otros, que hay una cabeza que piensa lo que unas manos hacen, allí donde los pies pisan. Todo, gracias a un corazón que siente. Y a unas orejas que no se cansan de escuchar.

Los músicos en movimiento, para el 2010, tienen el desafío de “movernos en otros lugares. Por ejemplo, salir al interior, ir a los barrios”. Con esto se refieren a tocar para gente que habitualmente no va a escuchar conciertos en los lugares habituales. Ya han tenido experiencias trabajado en conjunto con la Secretaría de Extensión de la Universidad.

_ La Municipalidad es responsable de que la música llegue a los barrios. ¿No hay trabajo con ellos?
_ No, para nada. No descartamos nada, pero no resignamos nada tampoco. Podemos hacer algo con quien sea, siempre y cuando las condiciones de trabajo que se nos ofrezcan y otorguen sean las que pedimos. Y que los objetivos sean los mismos. No vamos a hacer la música de la campaña del gobernador.

En tanto, cuentan que “está determinado que durante el Festival de Cosquín, un grupo de integrantes de ¡UPA! vaya a aprovechar toda la gente de diferentes provincias, el público, los periodistas. Una cosa es ir solo y otra ir en grupo con el objetivo de hacernos conocer”, cuentan. Y agregan, pensando en 2010: “Estamos pensando en invertir en sonidos, capitalizarnos, organizar otros ciclos”

A UPA DE UNA NUEVA TRADICIÓN
Para Romina López, “lo que conseguimos colectivamente se refleja en lo individual. Lo colectivo toca indefectiblemente a lo individual. Y te obliga a pensar y re plantear tu carrera, tu música. Se pone todo en continuo debate: qué es lo correcto, por qué cosas hay que luchar, qué vamos a decir.”
Por ello, López asegura que UPA le enseñó a producir su propuesta. “Nos proponemos proyectos que son proyectos grandes. Y esas producciones agregan información a cada uno de nosotros, nos da un bagaje”.
Y agrega: “Ni hablar del apoyo entre todos, Yo presento mi disco y tengo a todo UPA encima. Somos todos compañeros. Es una necesidad, por el trabajo colectivo, pero también por la necesidad de estar acompañados”.
Pero lo de ¡UPA! no es un caso aislado en un desierto de sordos. Córdoba exhibe, como nunca antes, una producción discográfica sin precedentes. Producción claramente beneficiada por el avance tecnológico y la disminución de los costos para encarar proyectos del tipo, pero también por la multiplicación de la necesidad de escuchar y hacerse oír.
Córdoba, a veces tan sorda, muestra perfiles que desbordan las expectativas.

Uno de esos perfiles es, claramente, UPA. Un colectivo que pensó en la música en forma paralela a cómo hacer para que la música se escuchara. Traspasar las barreras impuestas y auto impuestas puede convertirse, a contrapelo de ciertos dogmas, en una nueva tradición.
Una nueva tradición que permita pensar, por un momento, una vida social organizada de otra manera. En donde colectiva y cooperariamente, cada cual tenga una responsabilidad, la cumpla y no se olvide que al lado tiene otros. Otros que también tienen el derecho de cantar, tocar y escuchar.
Así, la vida, como en ¡UPA!, tendría más sonido. Y claro: todos tocarían.

RECUADRO
A UPA DEL ARTE
Formar parte de un colectivo, en este caso, no supone el fin del individuo, como suelen creer algunos. En UPA “cada cual tiene su propuesta individual, donde es libre de hacer lo que quiera. Somos libres. Hay diferentes estéticas y diferentes maneras de ver la música popular. Hay algunos que quieren participar de Cosquín y a otros no les interesa en lo más mínimo. Eso también se respeta”, explica Mariano Medina.

RECUADRO
QUIENES SON UPA
Mariano Medina y Enrique Roitter, de Los Yuyos; Mariano Clavijo, Juanjo Bartolomé, Agustina Beltrán, Eliana Crespo y Lorena Crespo (las tres de Abrapalabra), Maxi Bresanini y Sebastian "Bachi" Freiria (ambos de Presenta Trio), Nacho Freijo, Romina López, Diego Marioni, Andrea Martínez, Eduardo Sosa y José López y Matías Quevedo, los dos últimos de Enroque.