viernes, 1 de junio de 2007

SERGIO CARRERAS

“Hay periodistas que tienen la lengua esponsorizada”

Referente del periodismo de investigación en Córdoba, Sergio Carreras habla de las limitaciones de su profesión y de la situación de ésta en Córdoba.
Asegura que el poder de los medios es un mito y que algunos periodistas cordobeses tienen conversaciones escolares con sus entrevistados.

LA CRISIS DE TODOS
En un encuentro en Río 4to, expresaste en tu alocución: “Cada vez es menos lo que se puede decir libremente y cada vez es mayor el contenido estandarizado y totalmente controlado”.
Sí… Creo que estamos pasando una etapa pobre en lo periodístico, tanto a nivel Córdoba como a nivel país. Estamos pasando una etapa de decadencia, muy poco favorable para la libertad de prensa. Si bien no existen etapas ideales, particularmente ahora estamos viviendo una etapa difícil, en la que se conjugan los poderes políticos que no entienden o no les interesa un libre juego democrático en su relación con la prensa. Prevalecen los intereses sectoriales o las necesidades de buscar cómplices más que una apertura de lo que sucede puertas adentro. El periodismo sigue molestando porque existe un convencimiento de que no todo puede ser mostrado. Además de estas condiciones políticas, existen condiciones económicas que hicieron que los medios no se hayan podido fortalecer después de 2001. Los únicos que se pueden mantener son los grandes grupos económicos que pueden soportar el gasto de una redacción importante. Fuera de esto es poco lo que se puede hacer. Y por otro lado, las limitaciones profesionales de los propios periodistas, porque no todos han puesto una especial preocupación en formarse para hacer un periodismo de calidad, y muchas veces creen que es suficiente ponerse al frente de un micrófono a decir a ‘mi me parece qué’, sin plantarte con una mirada contextual y desde una posición ética. Todo hace que no sea fácil hacer, no periodismo independiente ni objetivo, pero que vaya más allá de la agenda diaria. Hoy no existe el periodismo de investigación, que no es el mejor, pero es básico, porque hay lugares de la realidad a los que nos vas a llegar con las prácticas diarias de la actividad periodística.

Con estas limitaciones, cuales serían las características propias de Córdoba, para bien o para mal.
Para bien, creo que Córdoba tiene un periodismo menos amarillista. También es cierto que el ‘prime time’ radial y buena parte de los programa televisivos se dedican a lo que sería un ‘fast food’ para los oídos, un consumo rápido, sin demasiadas complicaciones, con poco lugar para profundizar las noticias y ubicarlas en un contexto. Y en muchos casos, los periodistas terminan siendo una especie de periodista que al mismo tiempo es un vendedor comercial. Y eso termina influenciando en tu trabajo.

AQUELLOS Y ESTOS PERIODISTAS
Una impresión personal que busco dilucidar: de Menem, si bien estuvo 10 años en el poder, se supo de sus cosas a los 2 ó 3 años de se gestión. En cambio, Angeloz estuvo 12 años y da la impresión que sobre él se supo mucho después.
No es que hayamos sabido poco, sino que se dijo poco. Yo trabajé en el proceso de denuncias que llevaron a la desaparición del Banco Social y las publicaciones las hicimos en los últimos 4 años. Lo que pasa es que esto te lleva a esa demanda de que el periodista investigue y que haya pronta justicia. Y uno nunca va a tener, como ciudadano, la idea de un periodismo completo sino está acompañado, el periodismo, de un Poder Judicial desarrollado, valiente e independiente, sino todo termina siendo una hojarasca. En la época del menemismo existió la figura del periodista fiscal, que era una fantasía, un placebo institucional que, como dice Rodríguez Villafañe, le hacía creer a la gente que tenía un remedio en sus manos cuando lo que tenía era un agua saborizada. Porque el periodismo no tiene poder efectivo para cambiar grandes cosas, siempre se necesita de un Poder Judicial independiente. En nuestra provincia, que se jacta de ser la Docta y de ser sinónimo del Derecho, tenemos un Poder Judicial como la justicia Federal que es el reino del nepotimos y la ‘vida loca’, donde se trabaja en un mundo de fantasía. Son contados los logros que tiene como poder judicial. Y en el ámbito provincial, si bien ha habido mejoras, no se puede hablar de un poder independiente. Hoy muchos funcionarios que han sido apadrinados políticamente, por lo tanto son funcionarios ‘mancos’. En los países desarrollados hay una alianza tácita entre la prensa y el poder judicial. En Córdoba y en el país eso no existe.

