jueves, 7 de junio de 2007

EDUARDO DI COLA

“Ni Schiaretti ni Juez”

El candidato a gobernador del Frente para la Victoria en Córdoba, Eduardo Di Cola, asegura que su proyecto es el del presidente.
Además, recordó su paso por el peronismo en los 90’ y defendió a ultranza el proyecto K.

DEFENDIENDO A K
La brecha que diferencia a los que más ganan de los que menos ganan, según el INDEC, bajó de 32 a 31 veces de 2005 a 2007. En dos años, ¿no parece poco 1 punto en relación al crecimiento del país?
Desde que asumió Kirchner bajó de 47 veces a 31, todavía hay un camino importante para recorrer y como dice siempre el presidente, todavía estamos en el infierno. Y esas injusticias son nuestra deuda. Hemos rescatado de la indigencia a millones de argentinos, pero todavía queda mucho. De tal forma, puede llegar a ser que cuando el presidente termine su gestión estemos en el purgatorio. Y por mi parte digo que, independientemente estemos más alejados o próximos de la política de Kirchner, nadie puede negar que el país está mejor que hace 4 años. Y que si nosotros repetimos para los 4 años que vienen los 4 años que pasaron, dentro de 4 años sí vamos a tener un país diferente. Si logramos seguir canalizando las inquietudes, las necesidades del país, recuperando el autoestima, defendiendo el interés nacional, construyendo un proyecto propio para no ser parte del proyecto de un país más poderoso, no me cabe duda que Argentina va a volver a ser la que fue.

Pero a qué se debe que esa brecha, que puede haber bajado como usted dice, aún siga siendo un abismo.
Se está trabajando en generar más fuentes de trabajo, se está trabajando en incorporar a la jubilación a aquellos que en la década pasada no se les hizo aportes o perdieron sus trabajos, en incorporar como empleados en blanco a aquellos que están en negro. Toda esta etapa de crecimiento económico trae estas consecuencias.

Otra tema: presiones de Kirchner a la Justicia en el acto de La Perla. La Corte Suprema, un espacio respetado, le pidió mesura al presidente. ¿Kirchner no supera los límites institucionales en algunas cuestiones?
Lo que hizo el presidente fue expresar lo que el piensa sobre una determinada cuestión. Rescatar al país es también rescatar las instituciones de la República. Hoy, lamentablemente y a pesar del enorme esfuerzo del presidente, la Justicia está muy cuestionada, y por esa “desmesura” se permitió que tengamos una Corte Suprema diferente. Lo que no podemos es silenciar lo que creemos que no está acorde a lo que la sociedad requiere. Detrás de la independencia de un poder no podemos ocultar ineficiencia, cuando no corrupción. El presidente ha expresado una opinión y está en su derecho de poder hacerlo. Hoy, como consecuencia de esas declaraciones, esa Cámara dictó un montón de resoluciones, muchas de las cuales eran cuestiones de mero trámite.

Asunto INDEC. Cuando se conoció la intervención, quedó en el aire un cierto tufillo menemista: una injerencia en un organismo técnico por parte del Estado para manejar ciertos índices.
El problema fue del tema turismo. La última Encuesta Permanente de Hogares es del ‘94, con el 1 a 1. La ponderación en el costo de vida lo da el consumo: si la lechuga aumenta el 10% y los diamantes el 50%, el costo de vida no aumenta el 30%, sino que lo que pondera esto es el nivel de consumo. El nivel de consumo de turismo hacia el exterior con el 1 a 1 era muy superior, entonces si vos ponderás con ese índice estás dando un índice equivocado. Y tené en cuenta que por cada 0,1% de incremento del índice, al país le cuesta le cuesta 170 millones de dólares por los bonos. Por un capricho nos querían hacer perder millones.

¿Capricho desde el seno del INDEC?, ¿había enemigos político entonces?
No sé, no lo quiero plantear así, lo desconozco. Hay convicciones que pueden ser sostenidas desde la honestidad, pero que están equivocadas.

¿No había otra medios parea solucionar esto?, porque quedó ante la opinión pública que el Estado intervenía porque el INDEC no le era funcional.
Desconozco, no es mi tema. Lo que sí tengo claro es que una buena parte de esta reacción viene provocada por aquellos que se vieron perjudicados por esta decisión, que no es precisamente por los índices, sino por el impacto que tienen los bonos.

DI COLA EN LOS 90’
Senador provincial por el PJ del 91’ al 99’, Di Cola recuerda que en esa época fue oposición interna al delasotismo. Y si bien admite que viene del peronismo, “todos los partidos tenemos figuras en el pasado de las cuales no hemos enorgullecido y de otras de las que nos hemos avergonzado”. Y asegura que las sucesivas frustraciones “nos han colocado en una realidad en la que nadie puede tirar la primera piedra”

¿Usted como peronista se avergüenza de ese pasado?
A ver... el presidente lo ha dicho muchas veces: que él pide perdón por lo que había pasado con el tema de los Derechos Humanos y la falta de reacción . Y bueno, si uno ha sido parte de un proceso que no ha terminado bien, naturalmente uno tiene que hacer la autocrítica y con grandeza asumir cuáles han sido los errores. Creo que es ese el aprendizaje que estamos volcando. Y por eso hoy la sociedad no considera que los partidos tradicionales sean el canal de participación más adecuado. Por eso hoy los esquemas de armado trascienden los límites de los partidos, donde los armados son más dificultosos, pero más sólidos. Donde vos te planteas la construcción a partir de las coincidencias hacia el futuro, no hacés hincapié en las diferencias del pasado. Y eso es lo que estamos haciendo, y por eso avanzamos con peronistas, con radicales, con apartidarios, con los que empiezan a animarse, pero con una concepción política nueva.

Revisando algunos votos viejos, en el 99’ usted fue candidato a Diputado Nacional en una lista integrada también por la ultra menemista Martha Alarcia, el delasotista Alessandri. Igual en el 2003, ¿de eso hay algún arrepentimiento?
(Piensa) Uno tiene que asumir el camino que ha recorrido de la forma que lo ha podido recorrer. Yo lo que rescato es que es un aprendizaje que hoy nos permite tener una visión distinta y superadora de lo que pasó. Todos hemos sobrevivido, sosteniendo ideas acertadas o no. Indudablemente habrá cosas por las cuales arrepentirnos, pero lo importante es rescatarlo y ver cómo trasformarlo. Desde el Justicialismo, en las oportunidades en las que he podido sostener las convicciones y los valores más esenciales lo he hecho. Como Diputado, mucho antes de que el presidente fuera presidente, yo ya lo estaba apoyando, habíamos armado el grupo Talchauano y como Diputado en muchas oportunidades actué en contra del bloque, en el Juicio a la Corte. Muchas cuestiones en lo que avanzábamos, con los espacios que la realidad nos permitía. Pero indudablemente si una ha vivido 55 años y tiene militancia desde los 18, después de un tránsito en un país que se ha deteriorado tanto, naturalmente uno puede decir ‘hice mal’

Hoy no volvería a integrar una lista con Martha Alarcia
Lo importante no es con quién se integra la lista, sino quién garantiza el proyecto. Hoy, lo garantiza el presidente y yo soy funcionario. Y los proyectos se nutren de todos los sectores, porque están consustanciados por la propia realidad social. De tal manera que lo que hay que discutir primero es a qué proyecto se apuesta y hacia qué lugar se avanza. Después., todos lo que estén dispuestos en esa dirección, bienvenidos sean. Y este proyecto no pregunta de dónde venimos, sino hacia donde vamos

¿No importa el pasado?
Importa si es el pasado de un represor, pero qué importa si fuiste peronista o radical...

¿Y si fuiste menemista?, ¿podría trabajar con alguien que haya defendido los 90’?
Preferiría que no.

En la política no todo es tan puro.
En la sociedad no todo es tan puro. Hoy hay un proyecto que tiene consensos superiores al 60%. Eso es lo que importa. Lo importante es garantizar ese proyecto. En cualquier orden de la vida uno prefiere desarrollar sus actividades con los que tiene mayor afinidad, pero no siempre es así. Uno no tiene tantos amigos y la sociedad se construye desde el conjunto.

Al proyecto kirchnerista se lo ha definido como una ancha avenida, dado la multiplicidad de sectores que tienen afinidad con el presidente. Pero ciertas indefiniciones políticas de Kirchner llevan a convivir dentro de esa ‘ancha avenida’ a sectores distintos. En el acto de La Perla, frente al escenario en donde usted estaba, hubo un enfrentamiento entre Barrios de Pie y la JP, que además de físico fue político. No quiero pecar de exagerado y pensar en Ezeiza y la vuelta de Perón, pero...
Entiendo. El peronismo y el radicalismo eran ordenadores de la sociedad, porque una vez que definían sus situaciones internas, el 80% se encolumnaba detrás. Y hoy ninguno lo expresa y hay que volver a reconstruir, con otra metodología y otra concepción, más allá de que las ideas sigan siendo las mismas. Porque lo importante de este espacio es que vos la podés integrar sin que resignes tus principios. Hay que volver a hacer un nuevo armado y una nueva articulación. Y como consecuencia, se producen algunas cuestiones propias de esa realidad, pero no es más que eso. Este es un proceso que va encaminándose y que va hacia paradigmas nuevos.

KIRCHNER Y SU CANDIDATO EN CÓRDOBA
Y esa falta de definición lleva también a que Kirchner no se haya expedido sobre su candidato a gobernador en Córdoba
No.

¿Y por qué no lo ha hecho público?
Porque eso va a surgir de la realidad de los propios cordobeses, de que lo sepamos construir.

Pero quién encabeza su proyecto en Córdoba, ¿Juez, Schiaretti, Di Cola?
Esas cosas no san mágicas ni las resuelve el dedo de nadie. De última, es importante la decisión del presidente, pero no decide a contrapelo de lo que la propia realidad de Córdoba establece. Sí le damos trascendencia a construir otra realidad en Córdoba. Y esa realidad va ir marcando la actitud que el propio presidente va a tomar, porque no hay una intromisión arbitraria, no sería tolerable.

¿Y va a ser frustrante para usted si el dedo de Kirchner cae sobre Schiaretti?
En absoluto, porque yo formo parte del proyecto del presidente.

¿Y podría formar parte del proyecto de Schiaretti?
No, yo formo parte del proyecto del presidente.

¿Y si el presidente le pide que esté al lado de Schiaretti?
Yo soy parte de este esquema, soy funcionario del gobierno y si hago lo que hago nadie me lo impide.

Dónde se ve más cerca, ¿de un acuerdo con Schiaretti o con Juez?
No, no. Ni Schiaretti ni Juez. Yo estoy trabajando por este espacio, donde queremos traducir lo que se está haciendo a nivel nacional. Eso es lo que hay consolidar.

Es decir, el escenario de septiembre puede ser una contienda entre Juez, Schiaretti y Di Cola.
Es una alternativa.

Una vez más, una interna peronista
No... Bueno, va a estar Negri también...


RECUADRO
EL PICHI
Campana es una persona reconocida por una actividad social importante por la cual ha logrado prestigio y está dispuesto a poner su prestigio a favor de un proyecto. Yo también apoyo a Campana.