El periodista Eduardo Anguita dice que el único periodismo de investigación es aquel que atraviesa el poder, ¿qué consecuencias trae atravesar el poder en Córdoba?
Coincido con Anguita, el periodismo tiene que molestar. Es conflictivo y tiene que atravesar una instancia de poder. En Córdoba trae las mismas consecuencias que hacerlo en Santiago del Estero o Buenos Aires, lo que cambia es la magnitud de los poderes y tu distancia frente a ellos. Los aprietes pueden ser desde lo económico o desde lo político, varios periodistas hemos visto a políticos hablando con dueños de medio para que a nosotros nos corran de donde estábamos. O buscando que las notas no salgan publicadas. Eso es habitual.

¿Y a vos se te cerraron puertas por esto?
Sí. Si vos tenés un perfil de periodista de investigación va a ser difícil conseguir trabajo en un medio cuyo principal objetivo es conseguir publicidad y hacer periodismo de acompañamiento para consultorios de dentista y salas de aeropuerto. Para esos medios un periodista que investiga es un periodista que molesta.

Eso explica el porqué vos no estás en ninguna radio.
No sé, a lo mejor no soy bueno haciendo radio. El año pasado, que estuve trabajando en radio –la Mega-, a las dos semanas levantaron toda la publicidad oficial de la provincia de la emisora. Y cuando el dueño fue a preguntar el por qué, pidieron que nos sacaran del aire a cambio. Seguimos todo el año pero para la radio fue una pérdida importante.

Y el broche final fue que De la sota se salió con la suya, porque el programa no está más.
En cierta manera sí. La publicidad oficial se dirige para los tipos que son blandos, para los tipos que se la pasan hablando de cantantes latinos y no sobre asuntos públicos.

QUIÉN TIENE EL PODER
Se habla del periodismo como 4to poder, mientras que Jesús Quinteros dice que no existe el 4to poder, sino que existe el poder. En ese sentido, ¿qué poder tiene La Voz del Interior como medio?
Tiene el poder que tiene todo medio grande en una ciudad. En este momento La Voz es el tercer diario más importante del país. Creo que todos los medios de ese tipo son una instancia de poder en sus realidades locales, pero no compro la imagen de los medios como 4to poder dentro de la vida pública; existen sólo 3 poderes que pueden influir en conductas sociales. Los medios no tienen poder efectivo para poder cambiar las cosas. Es un mito.

Es decir, si cambiara el rol de la justicia provincial, La Voz tendría otro poder.
El que tendría más poder es el ciudadano, porque el periodismo no deja de ser una herramienta. Si en el 91’, cuando La Voz denunció los casos de corrupción de Angeloz, la justicia hubiera hecho lo que tenía que hacer, no hubiéramos llegado al 95’ con la provincia quemándose.

Aún así, es innegable el poder de instalar temas que tiene el diario.
Sí, como lo tienen los grandes medios. La agenda periodística de Córdoba se hace leyendo La Voz a la mañana. Hasta el día de hoy el peso específico de instalar un tema lo sigue teniendo el diario.

¿Y qué consecuencias puede tener que sea el único medio gráfico con ese poder?
Creo que la pluralidad siempre beneficia, incluso no sólo al público, sino también al mismo medio, el hecho de tener competencia lo obliga a mejorar más su calidad. Pero desgraciadamente, son numerosas las provincias en donde sólo hay un medio gráfico.

LO QUE DICE EL BLOG
En una de las entradas de tu blog –sergiocarreras.blogspot.com-, contás que en el acto de asunción de un gerente de Aguas Cordobesas había una mesa de periodistas, entre los que estaban Rebeca Bortoletto y Gustavo Tobi. Y vos mismo te preguntas qué tiene que hacer un periodista ahí y, entre otras cosas que planteas, decís si al final esos no son los que después preguntan como estudiantes de 1er año.
Absolutamente, hay periodistas de mucho renombre que cuando los escuchás hacer una entrevista pareciera que la están haciendo de compromiso, que no saben indagar, que no saben preguntar o lo que es peor, que no quieren. Sino, se te hace muy difícil entender cómo una persona que lleva tantos años en los medios esté haciendo conversaciones escolares al aire. Tiene que ver con las vinculaciones privadas de los periodistas y sus fuentes. El hecho de que haya periodistas que estén haciendo publicidades o presentando grandes proyectos inmobiliarios va en desmedro de su calidad profesional.

En otra de las entradas, tras comentar un problema del intendente Juez con un grupo de periodistas, te preguntas si a partir de eso se acabaron los “regados asados en Providencia”.
Cada político tiene su manera de relacionarse con los periodistas, un tema que al final el público nunca termina de enterrase. De la Sota hará charlas en su departamento, Juez hace asados en su casa para periodistas de distintos medios. Cada uno tiene su manera de eludir el contacto profesional. Otro gobernador hacía brindis muy regados, grandes asados y en otros épocas, grandes sorteos. Había periodistas que se iban con una moto y uno pensaba que había algo que estaba mal. Pero eso pasa en todos lados. Los políticos tratan que los periodistas sean más corderos y menos leones

Y la forma de Juez es invitarlos a comer asado.
Sí, no me parece mal que Juez pueda invitar, lo que me parece mal es que uno a partir de esos asados deje de hacer periodismo para mantener una relación de amistad. Pero eso depende de la calidad de cada periodista. Que vos hagas una nota en un asado o en una oficina no es determinante para que seas o no ético o la nota sea buena o mala. Lo que le da la calidad no es el escenario sino el periodista.

RECUADRO
DEFINICIONES A LA CARRERAS
Kirchner: Un político viejo con la oportunidad de construir un país nuevo.
Schiaretti: Preferiría un candidato peronista que no haya sido interventor en Santiago del Estero con tan malos resultados.
Juez: Un intuitivo que todavía no se ha dado cuenta que el reclamo de honestidad que hizo la sociedad ahora va acompañado de un reclamo de aptitud muy fuerte.
Héctor Campana: Una persona confundida, que ha confundido popularidad con carisma y compromiso público.
Jorge Cuadrado: Un tipo simpático, un buen presentador televisivo.
Miguel Claria: Una figura mediática que hace un tipo de periodismo que no me gustaría hacer cuando tenga su edad.
Petete Martínez: Un representante ético de la profesión.
La Voz del Interior: Además de ser un medio centenario y tradicional, ha sido un valuarte de valores.
Los SRT: Una oportunidad de hacer una comunicación distinta a través de los medios electrónicos.
Tomás Méndez: Tiene un costado emprendedor muy positivo.
Mario Pereyra: Un gran showman, poco preocupado por el periodismo.

FRASES
Hablar de un periodismo completamente independiente no deja de ser una fantasía de estudiante de 1er año de periodismo, porque en ningún lugar del mundo alguien dice “vamos a publicar una nota a costa de que nos cierren el medio”. Eso no existe. Todos los medios tienen limitaciones.

A la mañana veo una gran diferencia entre escuchar el programa que hace Jorge Martínez y el que hace Miguel Claria. La gente no es estúpida. Si querés informarte bien, sabes a qué periodista le podés creer. Hay periodistas que tienen la lengua esponsarizada. Y la gente se da cuenta.

Uno no puede dejar de buscar la imparcialidad, uno tiene que seguir defendiendo al periodismo como un servicio social, como un intermediario entre la gente y los poderes, como una instancia de control. Esa mirada principista, ética, no puede estar ausente.

Con la publicación de ‘La Sagrada familia’-su libro sobre la justicia Federal de Córdoba- no cambió absolutamente nada. En la Justicia Federal se sigue trabajando de la misma forma. No sirve para nada el trabajo que hacen.

RECUADRO
EL SHOW DE MARIO
No tengo para nada una mirada apocalíptica sobre lo que hace Mario Pereyra. Creo que hace un muy buen programa, con una gran producción. Tiene un programa aceitado con índices terribles de audiencia. Ahora, al mismo tiempo, a mi no me gusta para nada lo que hace, es un producto más sentado en el show que en lo periodístico. Creo que el éxito de Cadena 3 es más empresarial que periodístico. Es un producto chabacano, una máquina de corroborar el saber popular que no cuestiona nada. Tiene una mirada conservadora y complaciente con la audiencia. Me parece bien que exista Mario Pereyra y que exista Cadena 3, pero me parecería mejor que al lado existiera otra cadena igual de fuerte que tuviera una mirada más profunda en lo periodístico.